Enlace: Trump contra el liderazgo republicano

Nunca antes en la historia moderna había surgido un candidato tan peligroso y, a la vez, tan endeble
Enlace: Trump contra el liderazgo republicano

Ha transcurrido ya una semana de que Donald Trump quedó como el virtual nominado del Partido Republicano a la presidencia, pero desafortunadamente para él, las celebraciones han brillado por su ausencia.

A pesar de haber dejado en el camino a 16 contrincantes, muchos de ellos con una larga trayectoria política, Trump no ha podido unificar a su partido en torno a su candidatura. Las divisiones entre los republicanos son hoy más profundas y claras que nunca porque muchos líderes republicanos simplemente no aceptan ni se resignan a que el magnate neoyorkino los represente.

Las razones son obvias para todos los que seguimos de cerca la contienda.

Nunca antes en la historia moderna había surgido un candidato tan peligroso y, a la vez, tan endeble como Trump. Su retórica divisiva y xenófoba, aunada a su temperamento explosivo, a su narcisismo, a su falta de principios y a su extrema ignorancia en la mayoría de los temas de economía y de política tanto nacional como internacional son motivo, no sólo de preocupación, sino de terror para muchos.

Una larga lista de líderes republicanos que incluye a los Bush, John McCain, Lindsay Graham y Mitt Romney ha manifestado que, por ningún motivo, apoyará la candidatura de Trump debido a que no representa los valores de los conservadores. Por la misma razón, Paul Ryan, el líder de los republicanos en el Congreso, dice que aún no está listo para apoyar al magnate, lo que ha desatado una guerra de dimes y diretes entre ambos y amenaza con descarrilar la Convención Republicana.

Los dos tienen programado reunirse el jueves en Washington para ver si es posible llegar a un acuerdo. Por lo pronto, el partido se debate entre quienes han decidido apoyar a Trump debido principalmente a que su rechazo hacia Hillary Clinton es más fuerte y quienes de plano no lo toleran y prefieren que su partido pierda las próximas elecciones pero conserve algo de los principios que ha destruido Trump.

Aunque por ahora las encuestas indican que Clinton le lleva una amplia ventaja a Trump a nivel nacional, algunos expertos señalan que, con el paso de los meses la contienda podría cerrarse gracias a la habilidad del millonario para atraer el voto de los descontentos con el rumbo del país, con la economía, con los políticos tradicionales y, sobre todo, con Hillary Clinton.

En este sentido, el reto para los demócratas y, especialmente para Hillary, quien casi tiene asegurada la nominación de su partido, será convencer a quienes la atacan por sus pasados errores que, a pesar de todo, ella es una mejor opción que la enorme amenaza que representa Trump no sólo para Estados Unidos sino para el mundo.