Marginación y pobreza en base al código postal

Residentes de 14 zonas de California podrían vivir menos años, según el lugar donde habitan
Marginación y pobreza en base al código postal
Peronas que viven en varias regiones del Sur de California y del estado se encuentran entre quienes vivirían menos años de vida. /JORGE LUIS MACIAS, ESPECIAL PARA LA OPINION

Jorge Luis Macías/Especial para La Opinión

Miles de residentes que viven en códigos postales ubicados en comunidades del Sur de Los Ángeles, Boyle Heights, Long Beach, Santa Ana, el Valle de Coachella y otras nueve regiones del estado se encuentran entre quienes vivirían menos años de vida.

Dicha conclusión de expertos de la fundación The California Endowment, se basa en estudios profundos que muestran una amplia disparidad en materia de acceso a la salud, vivienda asequible, seguridad pública, medio ambiente y diversos tópicos que impiden la prosperidad de comunidades de color, particularmente latinos y afroamericanos.

“Su código postal no debe determinar el tiempo que usted puede vivir, pero así sucede”, dijo Daniel Zingales, vicepresidente de Healthy California, ayer en el Hotel Sheratton del Aeropuerto. “De hecho, la salud [de las personas] tiene más que ver con el lugar donde la gente vive, que sus visitas al médico”.

Como respuesta, The California Endowment inició desde 2010 la iniciativa integral llamada “Construyendo Comunidades Saludables” (BHC), cuya meta es a 10 años, mediante la inversión de 1,000 millones de dólares, para avanzar cambios en las politicas del estado y llevar prosperidad a la gente.

LUCHA CONTRA LA INEQUIDAD

“Por años hemos visto que el enfoque de las encarcelaciones masivas se ha enfocado en comunidades afroamericanas y latinas”, indicó el doctor Robert K. Ross, presidente y director ejecutivo de The California Endowment. “En California el gigante se ha despertado y los residentes ya están peleando y alzando la voz”.

Desde 1980 en California se construyeron 22 prisiones y un solo campus del sistema universitario UC, además que destina casi 63,000 dólares anuales por cada reo, pero menos de 9,000 dólares se invierten en la educación de cada niño.

La asignación de fondos por parte de California Endowment, además de cambiar el discurso político, está permitiendo la transformación de 14 de las comunidades de California más devastadas por la inequidad.

“En Santa Ana logramos cambios radicales en cuanto a la justicia restaurativa”, dijo Bárbara Kidder, de Construyendo Comunidades Saludables de Santa Ana. “La fuerza de los jóvenes también ayudó para que la ciudad no renovara el contrato que tenía con las autoridades de inmigración”.

Anthony Iton, vicepresidente de Health Communities; Shan Cretin, miembro de la junta de directores de The California Endowment; el doctor Robert K. Ross, presidente y director de la fundación, Damián Mazzota, Gerente General de La Opinión, al concluir la sesión de “Construcción de Comunidades Saludables” (BHC), ayer en el hotel Sheratton Gateway del Aeropuerto. /JORGE LUIS MACIAS, ESPECIAL PARA LA OPINION
Anthony Iton, vicepresidente de Health Communities; Shan Cretin, miembro de la junta de directores de The California Endowment; el doctor Robert K. Ross, presidente y director de la fundación, Damián Mazzota, Gerente General de La Opinión, al concluir la sesión de “Construcción de Comunidades Saludables” (BHC), ayer en el hotel Sheratton Gateway del Aeropuerto. /JORGE LUIS MACIAS, ESPECIAL PARA LA OPINION

Damián Mazzota, Gerente General de La Opinión, reflexionó que se ha hecho un buen trabajo dentro de las comunidades, gracias a The California Endowment, “pero lamentablemente los datos que presentan indican que la inequidad sigue en crecimiento y lamentablemente no a un punto de mejoría”.

“Es importante que la comunidad y los medios de comunicación trabajemos juntos para poder empujar todos estos temas”, añadió. “Las métricas que marcan el bienestar no son una buena realidad para los políticos y las empresas; todos preferimos escuchar las cosas que hacemos bien, más que las que debemos mejorar; la inequidad es la debilidad de nuestros días”.

Ricardo Lara, senador estatal por Los Ángeles expresó que, gracias a la cooperación de la Legislatura y el gobernador Jerry Brown, se han logrado promulgar leyes que benefician a las comunidades más pobres de California como la Ley de Salud para Todos los Niños.

“Muchos no creyeron en este esfuerzo para dar cobertura a todos los niños indocumentados, pero un año después [en Octubre de 2015] lo logramos”, dijo Lara.

Menos esperanzas de vida

  • En 1995-1997 la esperanza de vida total de una persona en California era de 77.7 años
  • El promedio de vida de una mujer era de 80.5 años y 74.8 para los hombres
  • La vida de un hombre afroamericano era la menor entre todos los grupos raciales: 67.4 años y las mujeres 74.8 años.
  • Entre los latinos, el promedio de vida era de 79.8 para los hombres y 85 años entre las mujeres.
  • Entre los blancos, la esperanza de vida era de 75 años y 80 para las mujeres.
  • Para 2009, entre los 58 condados de California, el mayor promedio de vida se registró en el condado Marín (80.1 años). Los Ángeles ocupó el lugar 17 (78 años) y el último lo ocuparon los residentes de Yuba (78 años).
  • Fuente: Centro para las Estadísticas de la Salud y California Life Expectancy.

 

Gabriel Lerner, director editorial de La Opinion (segundo de la izquierda) durante el foto acerca de la importancia de los medios de comunicacion en el bienestar de los ciudadanos. /JORGE LUIS MACIAS, ESPECIAL PARA LA OPINION
Gabriel Lerner, director editorial de La Opinion (segundo de la izquierda) durante el foto acerca de la importancia de los medios de comunicacion en el bienestar de los ciudadanos. /JORGE LUIS MACIAS, ESPECIAL PARA LA OPINION

Una comunidad saludable es una comunidad bien informada

Durante el foro “La importancia de los medios de comunicación en Español, en el cambio del discurso y la narrativa políticas”, Gabriel Lerner, director editorial de La Opinión, expuso que la construcción de comunidades saludables también es parte del trabajo de un periódico diario que se considere a sí mismo como servidor de la comunidad.

“Una comunidad es saludable cuando está bien informada”, indicó Lerner, quien estuvo acompañado por los panelistas Yurina Melara-Valiulis, portavoz de Covered California, María Lemus, de la organización Visión y Compromiso, y Alan Sánchez, representante del hospital White Memorial.

Lerner indicó que, si bien La Opinión no es el New York Times o Los Angeles Times, “considerando nuestros recursos limitados, intentamos especializarnos en los asuntos que son de interés esencial para los Latinos del sur de California”. Estos asuntos son: salud, cuidado de la salud, educación trabajos y política.

Lerner mostró portadas recientes del diario en donde se demuestra el compromiso con las organizaciones comunitarias, líderes latinos en el gobierno de la ciudad de Los Ángeles, del condado y del estado, así como del reciente esfuerzo en la campaña “Ciudadanía…¡Protégete Ya!”, en colaboración con otros medios de comunicación en español, de la radio y televisión.

“La Opinión es vital para comunicar los problemas que enfrenta nuestra comunidad”, reconoció el activista Manuel Criollo, de Labor Community Strategy Center. “Este diario siempre ha estado a la vanguardia en denunciar el racismo, problemas de salud, vivienda y otros asuntos críticos de los latinos”.

Por su parte, Pilar Marrero, reportera de política de La Opinión, dijo que los representantes de organizaciones comunitarias estuvieron interesados en conocer la manera de acceder a los medios, en particular, La Opinión.