Zarpa Miami el primer crucero a Cuba en 50 años

Este domingo salió desde Miami un buque de la compañía Carnival destino a La Habana, el primero en medio siglo debido a la falta de relaciones entre los dos países tras la Revolución cubana
Zarpa Miami el primer crucero a Cuba en 50 años
Foto: EFE

Carol Newman y Marjorie Ressler esperaban este domingo, bajo el fuerte sol de Miami, a poder subir al buque que las llevará a Cuba. Verán cumplido finalmente su deseo de conocer la isla, casi cinco décadas después de que el viaje que tenían planeado con su familia a Cuba se abortara por la Invasión de la Bahía de Cochinos, en 1961.

“Cerraron Cuba y nunca pudimos viajar”, recuerdan este primero de mayo en el puerto de la Ciudad del Sol. Sus padres ya no verán cumplido su deseo de conocer la isla pero ellas corrieron a comprar los boletos cuando supieron que la compañía Carnival estaba decidida a iniciar nuevamente un servicio desde Estados Unidos.

Han tenido que pasar 50 años para que un crucero vuelva a salir de las costas de Estados Unidos con destino a Cuba. Fue este domingo, casi a las 4:00 pm ET y con media hora de retraso, cuando el barco Adonia de Fathom, de la empresa Carnival, se alejó de Miami con cerca de 700 pasajeros destino La Habana. Entre ellos iban estas dos estadounidenses, que a sus 72 y 74 años esperan descubrir el país que les impidieron visitar.

Cuando el lunes el buque atraque en la capital de la isla, se habrá dado un paso más en la normalización de relaciones entre los dos países, separados por décadas tras el triunfo de la Revolución cubana.

“Después de 50 años, estadounidenses ya sean ciudadanos que nacieron en Cuba o cualquier estadounidense, pueden viajar por mar a Cuba y volver. Es algo absolutamente histórico (…) Esto significa un futuro más prometedor tanto para los estadounidenses como para los cubanos”, señaló Arnold Donald, CEO de Carnival, este domingo en una conferencia de prensa en el puerto de Miami, horas antes de la salida del crucero.

Pero no ha sido un camino fácil. El propio Donald tuvo que hacer referencia en su discurso al escándalo que ha rodeado las últimas semanas a este primer viaje. Cuando se supo que Carnival comenzaría a operar esta nueva ruta, un grupo de abogados presentaron una demanda colectiva en Miami. El motivo: la compañía no permitía la venta de billetes a cubanoamericanos nacidos en la isla.

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Según estos letrados, se estaba cometiendo una discriminación. Según Carnival, la mayor empresa de cruceros del mundo, ellos tan solo cumplían con la regulación cubana que prohibía la llegada de nacionales por vía marítima amparándose en una ley promulgada para prevenir -según el gobierno castrista- acciones terroristas realizadas por “ciudadanos cubanos residentes en el exterior” desde el inicio de la revolución Cubana.

“Era necesario hacer ese cambio y lo hicieron”, explicó el CEO, en referencia a la modificación implementada de manera sorpresiva por Cuba hace menos de 10 días y que autorizaba la entrada de cubanos en cruceros a la isla.

La nueva situación permitirá que el primer pasajero que ponga su pie en las costas de la isla desde hace medio siglo sea Arnie Pérez, nacido en Cuba y quien trabaja en Carnival desde 1992, ahora como consejero general. Pero él será una excepción. Arnold Donald especificó que solo “hay de media docena a una docena de cubanos o cubanoamericanos en este crucero”.

Los cubanos que salieron de la isla antes de 1971 se ven obligados a tener una visa especial y los que llegaron a suelo estadounidense después de ese año tienen que viajar con su pasaporte cubano. Además, el tiempo aproximado del trámite para los cubanos del primer grupo es de entre 30 y 40 días.

Los que sí estén abordo de este viaje histórico tendrán la oportunidad de conocer no solo la capital sino las ciudades de Cienfuegos y Santiago de Cuba. Descubrirán el “arte, la comida, la música, el cine, la arquitectura”, según se encargaron de resaltar este domingo en la rueda de prensa los directivos de Carnival.

crucero cuba miami

Lo hicieron de manera intencionada ya que solo así los viajeros de este primer crucero han optenido permiso de Washington para ir a Cuba. Debido a las aún restricciones existentes en los viajes, los estadounidenses necesitan una visa con fines culturales, deportivos, religiosos o académicos para poder dar el salto a Cuba.

Tanto Carol Newman como Marjorie Ressler esperan poder disfrutar de los paseos, de la “buena música” y los “coches viejos”. Pese a que se han estado preparando para este momento, son conscientes de que este viaje es diferente: “Realmente no sé qué me voy a encontrar”. La respuesta la podrá contar cuando vuelva a este mismo puerto la semana que viene.