Tribunal Supremo puede cimentar o hundir legado de Obama

El caso "United States v. Texas" pone bajo la lupa la autoridad del gobierno a utilizar la "discreción procesal" para hacer cumplir las leyes de inmigración, y determinar a quiénes deportar de EEUU
Tribunal Supremo puede cimentar o hundir legado de Obama
La audiencia de hoy ante la Corte Suprema decidirá el futuro de millones de familias, y muchos expertos tratan de descifrar los comentarios de los jueces durante la misma (Photo by Alex Wong/Getty Images)

WASHINGTON.- En lo que se considera como el caso más transcendental sobre inmigración y la separación de poderes en décadas,  el Tribunal Supremo escuchó este lunes los argumentos a favor y en contra de los alivios migratorios, cuyo desenlace podría cimentar o hundir el legado del presidente Barack Obama en estas lides.

Durante una audiencia de 90 minutos, los ocho jueces vitalicios centraron buena parte de sus preguntas en el caso “United States v. Texas” sobre la legalidad de la demanda entablada por Texas y otros 25 estados opuestos a los alivios migratorios para hasta cinco millones de indocumentados, pero proyectaron sus profundas diferencias ideológicas en torno a las medidas.

En busca del quinto voto favorable

Para la Administración Obama y sus aliados en el Congreso y en la comunidad inmigrante, el único desenlace favorable en junio próximo, tras el fallecimiento del juez conservador, Antonin Scalia, sería que una mayoría –cinco o más jueces- decida que los 26 estados demandantes no pueden impugnar los alivios migratorios ni cómo el gobierno federal hace cumplir las leyes de Inmigración.

Los cuatro jueces de corte progresista, incluyendo la jueza Sonia Sotomayor, de origen boricua, sugirieron que la demanda no tiene mérito legal.

Sin embargo, a juzgar por las preguntas de los cuatro jueces conservadores, no está claro cuál será el fallo en junio próximo, cuando quedarían sólo siete meses en el mandato de Obama.

El presidente del Tribunal Supremo, John Roberts, y el juez Samuel Alito, en particular, parecieron apoyar la idea de que los estados pueden entablar una demanda si la política federal afecta su presupuesto.

Texas, que ofrece subsidios para la obtención de licencias de conducir, ha argumentado que los alivios migratorios le ocasionarían un gasto mayúsculo si tiene que otorgarlas a los inmigrantes con “presencia legal” temporal.

Un empate de 4-4 dejaría en pie la suspensión de los alivios migratorios mientras el asunto se resuelve en los tribunales de menor instancia.

Obama no pudo cumplir su promesa de una reforma migratoria integral, y anunció los alivios migratorios el 20 de noviembre de 2014 debido a la inacción del Congreso. Sin embargo, ha afrontado fuertes críticas por la deportación de 2,5 millones de inmigrantes indocumentados desde 2009, y ataques de la derecha por presuntamente no reforzar la vigilancia fronteriza.

Fallo a favor sería clave para legado de Obama

Expertos consultados hoy por este diario coincidieron en que, sea cual sea el fallo, éste tendrá un impacto no sólo en la contienda presidencial sino también en el legado de Obama con la comunidad inmigrante.

“La decisión en este caso definirá el legado de Obama en Inmigración porque, si gana, su alto índice de deportaciones se verá ensombrecido por sus acciones ejecutivas para ayudar a cuatro millones de personas. Si pierde, los grupos pro-inmigrantes lo verán como un fracaso, porque no pudo cumplir con la reforma migratoria”, explicó Kevin Appleby, director de política migratoria internacional del Centro para Estudios de Migración de Nueva York  (CMS).

Si Obama pierde el caso, terminará su mandato con un historial “mixto”: el programa de “acción diferida” (DACA) de 2012 ha beneficiado a más de 700,000 jóvenes “Soñadores” pero, a la vez, su gobierno ha deportado a más de 2,5 millones de indocumentados desde 2009, y continúa expulsando a quienes huyen de la violencia en Centroamérica.

“DACA ha marcado una increíble diferencia, pero (Obama) también ha deportado a más personas que ningún otro presidente. Además, ha ordenado redadas y la detención y deportación de centroamericanos que solicitan refugio, y ha debilitado el compromiso de nuestra nación con la protección humanitaria”, dijo, por su parte, Greg Chen, director de política de la Asociación de Abogados de Inmigración de EEUU (AILA).

Impacto en contienda presidencial

La implementación de la extensión del DACA y el nuevo DAPA también daría munición al Partido Republicano, que busca recuperar la Casa Blanca el próximo 8 de noviembre.

Los principales precandidatos presidenciales republicanos, Donald Trump y Ted Cruz, han usado la política migratoria de Obama para sumar votos entre los conservadores, prometiendo estrechar el cerco contra los indocumentados y eliminar los alivios migratorios si son avalados por el Tribunal Supremo.

Los activistas pro-inmigrantes esperan que, si el fallo va en contra de Obama, eso movilice a los hispanos a emitir un voto de “castigo” contra los republicanos, y los priven de una victoria presidencial o del control del Congreso.

Del lado demócrata, Hillary Clinton y el senador independiente por Vermont, Bernie Sanders, han prometido defender y ampliar los alivios migratorios.

El presidente de la organización  hispana MALDEF, Tom Sáenz –que hoy representó a la comunidad inmigrante durante la audiencia-  advirtió de que la eliminación de los alivios migratorios por un presidente republicano, una vez que se hayan expedido permisos de trabajo y estatus legal temporal, desataría una tormenta política de enormes proporciones.

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