De madre a hija

Cuatro conversaciones vitales que toda mamá deber tener con sus retoño del sexo femenino
De madre a hija
Es vital que las mamás tengan con sus hijas ciertas conversaciones —de mujer a mujer— que les inculcan los valores que dirigirán sus vidas para siempre.
Foto: Shutterstock

No existe un amor más honesto y desinteresado que la de una madre hacia su hijo. Por ello, no queda duda, que toda palabra que ella dirige hacia su hijo, ya sea del sexo masculino o femenino, la pronuncia desde el fondo de su corazón para que éste tome las mejores decisiones de vida para su bienestar, formación y carrera profesional.

“Las madres son las primeras maestras de sus hijos, ya sean hembras o varones, y en esta misión tienen un rol muy importante y particular en el desarrollo de la identidad, seguridad, confianza, autoestima, personalidad y sexualidad de sus hijas”, dice Marlene Flores-Ávila, trabajadora social clínica vinculada al programa de educación a la comunidad de Kaiser Permanente.

Y para ello es muy importante que las mamás tengan con sus hijas unas conversaciones claves — de mujer a mujer—que le inculcan los valores que dirigirán sus vidas para siempre.

De acuerdo con la consejera de padres y jóvenes estas serían esas “pláticas claves” que toda mamá debe tener con sus hijas en el transcurso de su infancia y adolescencia:

1-      No tengas sexo con cualquiera

Aunque a partir del movimiento de la liberación femenina, las mujeres se dieron el derecho de poder tener sexo no solo por amor sino también por el mero placer físico, Flores-Ávila dice que es importante que las madres hablen muy claramente con sus hijas sobre el verdadero derecho de la sexualidad femenina.

“Hay que decirles que ellas son las dueñas de su sexualidad y, ante ello, no tienen porque sentirse obligadas ni intimidadas de tener sexo con el chico que las está presionando para que tenga su primera experiencia sexual”, explica la trabajadora sexual.

También hay que dejarles saber que, aunque la sexualidad es algo normal, como dueña de su cuerpo, no tiene porqué dejar que nadie tome el control de su cuerpo. Son ellas mismas quienes tienen el control de su sexualidad y del respeto que su cuerpo y ellas se merecen.

“En esa plática amigable sobre la sexualidad también hay que decirles que, por el hecho de ser mujer, no tienen porque quedarse calladas cuando alguien las esté obligando a hacer algo que no quieren o no les gusta”, ahonda Flores-Ávila.

También hay que decirles que se encontraran con chicos o chicas que las acosaran o se burlaran de ellas porque se mantienen vírgenes, algo que deben ignorar ya que “ellas son quienes tienen el control de tomar la decisión de acostarse con la persona que quieren, cuando estén lo suficientemente maduras (física, mental y emocionalmente) para tener una relación sexual segura y saludable. Es decir, sin la posibilidad de contraer una enfermedad de transmisión sexual (STD)”.

2-      La menstruación es algo muy natural

En pleno siglo XXI este tema hay que conversarlo porque todavía existen muchos mitos y tabús al alrededor de ésta, en relación sobre lo qué se puede o no hacer cuando se está menstruando o lo qué se puede o no comer.

“En estos tiempos es muy importante para la madre siempre estar bien preparada para decirle a su hija (a la edad mental y física que ella consideré) que la menstruación es algo muy natural y normal, que no es sucia ni debe causar vergüenza, como tampoco la limitación física para realizar las actividades cotidianas o deportivas que se llevan”, señala Flores-Ávila.

3-      Debes construir relaciones saludables siempre

Tratar este tema es fundamental en este tiempo donde muchas niñas y jovencitas, por el hecho de ser mujer, se dejan maltratar física, verbal y emocionalmente.

“A la hija no solo hay que decirles: ‘no te dejes golpear, no te dejes insultar, no te dejes menospreciar’”, resalta las trabajadora social clínica. “Toca explicarle que en una relación saludable las personas se respetan, comparten, ayudan, apoyan, cuidan y se quieren mutuamente”.

Este mensaje no solo se debe dar con palabras sino también con el buen ejemplo de la relación matrimonial o familiar que se lleva.

4-      El ser mujer no es un género que te limita física, mental ni profesionalmente

Aunque muchas madres se criaron en otras épocas, hoy en día ellas tienen que entender que en los tiempos modernos la crianza de una mujer es completamente diferente a la de hace 40 o 50 años atrás.

Hoy en día hay que resaltarles que las mujeres tienen las mismas capacidades y habilidades físicas, mentales e intelectuales para desempeñar cualquiera de las profesiones que se propongan.

De hecho, hoy día hay mujeres que desempeñan oficios y actividades que antes eran dominadas solo por hombres y muchas de ellas tienen mejores salarios que sus pares masculinos y lideran empresas importantes.

“Estas son a groso modo algunas de las pláticas claves que toda madre debe tener con sus hijas para que ellas tomen las mejores decisiones para su salud física y emocional y su vida profesional”, concluye Flores-Ávila.