El ejercicio es bueno para el cerebro

Estudio dice que las personas de la tercera edad que físicamente están activas tienen un cerebro diez años más joven que sus contemporáneos que poco se mueven o son sedentarios

El ejercicio es bueno para el cerebro
El cerebro de las personas de edad avanzada que hacen ejercicio moderado a intenso envejece menos rápido que el de aquellas que hacen poco ejercicio o son sedentarias.
Foto: Shutterstock

Las personas de edad avanzada que regularmente hacen un ejercicio de intenso a moderado tienen un cerebro 10 años mucho más joven que sus pares que llevan una rutina de bajo esfuerzo o son sedentarios.

Así lo sugiere un nuevo estudio publicado hace cuatro días en la revista Neurology y dado a conocer en el servicio médico informativo MedlinePlus de la Biblioteca Nacional Médica de Estados Unidos.

La investigación, liderada por el Dr. Clinton Wright, neurólogo de la Escuela de Medicina Miller de la Universidad de Miami (Florida), encontró que los ancianos que hacen un ejercicio rutinario con una intensidad de moderada a intensa (correr, aeróbicos y gimnasia) retienen más sus habilidades mentales a medida que envejecen en comparación con los que hacen un ejercicio ligero (como caminar sin acelerar las palpitaciones del corazón) o no son sedentarios.

De acuerdo con los resultados del estudio, los adultos mayores menos activos que participaron en el estudio mostraron, en promedio, un extra de 10 años de “envejecimiento del cerebro” en contraste con sus pares que eran muchos más activos físicamente.

“Los resultados prueban que el ejercicio en sí retarda el envejecimiento del cerebro”, advierte el Dr. Wright, en la información publicada en MedlinePlus, sobre la investigación.

Para llegar a esta conclusión los investigadores tuvieron además en cuenta otros factores (como el nivel educación, el fumar y padecer de diabetes o alta presión) que contribuyeron a que los ancianos físicamente activos resultaron con una agilidad mental mucho más nítida que sus contemporáneos con poca o nula actividad física para responder a las pruebas de memoria a las que fueron sometidos.

Las conclusiones del nuevo estudio resultan muy creíbles si se considera que previos estudios han demostrado que la actividad física incrementa el flujo de la sangre hacia el cerebro, ayudando a mejorar la conexión de las neuronas entre sí, algo que genera una mejor agilidad mental y del proceso de la información.

Estudios anteriores han señalado asimismo que el ejercicio también puede ayudar a controlar los “factores de riesgo de las enfermedades cardiovasculares”, tales como la presión arterial alta, los niveles altos del colesterol malo y la diabetes. “Esto es importante porque se sabe que los estudios han sugerido que los factores de riesgo de la enfermedad cardíaca y los accidentes cerebrovasculares también aumentan la probabilidad de padecer de demencia”, dice el Dr. Wright.

El nuevo estudio se basó en una muestra de 900 adultos mayores, en una edad promedio de 71 años, que fueron sometidos a las pruebas estándar de memoria, atención y otras habilidades mentales. A la  vez, los participantes fueron sometidos a un examen de resonancias magnéticas del cerebro, que permitió a los investigadores observar cambios asociados con el deterioro mental temprano cinco años después de éste, cuando nuevamente se les hicieron las mismas pruebas de memoria y agilidad mental.