Sobornos y regalías han comprado la legalización de decenas de inmigrantes

Desde 2014, según reportes de la Fiscalía federal, 14 funcionarios federales, asistentes migratorios y otros han sido acusados por conspirar para legalizar a migrantes a cambio de pagos
Sobornos y regalías han comprado la legalización de decenas de inmigrantes
Varios inmigrantes esperan entrar al la oficina del Servicio de Ciudadanía y Naturalización (USCIS) en el centro de Los Ángeles. Por una década y dentro de este edificio operó un esquema fraudulento que involucró a funcionarios federales. /Archivo

Al calor de las copas, en una cantina de Los Ángeles se reclutaba a clientes interesados en legalizar su estatus migratorio a cambio de miles de dólares. La tarifa dependía de lo complicado del caso.

La aprobación de la solicitud se garantizaba con esta frase: “Tenemos conexiones en el gobierno”.

Era cierto. Por una década, dentro de la oficina del Servicio de Ciudadanía y Naturalización (USCIS) en el centro de Los Ángeles operó un esquema fraudulento que involucró a funcionarios federales, quienes aceptaron sobornos a cambio de aprobar ilegítimas solicitudes de residencia permanente.

Éstos fingieron no estar enterados de matrimonios arreglados y dieron luz verde a los casos aunque los interesados ni siquiera acudieron a la entrevista en la oficina del USCIS, revelan documentos judiciales.

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Desde 2014, según reportes de la Fiscalía federal, 14 funcionarios federales, asistentes migratorios y otros han sido acusados por conspirar para legalizar a migrantes a cambio de pagos. /Getty

El abogado Kwang Man Lee logró tejer este esquema porque él trabajó para el extinto Servicio de Naturalización y Ciudadanía (INS). A sus clientes, la mayoría de nacionalidad japonesa, les cobraba de 5,000 a 50,000 dólares, de acuerdo al beneficio migratorio que éstos necesitaran.

Así pagó las ayudas de sus cómplices: a James Domínguez, un agente especializado de la Oficina de Aduanas y Control Fronterizo (ICE), le regaló tres viajes a Tailandia; a Jesús Figueroa, un agente de USCIS encargado de revisar y aprobar los casos, le entregó alrededor de 16,000 dólares; y a Paul Lovingood, un antiguo funcionario del USCIS, le dio una computadora y un televisor plasma de 47 pulgadas.

Domínguez y Lovington se declararon culpables de aceptar dichos regalos ilegales; mientras que Lee aceptó que sobornó con miles de dólares a los funcionarios federales y que organizó matrimonios falsos.

Desde 2014, según reportes de la Fiscalía federal, 14 funcionarios federales, asistentes migratorios y otros han sido acusados por conspirar para legalizar a migrantes a cambio de pagos.

Hace unos días, Figueroa, uno de los 11 acusados en el escándalo más reciente del USCIS en Los Ángeles, fue encontrado culpable y enfrenta una condena de hasta 80 años en una prisión federal.

Las pruebas presentadas contra Figueroa, de 69 años y residente de Tujunga, confirmaron que él aceptó las dádivas de Lee para aceptar solicitudes de migración a pesar de que los interesados no eran elegibles para dichos beneficios y sabiendo de matrimonios falsos por los que se cobró 15,000 dólares.

Cajas con solicitudes de ajuste de estatus dentro de una oficina del USCIS. Tras varios casos de corrupción de parte de empleados federales, la agencia advirtió que seguirá investigando y procesando “agresivamente” a los responsables. /Getty

“El acusado traicionó su juramento a Estados Unidos al vender su servicio y permitir que inmigrantes vivan inadecuadamente” en este país, dijo la fiscal federal Eileen Decker.

“Como demuestra este caso, los funcionarios públicos que estén más preocupados por una ganancia ilícita que por hacer cumplir la ley perderán sus cargos y serán procesados”, agregó.

El pasado 14 de agosto, George Wu, un ex funcionario de la Patrulla Fronteriza (CBP) y operador de una oficina de servicios de asesoría migratoria, fue hallado culpable de participar en este esquema.

Wu, de 62 años y vecino de Pico Rivera, también pagó sobornos a funcionarios federales para que sus clientes obtuvieran un estatus migratorio.

Durante el juicio, los fiscales presentaron pruebas de que Wu recibió y entregó dádivas ilegales en nombre de por lo menos siete clientes, a uno de los cuales se le permitió aprobar un examen de inglés a pesar de que no domina el idioma.

Son varios los casos de empleados federales involucrados en alegatos de esquemas fraudulentos de Inmigración. /Getty
Son varios los casos de empleados federales involucrados en alegatos de esquemas fraudulentos de Inmigración. /Getty

Otros casos

A finales de 2014, Mai Nguyen Nhu, quien fue funcionario del USCIS durante ocho años, fue sentenciado a 30 meses de cárcel después de comprobarse que aceptó miles de dólares de inmigrantes vietnamitas que de 2011 a 2013 buscaban regularizar su situación legal.

“En un caso, Nguyen tomó mil dólares de un inmigrante que buscaba una ‘Tarjeta Verde’ y 200 rollos de huevo de un inmigrante que buscaba la ciudadanía”, indicó la Fiscalía federal.

En octubre de 2014 otro caso salió a la luz. Billy Louis Nelms, un ex funcionario del USCIS en Santa Ana, fue sentenciado a cuatro años en una prisión federal por recibir sobornos de inmigrantes de Camboya a cambio de beneficios migratorios, incluida la concesión de una tarjeta de residente permanente.

Nelms, de 54 años y vecino de Los Ángeles, aceptó pagos de hasta $5,000 por permisos de estadía temporal. Su esposa, Sokhon Nelms, amenazó a dos testigos en el caso de su marido.

“No hay lugar en el departamento para aquellos que cometen actos de corrupción en beneficio propio”, dijo Roger T. Merchant, encargado de la Oficina del Inspector General del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) en Los Ángeles.

La agencia advirtió que seguirá investigando y procesando “agresivamente” los casos de corrupción.