Los secretos del beso

Aprende a conocer a tu pareja a través de ellos y descubre sus beneficios para la salud

Guía de Regalos

Los secretos del beso
El beso es crucial en la elección de pareja./Shutterstock

El beso es amor, es placer. No es vano, por eso, como bien dice la popular canción del compositor español Manolo Escobar, “un beso de amor, no se le da a cualquiera”. Y es que para besar realmente con amor se requiere algo más que atracción física.

“El arte de besar es una de las estrategias románticas que se utiliza en el noviazgo para conocer a la otra persona y para dar paso a las diversas etapas del establecimiento de una relación”, dice la sexóloga Myriam Balbela, basada en Los Ángeles.

Por eso, ese primer beso que se le da a la persona que nos atrae es muy importante cuando se trata de encontrar a la pareja ideal.

“Hay muchos antropólogos que en sus estudios dicen que el beso es una herramienta de evaluación. ¿Por qué? Porque desde el momento que se va dando el acercamiento físico para alcanzar la boca de la otra persona comienza la evaluación de si será o no nuestra pareja”, apunta la sexóloga

Esta evaluación, tan inconsciente, se da a través del olor, el gusto, el tacto, las sensaciones; es decir, que se da con la aprobación sensorial de lo percibido a través de los cinco sentidos.

Investigadores de la Universidad de Oxford realizaron en 2013 un estudio con 900 adultos para comprobar esto,  y llegaron a estas tres conclusiones, que da respuesta al porqué los seres humanos se besan tan continuamente:

1- Es una herramienta para encontrar a las potenciales parejas.

2- Es un estimulante de la excitación sexual.

3- Ayuda a mantener al ser querido a nuestro lado cuando la relación se  establece.

“La atracción inicial puede incluir cara, cuerpo y convenciones sociales”, dice el profesor Robin Dunbar, del departamento de psicología experimental de la mencionada universidad, en el comunicado sobre el estudio. “La evaluación se va haciendo cada vez más íntima en la medida que nos adentramos en las etapas del cortejo, hasta que se llega el beso”.

Balbela, por su parte, acentúa que  “ese primer beso es crucial para seguir adelante en la relación. Es él que va a determinar si esa persona es la que queremos para nuestro apareamiento”.

Desde el punto de vista de la neurociencia, un beso acelera tanto los niveles del cortisol como de la oxitocina, creando en el cerebro una sensación de placer y adicción muy parecida a la que se produce en las personas que consumen drogas./Shutterstock

Su importancia

El  estudio de Oxford también encontró que los besos son más importantes antes del sexo para las personas que no están comprometidas, mientras que para quienes están en una relación estable de varios años su importancia es la misma cuando se dan a cualquier momento.

También se halló que los hombres que han tenido muchas novias, o que se consideran personas guapas o atractivas, tienen más necesidad de besar que otras, para saber si podrán o no mantener una relación más profunda con dicha persona.

Contrario al hombre, el beso es esencial en la mujer, ya que ésta lo vincula con el afecto.

“Es por esto que una mujer necesita ser besada antes de iniciar el acto sexual”, explica Balbela. “Algo que el hombre no necesita. Él no es tan besucón como la mujer y se sabe que besa espontáneamente en los actos de reconciliación”.

Los beneficios

Los estudios en relación al beso han encontrado que:

  • Desde el punto de vista de la neurociencia, un beso acelera tanto los niveles del cortisol como de la oxitocina, creando en el cerebro una sensación de placer y adicción muy parecida a la que se produce en las personas que consumen drogas. “Obviamente, esto se da, cuando existe un amor romántico entre quienes se besan”, explica la sexóloga.
  • Un beso puede quemar de dos a tres calorías por minuto.
  • La endorfina liberada en un beso contribuye a nivelar los niveles de estrés y da una sensación de bienestar.
  • Aumenta los niveles de autoestima.
  • Ayuda a mantener la tonificación de los músculos faciales.

Un dato curioso

Desde el punto de vista histórico el beso está conceptuado de diferentes maneras. En la antigua cultura griega, por ejemplo, explica Balbela, el beso se consideraba como una expresión para la “liberación del alma” y bajo este concepto se decía que “solamente se besaba a los amantes y a las personas recién fallecidas”.