Por el bien de la Tierra

Recomendaciones para crear conciencia ecológica en los niños
Por el bien de la Tierra
Los padres tienen que poner su granito de arena en el hogar, inculcando en sus hijos los hábitos que protegen a la Tierra.
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El 22 de abril se celebra el Día de la Tierra y que mejor oportunidad para enseñarle a los pequeños algunos hábitos que ayudan a proteger el planeta en el que vivimos.

“A los niños se les habla en las escuelas sobre cómo cuidar y proteger el medio ambiente, pero los padres tienen que poner su granito de arena en casa, reforzándoles los conceptos y enseñándoles con el ejemplo”, dice Margaret Johns, consejera de la división de nutrición familiar y ciencias del consumidor del programa de Extensión Cooperativa de la Universidad de California.

Y para criar hijos conscientes del cuidado ambiental, Johns enumera algunos de los planes y hábitos ecológicos que se les debe inculcar desde temprana edad:

1. Plan familiar

Antes de empezar en casa cualquier plan de reciclado que contribuye a proteger el planeta, Johns dice que los padres deben reunir a los hijos y explicarles por qué es importante cuidar los recursos naturales, no contaminar, no desperdiciar el agua ni la energía eléctrica, plantar árboles, etcétera.

“Los niños tienen que saber que cuando se ejecutan en la casa actividades que protegen al planeta, además de estar cuidando a la Tierra, se ahorra dinero y se reduce el desorden y la producción de basura”, explica la experta en desarrollo juvenil y otros temas relacionados con la familia y el hogar.

Antes de iniciar el plan familiar de reciclado, los niños tienen que saber por qué es importante cuidar de la Tierra.
Antes de iniciar el plan familiar de reciclado, los niños tienen que saber por qué es importante cuidar de la Tierra. /Shutterstock

2. Menos juguetes y más actividades de enseñanza cultural

El acostumbrar a los menores a recibir regalos que los expongan más a las bellas artes (música, arquitectura, danza, escultura, literatura y pintura) en lugar de juguetes no didácticos es otro de los hábitos que los hace más ecológicos.

“Llenar a los menores de juguetes es algo que poco sirve en su formación”, asegura Johns. “Ellos sólo les ponen atención por un rato, cuando se cansan de ellos los pierden y la casa se llena de juguetes con los que no sabemos qué hacer. En cambio, el recuerdo de una obra de teatro, una película o la visita a un museo o parque de distracción les queda para siempre. A los menores les gusta el tiempo que se comparte en familia”.

3. Ahorro de agua y energía

Este es uno hábito importante tanto para conservar los recursos naturales como para ahorrar dinero en el pago de la cuenta mensual del servicio.

“Este hábito se enseña con el ejemplo, no con las palabras”, puntualiza Johns. “A los niños hay que enseñarles que la llave del agua no se deja abierta mientras una se lava los dientes, que hay que tomar baños de duchas cortos, que los platos se lavan acumulando el agua y no con el chorro corriendo”.

También hay que enseñarles que deben apagar la luz al salir de los cuartos y hacer lo mismo con el televisor, si no lo están viendo.

Enséñales a no dejar el agua de la llave corriendo mientras se cepillan los dientes.
Enséñales a no dejar el agua de la llave corriendo mientras se cepillan los dientes. /Shutterstock

4. Reciclaje

Asegúrate de que sepan que las latas y botellas de plástico o vidrio se pueden reciclar, así como los diarios, las revistas y las cajas de cartón.

“El reciclaje es básico en la conservación de los recursos del planeta y en el cuidado de la Tierra. Éste debe ser una actividad asignada a los menores, a ellos hay que enseñarles cómo hacerlo y poner en algún lugar de la casa las cajas de cartón o los botes de plástico donde pueden seleccionar los artículos que se pueden reciclar”, explica la consejera.

Deja en manos de los niños la tarea diaria de seleccionar los artículos reciclables y depositarlos en sus cajas plásticas correspondientes.
Deja en manos de los niños la tarea diaria de seleccionar los artículos reciclables y depositarlos en sus cajas plásticas correspondientes. /Shutterstock

5. Jardinería

La actividad de plantar las hierbas y los vegetales que se consumen en la alimentación diaria ayuda al cuidado de la Tierra, mientras que los menores se divierten y se comparte una actividad en familia. Se puede hacer en cualquier macetera de no contar en la casa con un patio o jardín.

“Hasta el abono para el mismo huerto de verduras y hortalizas se puede preparar en el hogar. Con esto se ahorra también dinero y se es mucho más ecológico”, resalta Johns.

Cultiva con tus hijos algunas de las verduras del consumo diario. Si no tienes patio ni jardín, lo puedes hacer en una macetera.
Cultiva con tus hijos algunas de las verduras del consumo diario. Si no tienes patio ni jardín, lo puedes hacer en una macetera. /Shutterstock

6. Motivar las manualidades con artículos reciclables

A los menores se les puede enseñar a que hagan sus propios regalos y tarjetas de cumpleaños y de Navidad. Esto los hace ser unas personas más conscientes del cuidado de la Tierra, a la vez que les estimula la creatividad.

“Se les puede enseñar, por ejemplo, a que empaquen los regalos con periódico o con cualquier otro tipo de papel que pueden adornar con calcomanías o sellos de tinta”, explica Johns. “Ellos también pueden aprender a reciclar el papel de colores haciendo figuras u objetos con los que pueden jugar”.

Enséñales a hacer sus propios regalos y tarjetas festivas con artículos reciclables.
Enséñales a hacer sus propios regalos y tarjetas festivas con artículos reciclables. /Shutterstock