Long Beach vive a toda velocidad su Gran Premio

Recorrer a 180 millas por hora la pista de una de las pruebas reinas del automovilismo es una experiencia única
Long Beach vive a toda velocidad su Gran Premio
Los motores rugen una vez más en el Gran Premio de Long Beach.
Foto: GETTY IMAGES

Tripular un carro a 180 millas por hora tal vez no sea la forma más cómoda de disfrutar las intricadas avenidas y bellos paisajes de Long Beach, pero sí es la más divertida.

“Esta es la única manera de sentir lo que los profesionales experimentan cada vez que toman la pista”, dijo el piloto de pruebas, Rick Knight.

El veterano conductor fue el encargado de manejar un Mazda 6 modificado por el mismo circuito donde este domingo se efectuará la edición 42 del Gran Premio de Long Beach.

“Abróchate bien el cinturón de seguridad porque será un recorrido corto pero muy rápido”, advirtió Knight.

Dentro del vehículo, la increíble velocidad que desarrolla el automóvil hace que las barreras de concreto que rodean el circuito callejero se conviertan en una especie de carrusel que nunca para de girar.

En la recta de la pista, el auto alcanza su velocidad más alta, pero en cuestión de centésimas de segundo, el motor debe de bajar de revoluciones para tomar las sinuosas curvas.

Es en esos precisos momentos donde el estómago se convierte en una especie de elevador que sube y baja de acuerdo a la aceleración y el frenado que el piloto debe establecer para controlar el auto.

Para los que no están acostumbrados a sentir estos bruscos movimientos arriba de un automóvil es fácil percibir que el mundo está corriendo a una velocidad endemoniada, pero para los expertos es solamente un día más en su trabajo.

“Como piloto tú te concentras en los movimientos que debes seguir para controlar el auto, vas muy concentrado. Los muros, las gradas, la gente, no deben distraerte de los movimientos que debes hacer”, explicó Knight.

El recorrido de dos millas duró menos de dos minutos y en ese lapso las venas reciben una inyección de adrenalina que difícilmente se puede experimentar en otra situación.

El impresionante rugido del motor, el rechinar de los neumáticos para tomar las curvas, el olor a asfalto quemado, la contorsión del cuerpo de un lado al otro del vehículo causada por la fuerza de gravedad y la inercia del movimiento, provocan un sentimiento de humildad ante la furia desatada de la velocidad.

“El circuito de Long Beach es uno de mis preferidos por los retos que presenta”, dijo el piloto Will Power, quien en 2008 y 2012 ganó el Gran Prix de Long Beach y uno de los favoritos para ganar este domingo.

Esta pista tiene mucha historia, creo que, después de las 500 millas de Indianápolis, ésta es la mejor carrera y con más prestigio”, dijo el piloto de la categoría IndyCar que representa a la escudería Penske.

Con ocho años de experiencia al más alto nivel, Power es una de esas personas a los que la velocidad ya no los asusta mientras que hay otros que, tras su primera experiencia, sienten que vivirán para siempre con un nudo en la garganta.

Gran Premio de Long Beach

Abren las puertas: 7:00 a.m.

Calentamiento de IndyCar: 9:00 a.m.

Carrera Pirelli World Challenge (50 minutos): 10:00 a.m.

Desfile de autos exóticos: 12:00 p.m.

Ceremonia previa al Gran Premio de Long Beach. Óscar de la Hoya será el gran mariscal: 12:30 p.m.

Inicia el Gran Premio de Long Beach: 1:30 p.m

No se lo pierda

Gran Premio de Long Beach

Cuándo: Domingo

Hora: 1:00 p.m.

TV: NBC Sports