Obama en LA: como siempre, embotellamientos

El Presidente pasó dos días en la ciudad para asistir a eventos de recaudación de fondos
Obama en LA: como siempre, embotellamientos
El presidente arribó el jueves con su hija Malia para asistir a un par de eventos de recaudación de fondos en la ciudad. /TWITTER

Como cada vez que visita nuestra ciudad, la breve estadía del presidente Barack Obama este jueves y viernes en Los Ángeles se caracterizó más que nada por gigantescos problemas de tránsito, largas esperas a que pase su caravana y poco que agregar a una agenda de recolección de donaciones para sus campañas políticas.

En efecto, y acompañado de su hija Malia, el primer mandatario arribó en la noche del jueves para cenar en la casa del presidente del conglomerado Disney, Alan Horn, en la ciudad de Bel Air, para ayudar al partido Demócrata a recolectar fondos para las elecciones congresionales de junio y de noviembre.

La visita daría final con un desayuno, en la mañana de hoy, en casa del afamado actor Tobey Maguire, alias Peter Parker en El Hombre Araña. El costo para darse el gusto de tomar un café con Obama era de 33,400 dólares, una bicoca comparado con lo que costaría cenar con él la noche anterior: 66,800 dólares, según el Los Angeles Times, aunque todavía quedaban entradas al irrisorio precio de 15,000 dólares. Acompañaron al Presidente la congresista y líder de la bancada demócrata Nancy Pelosi, de San Francisco, y el congresista Ben Ray Luján,  de Nuevo México, quien preside precisamente el Comité de Campaña Congresional de su partido, así como el congresista Xavier Becerra,  quien representa el Centro de Los Ángeles desde 1993, y numerosas figuras del mundo del espectáculo.

Los Obama pasaron la noche en el Hotel W, en West Beverly Hills. La lluvia, por momentos intermitente y por momentos torrencial, que acompañó el Sur de California desde el jueves entorpeció aún más el movimiento de vehículos en nuestra zona.

La última visita del mandatario a la ciudad fue a mediados de febrero de este año, y también estuvo caracterizada por problemas en las carreteras y suntuosas reuniones en casas de magnates con la presencia de conocidas figuras de Hollywood.

Las visitas presidenciales – cuya frecuencia es, parecería, de cada 2-4 meses – ya forman parte del folklore angelino, especialmente por los problemas de congestionamiento vehicular que ocasionan, al punto que ingeniosos motoristas frustrados crearon un hashtag para Twitter: #obamajam, el embotellamiento de Obama.