John McCain y los republicanos podrían perder puesto en senado de Arizona

McCain está entre la espada y la pared: la revolución "Trumpiana", popular en Arizona, no lo ve con buenos ojos y el aumento del voto latino podría no ser muy buena noticia para él y para su partido en el estado

Desde 1987, John McCain ha sido senador federal por el estado de Arizona, reelegido en cinco ocasiones para representar al estado del Gran Cañón y en 2008, fue el candidato republicano a la presidencia.

Pero ahora McCain enfrenta un doble problema: no es particularmente querido por la base ultra conservadora de su partido, no es adepto de Donald Trump ni de Ted Cruzaunque ha repetido que apoyará al nominado republicano ni tampoco está claro que en esta ocasión pueda recibir el voto de moderados demócratas que lo ha respaldado en otras ocasiones.

Los expertos creen que la polarización de las elecciones presidenciales en este año 2016 podrían negar a McCain un sexto período como veterano senador de Arizona. La misma situación coloca a Arizona en la columna de los “swing states” que podrían girar hacia los demócratas por primera vez en su historia en la elección presidencial.

“El partido republicano de Arizona se ha alejado de McCain”, afirma la analista Sylvia Manzano, de Latino Decisions. “Los que quedan son los políticos estilo Jan Brewer (ex gobernadora) y Donald Trump, que ganó de calle la primaria republicana allí. Ese tipo de republicano no está interesado en apoyar a McCain”.

Quizá por la disminución de su base republicana o quizá por las realidades demográficas de Arizona, donde el voto latino ha ido aumentando consistentemente con los números en la población, McCain ha ido quedando un poco contra la pared, agrega Manzano.

La encuesta más reciente coloca a McCain cabeza a cabeza con la retadora demócrata, la congresista Ann Kirkpatrick, quien ha presentado una fuerte y bien financiada candidatura contra el republicano.

En la encuesta Merrill de principios de marzo, McCain recibe el apoyo de 41% de los votantes de Arizona frente al 40% para Kirkpatrick, 16% están indecisos y 3% no saben.

El puesto de McCain nunca ha estado en manos demócratas y ahora, por primera vez, los estimados del Washington Post indican que es uno de los diez puestos senatoriales que podrían cambiar de manos partidistas.

McCain, quien como candidato republicano en 2008 sufrió una derrota aplastante ante el demócrata Barack Obama, está apelando al segmento de los hispanos republicanos y demócratas moderados con el que siempre solía contar en anteriores contiendas.

Hace unos días, el presidente de la Cámara Hispana de Comercio Javier Palomarez viajó a Tucson, Arizona para impulsar la reelección del senador John McCain, elogiando al veterano senador republicano como un “verdadero amigo de la comunidad de negocios hispana”.

No es el primer evento que McCain hace en los últimos meses para enfatizar el apoyo de grupos hispanos en Arizona, un estado donde su partido republicano no ha sido particularmente amigable hacia esa comunidad.

El senador giró hacia la derecha en inmigración, después de años de apoyar reformas migratorias, para ser candidato a presidente en 2008 y luego para reelegirse en una difícil campaña en 2010.

“McCain había sido un defensor de los inmigrantes y opositor de medidas radicales como la ley Sensenbrenner”, dijo Manzano. “Luego en 2010 sacó comerciales en los que hablaba de un muro fronterizo y hablaba en términos más duros sobre los inmigrantes”, acompañado del duro sheriff Paul Babeau, un controversial agente de la ley al que le gusta arengar contra “los ilegales”.

Luego fue reeelecto y terminó siendo uno de los cuatro republicanos que trabajaron en la “Pandilla de los ocho” para diseñar un proyecto de ley migratoria que se aprobó en el senado en 2013 pero que nunca llegó a la cámara de representantes.

McCain causó críticas recientemente cuando dijo que este año los republicanos quizá no necesiten el voto latino como en otras ocasiones.

“En las primarias republicanas estamos viendo una gran asistencia, mientras que en las demócratas la asistencia no ha sido tan alta”, dijo McCain, “Es un fenómeno interesante y puede ser que signifique que podamos ganar la Casa Blanca si todos esos nuevos votantes apoyan al republicano, a pesar de haber alienado el apoyo de los hispanos”.

Sin embargo, todo parece indicar que para que McCain pueda reelegirse en Arizona, los hispanos sí serán un gran detalle, y su campaña lo sabe, a juzgar por el reciente anuncio de la coalición “Unidos con McCain”.

Kirkpatrick también está consciente, y se ha enfocado en atacar a McCain por haber dicho que apoyaría a Trump si este es el nominado.