No más humo de segunda mano en apartamentos de LA

Quieren empujar una ordenanza local que prohíba fumar dentro de departamentos y condominios, y en las áreas en común de edificios donde los niños juegan

Carolina López dice que literalmente se ha puesto a llorar cada vez que su vecina se pone a fumar en el balcón que está junto a la ventana de su recámara.

“Yo soy alérgica al humo de segunda mano. Me empieza el ardor en la nariz, picazón dentro de la garganta, me dan náuseas, mi corazón me palpita muy rápido”, explica esta vecina de Los Ángeles.

Carolina López dice el humo del cigarillo que proviene del apartamento contiguo al suyo la tiene enferma. (Foto: Aurelia Ventura/La Opinion)
Carolina López dice el humo del cigarillo que proviene del apartamento contiguo al suyo la tiene enferma. (Foto: Aurelia Ventura/La Opinión)

La campaña

El Centro de Investigación de Políticas de Salud de UCLA junto con la Asociación Americana del Pulmón y el Departamento de Salud Pública del condado de Los Ángeles lanzaron este miércoles una campaña informativa de tres años para reducir la exposición de los angelinos al humo de segunda mano en los edificios de multiunidades donde habitan.

En una primera etapa, la idea es que propietarios de vivienda e inquilinos se pongan de acuerdo voluntariamente en políticas para que no se fume dentro de las unidades habitacionales; un segundo paso sería crear una ley local que prohíba fumar dentro de los departamentos, así como se prohíbe en playas, parques y otras áreas públicas en California.

Los latinos y afroamericanos tienden a vivir más que ningún otro grupo étnico en departamentos, y por lo tanto son los más afectados con el humo de segunda mano. Un par de estudios de UCLA reveló que más del 80% de quienes viven en departamentos en Los Ángeles no cuentan en sus edificios con reglamentos que los protejan del humo de fumadores.

Encontraron que 82% de los inquilinos preferirían vivir en unidades habitacionales libres de humo de segunda mano. Por contradictorio que parezca, el 85% de los fumadores dijeron en el sondeo de UCLA que quieren vivir en edificios con políticas libres de humo. Y hasta el 55% de los propietarios de edificios simpatizan con reglas que prohiban fumar dentro de los edificios.

Peggy Toy, directora de la campaña UCLA-Smokefree Air for Everyone Project, durante el lanzamiento de la campaña contra el humo de segunda mano en los apartamentos de Los Ángeles. (Foto: Aurelia Ventura/La Opinion)
Peggy Toy, directora de la campaña UCLA-Smokefree Air for Everyone Project, durante el lanzamiento de la campaña contra el humo de segunda mano en los apartamentos de Los Ángeles. (Foto: Aurelia Ventura/La Opinion)

Pero no siempre es así. López dice que le ha mandado vídeos al dueño de su edificio así como información científica sobre el daño causado por el humo de segunda mano.

“Su respuesta fue un aviso de desalojo. A él le conviene que yo me vaya porque mi departamento está bajo control de renta, y al irme puede rentar mi unidad al doble o triple”, expone.

Esta vecina dice que el problema del humo de vecinos fumadores afecta en especial en los edificios viejos.

“Aunque uno cierre las ventanas y puertas, se cuela por las rendijas”, indica.

De acuerdo al estudio, 37% de los inquilinos dijeron en el estudio de UCLA que el humo se les cuela a sus departamentos de la casa de los vecinos o de las áreas comunes.

Para que la nueva ley entre en efecto debe ser ahora firmada por el gobernador.
Para que la nueva ley entre en efecto debe ser ahora firmada por el gobernador.

Peligros del humo

El humo de segunda mano es peligroso y puede conducir a enfermedades del corazón, cáncer del pulmón, ataques y asma. Los niños y los enfermos son aún más vulnerables.

“Tenemos una oportunidad de desencadenar cambios largamente esperados que protegerán la salud de los arrendatarios y en resumidas cuentas a los propietarios”, señala Marlene Gómez, gerente de la campaña Departamentos Libres de Humo de Segunda Mano.

Primitivo Castro, director de relaciones de gobierno de la Sociedad Americana del Cáncer, dice que esperan que la campaña dé resultados, “porque hemos visto que la mayoría de inquilinos y dueños quieren una política que prohíba fumar dentro de los departamentos”, explica.

“El primer paso es explorar cuál es la posibilidad para una política mayor. Y empezamos en Los Ángeles porque descubrimos que aquí se necesita mucho”, indica Claudia Goytia, director de relaciones de gobierno de la Asociación Americana del Corazón.

La campaña va dedicada tanto a fumadores de tabaco como de marihuana. “Humo de segunda mano es humo”, coinciden.

Revelan que además, la idea es vincular a los fumadores con servicios para que puedan vencer la adicción.