Millones de trabajadores más cobrarán horas extra

Obama tiene previsto hoy reformar la ley que define este pago
Millones de trabajadores más cobrarán horas extra
Los trabajadores asalariados que trabajen más de 40 horas semanales y ganen menos de $47,000 anuales podrán tener más ingresos./Archivo
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La Casa Blanca tiene previsto hoy ampliar el número de personas que van a cualificar para cobrar horas extraordinarias cuando trabajan más de 40 semanales. Se trata de una actualización de la ley que permitirá una mejora en las finanzas de muchos hogares que han experimentado un estancamiento, en el mejor de los casos, o retroceso de sus salarios en los últimos años.

El cambio que propone el Gobierno es sobre el límite salarial que determina la obligatoriedad de abonar el pago del trabajo extra. Actualmente, y tal y como quedó en 2004, este límite estaba en salarios de $23,660 y va a pasar a una  cifra que ronda los $47,500 anuales. Es algo que beneficiará a millones de empleados en todos los sectores productivos del país y organizaciones sin fin de lucro.

El vicepresidente, Joe Biden, y el secretario de Trabajo, Tom Pérez, darán detalles de este cambio en un acto que se ha organizado en Columbus (Ohio) y explicarán si se cambian otros criterios para ganar acceso a estos pagos.

La medida está diseñada para acabar con buena parte de las desigualdades  salariales que se han instalado en la economía de EEUU desde la década de los ochenta y que ha ampliado la brecha entre los que más y menos tienen por sus trabajos.

No obstante, es una decisión a la que no le faltan críticos. Entre los empresarios se avisa que puede haber consecuencias de este cambio como la rebaja de horas de trabajo, la desaceleración de contratación de trabajadores a tiempo completo a favor de empleados por horas a tiempo parcial o el cambio de categoría de trabajadores asalariados a empleados por horas que tienen que marcar las que trabajan.

En  la Federación Nacional de Comerciantes al por menor (NRF) donde se critica esta medida desde hace tiempo se aseguraba que estas medidas son “asesinos de carreras”. David French, vicepresidente para relaciones con el gobierno de esta organización, explicaba que solo en el comercio “cientos de miles de profesionales perderán su estatus de empleados asalariados para ser reclasificados como trabajadores por horas lo que les costará la flexibilidad del lugar de trabajo y los beneficios que ello conlleva”.

French criticó que sea una medida que se haga a nivel nacional y que suponga el mismo aumento para trabajadores que viven en ciudades, en las que hay economías más dinámicas, y para los que están empleados en zonas rurales del sur.

Desde el Economic Policy Institute, una grupo de estudios económicos de tendencias progresistas se atribuye la caída del poder adquisitivo de los trabajadores en parte al hecho de que desde 1979 hasta 2013 sus salarios no han crecido ni de lejos al mismo ritmo que la productividad “y una de las razones es que están trabajando más y no están cobrando por ello”.