ICE confirma y defiende redadas para frenar inmigración ilegal en la frontera sur

La agencia insiste en que es su labor garantizar la seguridad fronteriza, pero asegura que DHS evitará detener a indocumentados en colegios, hospitales e iglesias, “excepto en circunstancias de emergencia”
ICE confirma y defiende redadas para frenar inmigración ilegal en la frontera sur
DHS reportó que 68,541 menores solos y más de 66,000 familias cruzaron la frontera en el año fiscal 2014.
Foto: Archivo

WASHINGTON.- En unos momentos en que el Partido Demócrata y sus precandidatos presidenciales intentan consolidar el voto hispano, la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE) confirmó este jueves un plan en ciernes para una segunda ola de redadas, y las justificó como parte de su combate a la inmigración ilegal.

Gillian Christensen, una portavoz del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), del que depende ICE, confirmó un informe filtrado a la agencia Reuters de que las autoridades preparan redadas para mayo y junio, pero insistió en que éstas reflejan las prioridades establecidas en noviembre de 2014.

Una de esas categorías incluye a personas que entraron ilegalmente a EEUU después del 1 de enero de 2014, y la nueva ola de redadas está dirigida a personas que no obedecieron las órdenes de deportación de un juez de Inmigración, no tienen apelaciones pendientes, y no tienen casos de asilo u otro alivio humanitario pendientes, precisó.

Así, las redadas en ciernes “son una continuación de las operaciones que anunció el secretario (de Seguridad Nacional, Jeh) Johnson en enero y marzo”,  dijo Christensen.

Agregó que DHS evitará la detención de personas en “lugares sensibles” como colegios, hospitales y templos, “excepto en circunstancias de emergencia”.

COBERTURA ESPECIAL DE INMIGRACIÓN 

El plan fue rechazado de forma únánime por grupos proinmigrantes, líderes demócratas del Congreso, y los precandidatos presidenciales demócratas, Hillary Clinton y Bernie Sanders.

Ambos protagonizan una aguerrida lucha por la nominación presidencial demócrata, y compiten por presentarse como el más férreo defensor de los inmigrantes.

Su denuncia de las redadas y deportaciones choca con los planes de la Administración Obama de continuar ambas prácticas en aras de la seguridad fronteriza.