Inmigrante español tuvo que esperar 27 años para naturalizarse

No quería renunciar a la ciudadanía española; país que hasta hace tres años no permitía la doble nacionalidad

Aunque Joaquín Cano entró a los Estados Unidos como residente legal hace 30 años, le llevó más de dos décadas  hacerse ciudadano estadounidense y este año está listo para votar por primera vez en una elección presidencial

España no permitía la doble ciudadanía hasta hace tres años. Yo no quería perderla y no sabía si podía volver a solicitarla”, comenta este inmigrante, retirado del periodismo y quien trabaja en el área de traducciones y medios en español del Senado de California.

“Cuando me di cuenta que ya podía hacerme ciudadano, lo hice cuanto antes”, anota. Y así ocurrió en 2013 y hoy cuenta con la doble nacionalidad española y  estadounidense.

Ese mismo año, pude votar en unas elecciones estatales y locales, pero este año es la primera vez que voy a votar por un presidente”, observa.

Voto moral cada año

Pero aclara que “moralmente ha votado todos los años que lleva en el país. Yo trabajé en la televisión, y siempre he estado muy al tanto de la política. Por eso a amigos, familiares de mi esposa y suegros que son ciudadanos, siempre les he dicho que es importante votar, y hasta les decía a quién debían darle el voto y por qué. Los convencía y si no lo lograba, les decía que tenían que investigar e informarse”, refiere.

Entre las ventajas que da la ciudadanía estadounidense, además de poder votar, es la tranquilidad de que puede ir a España y pasar tiempo con sus padres.

He dejado 30 años de mi vida productiva en Los Estados Unidos y me siento más español que estadounidense” – Joaquín Cano

“Ellos ya son mayores y sé que un día llegará una llamada de mi hermana que me va a reclamar que tengo que ir a ayudar y cuidar a mis padres. Como ciudadano puedo entrar y salir, y permanecer el tiempo que quiera allá”, observa.

Como residente uno tiene muchos derechos pero no puedes votar ni salir del país y permanecer el tiempo que quieras fuera”, indica.

Además dice que su plan es regresar a Málaga, España cuando se jubile, y contar con las dos ciudadanías le ayuda.

“He dejado 30 años de mi vida productiva en Los Estados Unidos y me siento más español que estadounidense, aunque ya tengo muchas cosas de este país y esta es una nación que me ha dado mucho. Pero nunca voy a dejar de ser español, pienso como un español, compongo poemas en español, sueño en español. Es lo que he mamado pero ahora voy a votar por primera vez por un presidente de Estados Unidos, y ya me siento parte de este país también”, dice soltando un suspiro.