Con fe y devoción inicia la Semana Santa en Los Ángeles

‘Cristo murió de verdad, Cristo resucitó de verdad’, dice el Padre Mariano de Blas; obra teatral sobre la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo en Pomona

Con la bendición de palmas y ramos de olivo dio comienzo la “Semana Mayor” para el mundo católico, en la cual se vive la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús de Nazaret en la cruz.

La Semana Santa es la conmemoración anual cristiana donde se desarrollan intensos momentos litúrgicos dentro de la Iglesia Católica y otras confesiones cristianas.

El Domingo de Ramos es el último domingo de Cuaresma, con el que inicia la Semana Santa y conmemora la entrada triunfal de Cristo en Jerusalén, días antes de ser crucificado. Significa la entrada triunfal de Jesucristo en Jerusalén, poco antes de su pasión, muerte y Resurrección.

“Vivir la Semana Santa es acompañar a Jesús con nuestra oración, sacrificios y el arrepentimiento de nuestros pecados”, dijo Javier De la Cruz. “Yo le doy gracias a Dios que me llamó a la conversión hace 32 años, justamente en una Semana Santa”.

Jesús lava los pies a sus discípulos durante la Última Cena, los invita a tener una actitud de humildad y servicio, una conciencia clara de vivir el mandato del amor, y una acción de gracias por la institución de la Eucaristía y el Sacerdocio Ministerial. /Jorge Luis Macias
Jesús lava los pies a sus discípulos durante la Última Cena, los invita a tener una actitud de humildad y servicio, una conciencia clara de vivir el mandato del amor, y una acción de gracias por la institución de la Eucaristía y el Sacerdocio Ministerial. /Jorge Luis Macias

Domingo de Ramos

En el Fairplex de Pomona, el Padre Mariano de Blas, ofició la misa y bendijo las palmas de los fieles católicos y actores, previo a la presentación de la obra teatral “Cristo Vive”.

“Como dijo el Papa Francisco, hoy y siempre el nombre de Dios es misericordia”, dijo el sacerdote a los fieles. “Cristo murió de verdad, Cristo resucitó de verdad’.

Para los católicos, asistir al Sacramento de la Penitencia en estos días es para “morir al pecado y resucitar con Cristo en el día de la Pascua”.

En “Cristo Vive 2016”, el papel central de Jesucristo, lo interpretó Christian Granados, un católico mexicano de 28 años de edad, nacido en Sahuayo, Michoacán.

Sin poder contener el llanto al concluir la representación teatral que reunió a miles de creyentes. Granados reveló que fue su madre “Tina”, quien lo motivó a buscar representar al Hijo de Dios.

“Yo no soy actor, pero después de la audición, ensayos e interpretación, este papel [de Cristo] ha cambiado mi vida para siempre”, dijo Granados a La Opinión. “Mi mensaje a la gente es que crean en Dios, acérquense a él y déjenlo entrar en sus corazones, así como lo dejó entrar triunfante la gente humilde de Jerusalén”.

 Jesús de Nazaret, papel interpretado por Christian Granados, un católico de 28 años de edad, de Sahuayo, Michoacán, en la obra “Cristo Vive 2016”. /Jorge Luis Macias
Jesús de Nazaret, papel interpretado por Christian Granados, un católico de 28 años de edad, de Sahuayo, Michoacán, en la obra “Cristo Vive 2016”. /Jorge Luis Macias

Héctor Avendaño, director de la obra señaló que, “a pesar de nuestros errores y pecados, Dios nos perdona y más ahora en este tiempo de misericordia”.

“Dios nos ha amado tanto como a su pueblo de Israel”, añadió. “Y en Jesucristo nos hizo hijos de él, gracias a su infinita misericordia”.

La misericordia de Dios es el eje central del anuncio del año jubilar extraordinario que llamó el Papa Francisco, durante la solemnidad de la Inmaculada Concepción, el 8 de diciembre de 2015 y que culminará el 20 de noviembre de 2016, fiesta de Cristo Rey.

Justicia para inmigrantes: Papa Francisco

Ayer en Roma, el sumo pontífice, también bendijo palmas y ramas de olivo y en su homilía, lamentó la “indiferencia” de quienes no asumen su responsabilidad para decidir el destino de los inmigrantes que huyen masivamente a países europeos desde África y otras naciones pobres.

Francisco comparó el drama de los inmigrantes con lo que, ocurrido a Jesús, “a quien se le negó toda vía hacia la justicia; Jesús sufrió también en su propia carne la indiferencia porque nadie quiso tomar responsabilidad por su futuro”.