Burbujas: La ambición de Jorge Castañeda

El ambiente podrido de la política mexicana requiere más que buena voluntad, preparación y honestidad
Burbujas: La ambición de Jorge Castañeda

El sábado 2 de abril estaba yo buscando algún programa interesante en la televisión, y como sucede con frecuencia los sábados, a no ser por algún partido de fútbol, no encontraba nada que valiera la pena.

Por casualidad puse CNN en español y me llegó la voz clara de la periodista mexicana, Carmen Aristegui, quien entrevistaba a una persona que no aparecía en pantalla en ese momento. Ya que considero que tanto ella como Jorge Ramos son los mejores entrevistadores de la televisión en español, me interesé en el programa con gran curiosidad para ver a quien entrevistaba.

Fue una sorpresa para mi que apareciera Jorge Castañeda, y que en ese momento dijera “es un hecho que me lanzo”. A preguntas de la periodista informaba de sus planes para lanzarse por la presidencia de México dentro de tres años.

Escuche con mucha atención, ya que conozco a Jorge en lo personal, lo considero muy inteligente, ha sido amigo mío, miembro del Colegio de México, sé de su trayectoria política y académica, y he leído mucho de lo que ha escrito.

Dijo que se está lanzando como un candidato independiente y comentó sobre muchos de los problemas de la política de partidos que prevalece en México. Explicó que él tendrá que financiar su campaña con donativos particulares mientras que los grandes partidos lo hacen con los enormes recursos que reciben de parte del Estado Mexicano. Los que no solo usan para ello, sino que utilizan también para que sus líderes se den una espléndida vida.

Castañeda hizo un análisis de los principales problemas de México afirmando que para solucionarlos se requiere una planeación adecuada y honestidad en los servidores públicos.

Me parece que teniendo Jorge la mejor voluntad del mundo para hacerlo, no va a poder llegar a la presidencia del país, ya que en el podrido ambiente político mexicano, su preparación académica y su honestidad no son tan valiosas para triunfar, como sí lo son los contubernios y demás alianzas que sustentan a quienes logran ocupar puestos políticos importantes.

Su anuncio con tanta anticipación da tiempo a sus opositores de organizarse y planear el ataque para alguien de su tamaño. Sabiendo que quiere cambiar la política de aportaciones oficiales a los partidos, con seguridad éstos se unirán en su contra para aplastarlo y evitar la posibilidad de que pierdan sus privilegios.

Es ridículo que los partidos reciban dinero para sus campañas y que con parte de esos recursos paguen las multas a las que se hacen merecedores por todas las violaciones que cometen durante el proceso electoral.

Sobra dinero pero faltan partidos que verdaderamente lo sean.