Abogados del gobierno de Obama pelean contra ofrecer representación legal a menores migrantes

Ofrecer abogados a todos los niños que se presentan en tribunales de deportación -algunos de los cuales tienen 3 y 4 años de edad cuando llegan ante un juez- sería "una amenaza al sistema migratorio", argumentan abogados del gobierno

Mientras grupos de derechos civiles luchan en tribunales por lograr que todos los niños migrantes tengan un abogado cuando deben presentarse ante un juez de inmigración, el gobierno de Estados Unidos ha estado peleando con “uñas y dientes” para evitarlo.

Los argumentos de ejecutivo en contra de cualquier obligación de proporcionar un abogado a estos niños, algunos de los cuales son preescolares cuando llegan solos ante un juez de inmigración, han llamado la atención del público.

“El gobierno ha hecho las más extremas declaraciones sobre la naturaleza de este caso”, dijo Ahilan Arulanantham, subdirector legal de la ACLU del sur de California, quien está litigando la demanda presentada por la organización y grupos pro inmigrantes.

La demanda contra el gobierno fue presentada en 2014 en nombre de un grupo de migrantes centroamericanos menores de edad, pero se busca que el juez acceda a crear una “clase” de jóvenes que puedan beneficiarse de un abogado público si no tienen  otra forma de obtener representación.

Hace pocas semanas que Jack Weil, un juez que entrena a otros jueces de inmigración  (los jueces de inmigración trabajan para el Departamento de Justicia, el ejecutivo, y no son parte del poder judicial separado), dijo en una declaración jurada que “niños de 3 y 4 años pueden representarse a sí mismos”.

Grupos de derechos de los inmigrantes y abogados que están representando a estos niños gracias al trabajo de grupos no lucrativos, respondieron burlándose del juez y hasta creando videos en los que entrevistaban a niños pequeños sobre temas legales.

Durante una audiencia la semana pasada, el fiscal del gobierno que se defiende de una demanda de grupos de derechos civiles, dijo que “el nombrar abogados para todos los niños que pelean su deportación destruirá el marco de referencia del sistema migratorio”.

“Eso es totalmente absurdo”, dijo Arulanantham en una entrevista con La Opinion. “Por lo menos la mitad de los niños que llegan a un tribunal de inmigración hoy en día están representados legalmente. Si más niños tienen abogado, se aumentará la integridad del sistema de inmigración. Ahora no hay confianza en la legitimidad de una orden de deportación”.

El mismo fiscal dijo, hace unos meses, que dar abogados a los niños que no lo tienen “sería un imán” para más inmigración de esos países.

Se estima que por lo menos la mitad de los niños o menores que llegan solos, principalmente de América Central, huyendo de la violencia en sus países, no tienen acceso a un abogado y eso disminuye notablemente su posibilidad de ganar un caso de asilo.

Portavoces del gobierno estadounidense, han afirmado en varias ocasiones estar interesados en que los niños migrantes estén representados por un abogado cuando van al tribunal de inmigración, pero el ejecutivo alega que el Congreso no les da los fondos para pagar por estos abogados.

Para Arulanantham, este argumento es falso. “Lo único que tendrían que hacer es darle tiempo a estos menores para que consigan abogados antes de proceder con una deportación”, dijo. “Pero hasta a eso se han negado”.

Actualmente, los casos de niños y familias migrantes están bajo un “rocket docket” o “archivo acelerado”, para pasar lo antes posible por los tribunales de inmigración, por orden del gobierno de Barack Obama. 

El gobierno ha buscado por todos los medios reducir la cantidad de menores que se beneficiarían de este caso, argumentando que los niños acompañados por sus padres o que llegan a corte con una persona mayor, no merecen representación.

“Otro de los argumentos es que estos menores no tienen derechos bajo nuestras leyes y que los jueces de inmigración están suficientemente entrenados para hacerles justicia”, agregó.

Un estimado de TRAC (Un proyecto de análisis de datos de la Universidad de Syracuse, Nueva York), indica que el 77% de los niños sin abogado son deportados, pero que sólo lo son el 28% de los que sí tienen representación legal.