La extraña desaparición de Maximiliano Gordillo

Tiene 18 años, fue aparentemente detenido por uniformados, y lleva casi dos semanas desaparecido. La impunidad se viste de gala en México
La extraña desaparición de Maximiliano Gordillo
Maximiliano Gordillo Martínez, de 18 años de edad, originario de la comunidad Tzinil, municipio de Socoltenango, Chiapas, México.

Maximiliano Gordillo es un migrante. No guatemalteco como dijeron sus captores, sino mexicano de Chiapas. Y para ser más precisos de la comunidad de Tzinil, municipio de Socoltenango, de donde salió rumbo a Playa del Carmen en busca de trabajo.

Así lo explicó a las tres personas que se subieron al autobús vestidos de uniformes verde y azul, armados con  “cuernos de chivo” que se identificaron como agentes del Instituto Nacional de Migración (INM), según el testimonio de un amigo que lo acompañaba.

A la orden de un tal “comandante” lo bajaron del transporte y le pidieron documentos. Maximiliano mostró un acta de nacimiento y la Clave Única de Registro de Población pero no le creyeron, con el contrargumento de que eran papeles falsos.

Mientras tanto el chofer, acostumbrado a este tipo de revisiones que se realizan en la frontera sur del país para detener a indocumentados, se desesperó de estar detenido y siguió su camino para dejar al muchacho y otros tres abandonados a su suerte.

Fue el pasado 7 de mayo y desde entonces Maximiliano está desaparecido.

La organización civil Voces Mesoamericanas, quien lleva el caso legal de la búsqueda, pidió al gobierno mexicano reconocer que se trata de un asunto de desaparición forzada porque intervinieron agentes del Estado.

“Actuaban como en un típico operativo migratorio en el que se suben a pedir la credencial del Instituto Nacional Electoral y a quienes no la tienen los bajan y se los llevan a estaciones migrantorias, pero en este caso la persona afectada, que además es mexicano, no aparece”, dice  Enrique Vidal, abogado de Voces Mesoamericanas, en entrevista con este diario.

El INM rechazó que se trate de gente a su cargo. “Nosotros no portamos armas, mucho menos cuernos de chivo, nuestros uniformes no son azules ni verdes y no tenemos en nuestra jerarquía el título de comandante”, dijo un funcionario que omitió su nombre para ceder la voz a  la institución.

No es la primera vez que agentes migratorios son acusados de confundir a mexicanos con centroamericanos y retenerlos como indocumentados para luego soltarlos tras las protestas de familias y la corroboración de la información cuatro o cinco días después.

En 2015, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) emitió la recomendación 85 en la que documentó las historias de 13 personas, la mayoría indígenas de Chiapas.

“El caso de Maximiliano es inédito porque lleva ya casi dos semana y su familia no lo encuentra ni en la ruta carretera ni en estaciones migratorias”, observó Vidal.

Por eso interpusieron una denuncia ante la fiscalía del Distrito de los Altos.

“Nos preocupa porque el INM está lanzando operativos cada vez más violentos para evitar que los centroamericanos vayan a Estados Unidos”.