Comprar en una farmacia por correo no siempre ahorra dinero

Siempre existe la posibilidad de que el paquete se pierda, se lo roben o se dañe en el correo

Guía de Regalos

Comprar en una farmacia por correo no siempre ahorra dinero
Aunque las farmacias tratan de evitarlo al máximo, siempre hay un riesgo.
Foto: Shutterstock

¿Esperas ahorrar unos cuantos dólares o simplemente tratas de evitar el viaje a la farmacia? Si es así, quizás hayas solicitado medicinas en el servicio de pedido por correo de tu compañía de seguros. Aunque pedir por correo es una buena opción, también puede ser una lata y no está garantizado que haya un ahorro. Esta es la forma en que puede dar resultado.

Los programas de farmacias por correo funcionan a través del administrador de beneficios de farmacia (conocido como PBM) de la aseguradora. Las compañías –CVS Caremark, Express Scripts y otras– compran medicamentos a granel directamente de las farmacéuticas, lo que puede traducirse en cargos más bajos de copago por las medicinas.

Eso se aplica especialmente a los medicamentos que hay que tomar regularmente por padecimientos como la diabetes y la alta presión arterial. Por ejemplo: Podrías recibir directamente en tu casa un suministro para 90 días de un medicamento genérico con copagos que van desde cero hasta unos cuantos dólares, a diferencia del copago descontado de $10 por una receta de 3 meses en tu farmacia local.

Si la cobertura de la aseguradora es a través de tu empleador, es probable que ofrezca la opción de pedidos por correo. Esto se debe a que los patrones generalmente pagan menos cuando los empleados lo eligen. “Ya que el precio de lista promedio de un medicamento de marca es de unos $300, el patrón paga un promedio de $18 menos cuando se despacha por correo en lugar de en una farmacia tipo tienda”, explica Adam Fein, Ph.D., presidente de Pembroke Consulting y director general de Drug Channels Institute.

Al mismo tiempo, muchas farmacias minoristas ahora también ofrecen recetas para 90 días con copagos más bajos, agrega Fein, lo que cierra aun más la brecha entre las farmacias por correo y las de ladrillo y cemento. Y muchas cadenas y tiendas grandes están aumentando la competencia con las farmacias por correo ofreciendo grandes descuentos en cientos de medicamentos genéricos cuando se paga el precio al menudeo y se renuncia al seguro. Por ejemplo, las farmacias de Walmart, CVS, Costco y Walgreens ofrecen programas como abasto de numerosos medicamentos genéricos por 3 meses por $10 con entrega gratuita a domicilio y envío gratuito estándar en recetas.

La comodidad puede poner en riesgo la seguridad

Aunque es fácil pedir por correo, también puede provocar errores de comunicación y problemas de seguridad, advierte Lucinda Maine, Ph.D., R.Ph., vicepresidente ejecutivo y directora general de la Asociación de Colegios de Farmacia de Estados Unidos. El problema, señala Maine, es que los medicamentos no lleguen a tiempo, lo que puede ser peligroso para las personas cuya vida depende de ellos.

Y también puede ocurrir lo contrario: Las farmacias por correo podrían resurtir automáticamente la receta sin confirmar si sigues tomando ese medicamento o si ha habido cambios en la dosis. Cuando sea posible, elige un servicio que avise antes de enviar cualquier medicamento. Afortunadamente, los planes de medicamentos de Medicare Parte D requieren que las farmacias de pedidos por correo obtengan la autorización del paciente o de su cuidador antes de enviar una nueva receta o un resurtido.

Los pedidos por correo, además, son menos personales, señala Norman V. Carroll, Ph.D., profesor de la Escuela de Farmacia de Virginia Commonwealth University. Él señala que es poco probable que hablemos con la misma persona cada vez que llamamos al teléfono de larga distancia gratuita del plan. “Con una farmacia minorista hay buenas probabilidades de trabajar con el mismo farmacéutico o técnico y que ellos resuelvan nuestros problemas cara a cara”, afirma Carroll.

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Y como ocurre con cualquier servicio de entregas, también existe la posibilidad de que el paquete se pierda, se lo roben o se dañe en el correo. Pero los programas de farmacias por correo tratan de evitar eso. “Usamos empaques de protección con los medicamentos”, afirma Jennifer Luddy, vocera de Express Scripts, que opera uno de los servicios de recetas por correo más grande en Estados Unidos. El PBM también usa un programa basado en el clima para determinar el mejor empaque para la entrega más segura de los medicamentos. “En el raro caso de que un medicamento llegue dañado a la casa del paciente, este puede llamar al número que está en el reverso de la tarjeta para reportar el daño y nosotros le enviamos una nueva receta sin cargo alguno”, agrega Luddy.

Si eliges los pedidos por correo

Para los medicamentos que tomas regularmente, y solo para empezar, pide a tu médico dos recetas. Conviene tener una receta para 30 días de medicamentos que surtan de inmediato en la farmacia, y otra para 90 días con el resurtido cuando sea apropiado. Envíale a tu aseguradora la receta de 90 días con el formulario de pedido por correo, que encontrarás en el sitio Web de tu plan de salud.

Mientras tanto, surte la receta de 30 días para que tengas el medicamento necesario mientras esperas a que la aseguradora procese y envíe tu pedido por correo. Si es una receta nueva, envía por correo el formulario con la receta, o pide a tu médico que llame por teléfono o la envíe por fax. Por lo general puedes pedir resurtidos en línea, por teléfono o mediante una aplicación móvil.

Ya que los programas por correo generalmente envían el suministro para 90 días a la vez, no son viables para medicamentos que se necesiten de inmediato o que tomes por poco tiempo. En el caso de sustancias controladas, como algunos analgésicos, medicamentos para el insomnio y tratamientos para el trastorno de déficit de atención e hiperactividad, generalmente hay restricciones en lo que se puede enviar a casa.

Ya sea que compres en la tienda o por correo, una vez que encuentres una farmacia que satisfaga tus necesidades, nuestros asesores médicos te recomiendan que surtas ahí tus recetas siempre que sea posible. De este modo, la farmacia tendrá el registro completo de lo que estás tomando y podrá detectar cualquier interacción potencialmente peligrosa. Eso podría no ser posible si, por ejemplo, recibes tu medicina para la presión arterial por correo y tu médico te receta un analgésico post-operatorio que necesitas de inmediato. Cuando suceda eso, infórmale a cada farmacia todos los medicamentos que estés tomando y avísales siempre que haya cambios.

Nota del editor: La elaboración de estos materiales fue posible gracias al subsidio del Programa de Subvenciones de Educación para el Consumidor y el Profesional que Receta (Medicamentos) de la Oficina del Procurador General del Estado, que es financiado por un acuerdo multiestatal de reclamos de fraude de los consumidores en relación con la comercialización del medicamento Neurontin (gabapentina) que se vende bajo receta médica.

– Ginger Skinner