Jóvenes de Jalisco en el laberinto de las adicciones

La disponibilidad de la droga, la normalización del consumo y la ausencia de los padres puedes llevar a la drogadicción
Jóvenes de Jalisco en el laberinto de las adicciones
Centro de rehabilitación "Despertar Espiritual" en Jalisco.
Foto: Twitter

MÉXICO.- Bernardo lleva dos terceras partes de su vida narcotizado. Tiene 35 años y empezó a consumir marihuana a los 13, cuando todavía no era tan sencillo encontrar drogas en el estado. Desde entonces a la fecha, no ha podido dejarla.

“Es una constante tentación”, dice Luis Gómez, sicólogo del Centro de Integración Juvenil (CIJ) en Zapopan, Jalisco, quien durante años al frente de la búsqueda de la fórmula contra las adicciones no ha podido dar en el blanco, aunque sí con la dimensión del problema.

Hoy por hoy, entre los consumidores de Jalisco todo es más abundante, según las encuestas de los CIJ.

Mientras en todo el país el promedio de consumo de marihuana es de 87%- en el estado de Occidente es de 89%; el de cocaína nacional es de 33% frente al 49% local; los inhalantes no son la excepción: 35% ante 31% ni el crack: 22% frente a 18%.

Son múltiples las causas que explican el consumo de drogas en la entidad y, por tanto, la proliferación de centros de rehabilitación como “Despertar Espiritual”, donde se rescataron recientemente a 650 adictos en recuperación, entre ellos, 202 menores.

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De acuerdo con estudios de los Centros de Recuperación Nueva Vida, las adicciones se fincan principalmente en tres ejes: la disponibilidad de la droga, la normalización del consumo y la ausencia de los padres.

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En el último censo de 2010 del Instituto Nacional de Geografía, Estadística e Informática reportó que en Jalisco sumaban casi medio millón de hogares (433,000) que solamente eran sostenidos por mujeres.

Y a la ausencia de padres se agrega lo que la sicóloga de la Universidad de Guadalajara, Guadalupe Covarrubias denomina ausencia emocional: “cuando el padre no muestra sentimientos de cariño o fraternidad”.

De esta carencia se desprende una primera explicación sobre el inicio del consumo cada vez a más temprana edad en el estado: el 52% (más de la mitad) prueba las drogas por primera vez entre los 10 y 14 años y 8% entre los dos y nueve años.

“En las encuestas dicen que lo hacen por tristeza, enojo e incomprensión, principalmente, aunque también por gusto o curiosidad”, precisó recientemente Rafael Camacho, director del Instituto Para la Atención y Previsión de las Adicciones, en una entrevista local.

El segundo factor de peso -relacionado con la disponibilidad- tiene estrecha relación con el empoderamiento del Cartel Jalisco Nueva Generación, considerado actualmente uno de los más poderosos del país con fuerte presencia de narcomenudeo en el estado.

Tan sólo en la colonia Constituyentes, en la región conurbada de Guadalajara, el presidente de la asociación de colonos, Juan Francisco García, reportó en 2015, la presencia de 350 integrantes de pandillas con actividades itinerantes de venta de droga al por menor.

“Cada vez que camino por una calle me dicen: ahí hay una narcotiendita”, dijo al presentar la denuncia ante los medios locales.

El tercero y último factor de peso en el alza de adicciones del estado es la “normalización del consumo”. El Centro de Estudios biológicos de la Universidad de Guadalajara, encontró que en nueve de cada 10 casos de adicciones en adolescentes existían referencias a familiares consumidores.