Quieren en México que todos donen sus órganos vitales

Actualmente la Ley de Salud requiere del consentimiento de los familiares del difunto para poder extraer órganos aunque éstos estén sanos

MÉXICO – La creencia de que México es un pueblo solidario y generoso se tambalea cada vez que las estadísticas sobre donación de órganos salen a la luz: sólo tres mexicanos entre un millón son donadores potenciales de sus pulmones, hígado, corazón, páncreas o tejidos de córneas y huesos mientras casi 19,000 personas en el país los necesitan con urgencia, a gritos.

Actualmente la Ley de Salud requiere del consentimiento de los familiares del difunto para poder extraer órganos aunque éstos estén sanos.

“Se trata literalmente de un asunto de vida o muerte”, resume el diputado Carlos Lomelí quien presentará este martes una iniciativa de ley para lograr que la donación de órganos sea en automático tras la muerte, a menos que el fallecido deje un escrito público en el que especifique que no quiere ser donador.

Una ley similar promulgada en España el 27 de octubre de 1979 catapultó la donación de órganos en ese país hasta convertirlo en el líder mundial que es actualmente con 32 donantes por cada millón, seguido muy por detrás por Gran Bretaña con 16; Argentina con 14.5 y Cuba con 9.9 según el reporte más reciente de la organización Newsletter Transplant.

España garantiza que las donaciones son altruistas, por instituciones de gobierno y en estricto sentido de equidad social.

En México, con apenas 2.8 donantes por cada millón, la propuesta se discutirá en foros que organizará la Cámara de Diputados, pero ya cuenta de entreada con un fuerte opositor: la Iglesia Católica con argumentos acerca de que “sólo a Dios” le corresponde mutilar el cuerpo amén de la violación a los “derechos” del difunto.

“No se pueden tomar (los órganos) por la fuerza”, dijo a la prensa el vocero de la Arquidiócesis Primada de México, Hugo Valdemar.

Desde otras trincheras, una encuesta realizada por la empresa Parametría reveló que seis de cada 10 mexicanos están dispuestos a donar sus órganos; sin embargo, sólo 1% del total de los 600,000 personas que según el Instituto Nacional de Geografía mueren cada año lo hace en la realidad.

Entre quienes se oponen, hay dos razones, explicó el diputado Lomelí con base en un estudio de la Secretaría de Salud. Culturales (imaginan que su cuerpo se deformará por las extracciones) y por desconfianza sobre lo que van a hacer con los órganos.

“Escuchan historias sobre secuestro de niños para tráfico de órganos o ven películas y se imaginan cosas”.

Por otro lado, quienes sí quieren donar se encuentran con una maraña burocrática y costosa porque hay que registrar ante el notario público un Documento de Voluntad Anticipada (DVA) en el que se manifiesta explícitamente que quiere donar los órganos y en el mejor de los casos como en la Ciudad de México que tiene campañas de descuentos el precio es de alrededor de 100 dólares mientras el salario mínimo es de cinco.

El resultado: sólo 10,000 capitalinos son potenciales donadores de órganos a pesar de que la campaña de descuentos para el DVA tiene ocho años.

LA DONACIÓN EN CIFRAS

  • Sólo 1 de cada 10 de personas que mueren el país donan sus órganos
  • 18,416 mexicanos se encuentran en la lista de espera; 10,674 por riñón.
  • Seis de cada 10 mexicanos están dispuestos a donar órganos.

Tiempo para el tranplante (los órganos no pueden guardarse)

Riñón: 12 horas

Hígado: siete horas.

Corazón y pulmones: cuatro horas.

Fuente: Centro Nacional de Transplantes