Entrevista exclusiva: Sanders defiende su récord y ataca a Hillary

En entrevista exclusiva con este diario, Sanders defendió su récord con los latinos y dijo que confía en que su mensaje sobre la desigualdad económica le sumará más victorias en las primarias
Entrevista exclusiva: Sanders defiende su récord y ataca a Hillary
Bernie Sanders y Hillary Clinton.
Foto: Archivo / Impremedia

WASHINGTON.- Pese a un déficit en el número de delegados, Bernie Sanders afirmó este martes que confía en su triunfo en las urnas, defendió su récord entre los latinos y acusó a su rival, Hillary Clinton, de evitar dar explicaciones sobre sus vínculos con Wall Street.

En entrevista exclusiva con este diario, el día en que están en juego estados como Michigan y Mississippi, Sanders recordó que cuando lanzó su candidatura en 2015 empezó por el suelo en las encuestas pero, hasta la fecha, ha ganado en ocho primarias o “asambleas populares”.

“Nos sentimos muy bien con nuestro mensaje de combatir una economía amañada, en la que los ricos se vuelven más ricos y el resto de la gente más pobre. Nuestro mensaje contra un corrupto sistema de campañas y la urgencia de una reforma migratoria integral está resonando en todo el país”, afirmó Sanders.

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Defiende su récord entre los latinos

El senador independiente por Vermont, de 74 años, salió al paso de los ataques de partidarios de Clinton –incluyendo hoy mismo en una llamada telefónica con periodistas- de que él votó en contra de la reforma migratoria en 2007 y que, por lo general, ha estado ausente de las preocupaciones de la comunidad latina.

En esa llamada, el legislador demócrata por Illinois, Luis Gutiérrez, destacó el voto de la reforma migratoria de 2007, y acusó a Sanders de “estar en el equipo equivocado”.

Sanders ha dicho en el pasado que votó en contra porque incluía un nocivo programa de “trabajadores huéspedes” que empeoraría la situación de los trabajadores migrantes y del resto de los estadounidenses.

“El señor Gutiérrez es parte de la máquina política de (el alcalde) Rahm Emanuel en Chicago, donde se opusieron a Chuy García (candidato mexicoamericano)”,  precisó Sanders.

“Dejaré que la comunidad latina decida quién tiene una voz más fuerte que la represente: Chuy García que se enfrentó al establishment político, o el señor Gutiérrez, que es parte de la máquina de Rahm Emanuel en Chicago”, subrayó.

Asimismo, Sanders dijo que su agenda incluye reformar el sistema migratorio, para “sacar de la sombra” a los 11 millones de indocumentados y ofrecerles una vía hacia la ciudadanía, y cambiar el sistema de justicia criminal que afecta a las minorías.

“Si el Congreso no hace su labor y no aprueba una reforma migratoria integral, usaré los poderes ejecutivos de la presidencia para hacer todo lo que pueda, retomando (los alivios migratorios) y avanzando”, prometió.

Un ejercicio de sumas y restas

Sanders no dio asomo de perder el sueño por su déficit en el número de delegados –lleva 499 y se requieren 2,383 para conseguir la nominación presidencial demócrata- y destacó una encuesta en la que ha reducido la ventaja de Clinton a sólo siete puntos.

“Nos está yendo muy bien con los jóvenes latinos… vamos a enfocarnos en todos los votantes también”, aseguró.

Una encuesta nacional divulgada hoy por The Washington/ABC News señaló que, entre los demócratas, Clinton sigue aventajando a Sanders pero su margen es el más estrecho desde que lanzó su candidatura el año pasado.

Ahora, Clinton tiene el apoyo del 49% de demócratas inscritos y de independientes, mientras que Sanders tiene el 42%. En enero, su ventaja era de 19 puntos.

Un mensaje para el pueblo

Si bien reconoció que debe trabajar más para conquistar el voto de los afroamericanos, Sanders dijo confiar en que su mensaje sobre la urgencia de aumentar el salario mínimo de $7,25 la hora a $15 la hora; de reformar el sistema de financiación de campañas, y de combatir las desigualdades raciales y económicas terminará calando entre el electorado.

También destacó la necesidad de inyectar más inversiones en la infraestructura nacional que está “en declive”, para crear 13 millones de empleos y así reforzar a la clase media y a los jóvenes.

“Creo que tenemos la oportunidad de ganar y que nos irá muy bien en las semanas y meses por delante, especialmente en la costa Oeste. Estamos en esto para ganar y creo que nos está yendo bien… porque la gente quiere un cambio y no creen que las políticas o la economía del establecimiento lo va a lograr”, enfatizó.

Clinton y sus vínculos con Wall Street

Sanders expresó frustración con la manera en que la campaña de Clinton y sus partidarios “manipulan” la información, o tergiversan sus posturas, especialmente por los temas “progresistas” de su plataforma.

En ese sentido, Sanders reiteró su sugerencia de que Clinton está en el bolsillo de las corporaciones de Wall Street y de grupos de intereses especiales, tal como lo hizo en el debate en Flint (Michigan) el domingo pasado.

“La gente de Clinton hace mucha manipulación (‘spinning’); convierten la noche en día, y viceversa… pero huyen del hecho de que en Michigan y en todo EEUU, el apoyo de Hillary Clinton a desastrosos acuerdos comerciales ha causado que millones de estadounidenses pierdan sus empleos y ha provocado una carrera hacia abajo”, argumentó.

Asimismo, enumeró los temas que, a su juicio, evade Clinton: los $15 millones que el “súper comité político” (“Super PAC) que la apoya ha recibido de Wall Street; los discursos que ella dio en Wall Street y por los que recibió $225,000 cada uno, y su voto a favor de la guerra en Irak, que “es uno de los peores errores en política exterior en la historia moderna de nuestro país”.

Sanders recordó que su campaña no ha aceptado un céntimo de las corporaciones pero, en cambio, ha recibido cinco millones de contribuciones individuales con un promedio de $27.

También salió al frente de críticas de que, durante el tenso debate en Flint, él mandó a callar a Clinton de forma condescendiente.

“Durante el debate, Hillary Clinton se había pasado de su tiempo límite, del tiempo permitido, y cuando yo estaba hablando, ella me interrumpió, no fui yo quien la interrumpió. Creo que simplemente es algo grosero interrumpir a otra persona y si le dije que por favor no me interrumpiera, no creo que fui grosero”, argumentó.

En los últimos días, la campaña de Sanders ha tenido que defender el voto de éste en 2009 en contra de un paquete de rescate de la industria automotriz, porque estaba incluido en la legislación denominada “TARP” para rescatar a Wall Street.

No fue, como sugiere Clinton, un voto en contra de los trabajadores automotrices sino para exigir mayores controles sobre el sector financiero y Sanders sí votó a favor del rescate de la industria en otra legislación, asegura su campaña.

Una lucha hasta el final

Clinton tiene 1,130 delegados y solo necesita amarrar otros 1,253 para alzarse con la nominación presidencial, pero los partidarios y donantes de Sanders instan al senador autodenominado “demócrata socialista” a no darse por vencido.

Sus partidarios aseguran que aunque Sanders no logre la nominación, la meta es que el senador de Vermont, que empezó como un perfecto desconocido, deje una huella en la contienda y ayude a redefinir la agenda “progresista” del Partido Demócrata.