Negocios se protegen tras ataque sexual en un salón de belleza de Van Nuys

Autoridades policiales dan recomendaciones para protegerse y aconsejan primordialmente tener compañía al cerrar sus establecimientos.
Negocios se protegen tras ataque sexual en un salón de belleza de Van Nuys
El pasado 29 de marzo Enrique Orozco, se hizo pasar como un cliente de la peluquería y barbería Vanessa.
Foto: Mey Lyn Mitteenn / Impremedia

Hace menos de una semana a Samuel no le preocupaba mucho tomar precauciones en su negocio pero luego de enterarse de que al lado de su establecimiento una mujer fue víctima de violación sexual mientras cerraba su salón de belleza, hoy está más alerta que nunca.

El mexicano, quien no quiso revelar su apellido, es uno de los dueños de El Pollo Sonora en Van Nuys y asegura que luego de conocer del incidente que aquejó a su vecina ahora se queda a esperar a que su hija cierre la caja para protegerla.

“Hay más desconfianza [en el área]… con lo que pasó vamos a tener que poner seguridad”, asegura Samuel, quien tiene el negocio sobre la calle Vanowen desde hace siete años. “Antes era tranquilo… últimamente ves más homeless incluso en el día se pone un poco peligroso”, asegura.

El pasado 29 de marzo un hombre identificado como Enrique Orozco, de 30 años, se hizo pasar como un cliente de la peluquería y barbería Vanessa, ubicado sobre la 14542 de la calle Vanowen, y esperó hasta que el lugar empezara a cerrar.

El hombre cerró la puerta con llave, llevó a una de las estilistas a la parte trasera del lugar y la violó, según la acusación de la Fiscalía de distrito de Los Angeles, que esta semana le fincó más de media docena de cargos criminales.

Orozco, quien fue identificado por videos de vigilancia que captaron el horroroso incidente y quien fue detenido días después en el área, enfrenta cargos de secuestro para cometer violación, intento de sodomía, copulación oral forzada y robo comercial en segundo grado. Este martes se declaró inocente.

Enrique Orozco, de 30 años, enfrenta más de media docena de cargos tras presuntamente violar sexualmente a una mujer en un salón de belleza de Van Nuys. /LAPD
Enrique Orozco, de 30 años, enfrenta más de media docena de cargos tras presuntamente violar sexualmente a una mujer en un salón de belleza de Van Nuys. /LAPD

El ataque ha generado temor en otros establecimientos que dijeron por igual que ya están tomando medidas de seguridad.

Aunado al incidente en el salón de belleza, el área ha experimentado cerca de 15 violaciones sexuales entre octubre de 2015 hasta abril de 2016.

Y aunque hay situaciones inevitables lo mejor que se puede hacer es prevenir, dijo a La Opinión el agente Ricardo Hernández, de la oficina de información pública del LAPD.

Una medida importante es cambiar la rutina. “No abras o cierres a la misma hora porque pueden estar vigilándote”, aconseja el agente y agrega que estar acompañado al momento de cerrar el negocio es una buena opción.

Esto es lo que hace “Parissa”, una estilista de Tarzana, cuando le toca cerrar el salón donde trabaja desde hace cinco años. “Si veo que las otras tiendas ya cerraron intentamos no quedarnos hasta tan tarde o cerrar casi al mismo tiempo… y si estoy sola con la última clienta le pregunto si me puede esperar para salir juntas”.

Si fuiste atacada. Acude a la policía o al hospital. Hacer un reporte a la brevedad ayuda a capturar más pronto al agresor, dicen las autoridades. /Archivo
Si fuiste atacada. Acude a la policía o al hospital. Hacer un reporte a la brevedad ayuda a capturar más pronto al agresor, dicen las autoridades. /Archivo

Recomendaciones

Aunque seas presa del pánico grita “fuego” ya que esto ayuda a atraer la atención inmediata de otras personas, según recomienda el LAPD en su portal web.

Una buena iluminación fuera del lugar también es importante, así como tener un botón de emergencia en el negocio o cámaras de seguridad que funcionen, ya que muchos establecimientos solo las tienen “de pantalla” para espantar ladrones.

El agente Hernández dice que el dueño de un negocio puede, previa licencia, tener un arma en el negocio y que si considera que su vida peligra puede disparar. Esto también aplica para los trabajadores, aunque el arma no sea de ellos y no tengan una licencia para portar una pistola. Eso sí, “el problema viene cuando hay un trabajador que tiene récord criminal y utiliza dicha arma”, dice el agente.

Pero hay otros artículos más accesibles como un arma de descarga eléctrica, conocida como taser y que tiene un costo de entre $100 a $400 dependiendo el modelo. No se necesita licencia y puedes usarla dentro del negocio como protección.