La triple batalla de Giselle, la modelo migrante que quiere ser diputada

Una guapa mujer migrante contiende nuevamente para ser candidata a diputada en Zacatecas donde hace tres años sus rivales políticos la acusaron de ser “dama de compañía” en Las Vegas

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La triple batalla de Giselle, la modelo migrante que quiere ser diputada
Giselle Arellano.
Foto: Giselle Arellano avila.

MÉXICO – Giselle Yunuen Arellano Ávila lleva 20 días de campaña oficial. En algunos momentos se pone una minifalda roja y ciñe su cintura de amarillo como propaganda al Partido del Trabajo (PT) que la postuló como candidata a diputada por el IV distrito del estado de Zacatecas y, vestida así, se toma fotos.

Ella cruza la pierna, coloca la mano izquierda en su barbilla y mira a la cámara para enfrentar el papel que le tocó vivir como mujer bella, migrante y aprendiz de política que arrastra una “campaña negra y machista”, como ella llama a lo que ocurrió la primera vez que quiso ser legisladora.

En 2003 sus adversarios políticos dentro del Partido Acción Nacional (PAN) donde intentó postularse divulgaron un video de los tiempos en que Arellano trabajaba como modelo para la empresa Black Rose en Las Vegas, Nevada, y de un tirón la quitaron de en medio.

Bastó con que públicamente se le mirara en ropa íntima y corrieran rumores de que trabajó como escort o “dama de compañía” para que los líderes retiraran su opoyo: ni siquiera pasó de la precandidatura en el único estado que permite a la diáspora votar y ser votada como representante popular.

“La mayoría de los políticos aún no respeta a las mujeres”, dice Arellano (Zacatecas, 1980) en entrevista con este diario tres años después y ya bien recuperada del golpe con las puertas abiertas del PT.

https://youtu.be/b1QS8WlhVmc

“TUVE QUE CAMBIAR DE NOMBRE”

“Fui modelo por un periodo corto (dos años): es un trabajo digno, pero yo jamás fui escort ni todo aquello que se dijo sin tomar en cuenta el daño que pueden hacer”.

Porque el perjuicio no paró en 2003 una vez que quedó fuera de la contienda electoral. Al regresar a trabajar a Las Vegas, donde tiene su segunda residencia y trabajo en la compañía Keller William Realty de bienes raíces se enteró lo que en términos prácticos significa la violencia y la misoginia en tiempos  internet.

“Durante año y medio yo hacía mis citas con clientes y cuando me googleaban veían toda esa historia de la ropa íntima y se asustaban, cancelaban o llegaban más interesados en mi vida que en las propiedades”, recuerda camino a su próximo evento proselitista por los municipios de su distrito.

– Aquí, dobla a la derecha- dice al conductor.

Lo que siguió en Nevada fue de mal en peor, vuelve a sus recuerdos. La corrieron del equipo de trabajo del que era parte en la empresa porque decían que no tenía prestigio y los perjudicaba y por eso en la misma firma le sugirieron que era “mejor” cambiar de identidad.

“¡Tuve que cambiar de nombre en Estados Unidos para que Giselle no me afectara, ¿puedes creerlo? Tuve que hacer todos los trámites de gobierno, explicar los porqués y cambiar mi nombre en el pasaporte, la licencia de manejo y de bienes raíces”.

Giselle tienen la doble nacionalidad –estadounidense y mexicana- y así las enfrenta: para los americanos ella es otra; para los mexicanos, para los zacatecanos, es la misma reivindicada Giselle Yunuen Arellano Ávila, tal y como se despliega en toda su propaganda con una “agenda binacional” y el respaldo de otro organismo político.

A los 10 años Giselle emigró a San Diego y desde entonces no ha parado de un lugar a otro: ha vivido en San Diego, Los Ángeles, Aguascalientes, Guadalajara, Maryland y Las Vegas. “Mi padre tenía la greencard y yo podía ir y venir y por eso creo que conozco los problemas de los mexicanos en ambos lados de la frontera y quiero contribuir a arreglarlos, no quiero que pasen del sueño a la pesadilla americana”.

Para ella no pasa desapercibido que la raíz de la migración es la falta de condiciones para vivir en Zacatecas. “Recorro mi distrito –que incluye a nueve municipios- y me doy cuenta que muchos ni siquiera tienen agua y esto tiene que parar”, dice la candidata graduada en Mercadotecnia en la Universidad Estatal de Califoria Northrige y en el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey.

Giselle Arellano con el equipo de trabajo del PT
Giselle Arellano con el equipo de trabajo del PT

“Hay programas del gobierno que pueden ayudar y se desconocen absolutamente como la pensión alimenticia para familias de emigrantes o los de apoyo a repatriados a los que se tiene que incrementar el presupuesto y todo esto se tiene que defender en el congreso”.

Giselle, por otro lado, lleva la agenda a favor de la igualdad de género por la marca de su historia: está “segura” de que si fuera casada y un hombre la respaldara no la hubieran maltratado tanto por lo del modelaje, pero eso ya quedó atrás; en cambio dice: “Aquí estoy, soy valiente y quiero ayudar a cambiar mi país”.

– Por aquí, por aquí- dice al chofer antes de terminar la entrevista.