Trabajadores y empresas trabajan juntos con un mismo fin gracias a UFW

El sindicato de campesinos apoya entrenamientos en Nicaragua para mejorar la calidad del café y el precio con que lo venden en Estados Unidos
Trabajadores y empresas trabajan juntos con un mismo fin gracias a UFW
De izq. a derecha, Cecilia Pineda, Jamie Padilla y Fátima Matamoros. /Eduardo Stanley
Muchas veces se ha hablado de una posible colaboración entre trabajadores agrícolas y empresas, pero pocas veces esta experiencia ha resultado positiva a largo plazo. Sin embargo, un proyecto piloto del Sindicato de Campesinos (UFW), que se realiza en países de América Latina y desde donde exportan a esta región, está logrando lentamente éxito.
“Empezamos a buscar otras formas de lograr el objetivo de mejorar las condiciones de vida de los jornaleros agrícolas”, explica Jamie Padilla, de 36 años, residente de Los Ángeles y encargada del proyecto cafetero de la UFW. “No podemos ignorar que hay empleadores que quieren ayudar en este sentido”.
La UFW apoyó entrenamientos para los trabajadores de un hacienda en Nicaragua para que se mejore la calidad del producto y por lo tanto el precio del café.
En el caso de la industria del café, existen factores que la hacen única. Por ejemplo, una parte de la cosecha del grano del café se hace a mano, no puede mecanizarse, y requiere trabajadores capacitados.
Y también, el precio de este popular producto depende directamente del valor del mercado (de valores). O sea, los productores de café alrededor del mundo dependen del valor que se establece en la bolsa de valores de Nueva York.
La UFW stá ayudando a que compradores potenciales de café, como Whole Foods,  se interesen en comprar un producto cultivado “responsablemente”. 
Actualmente, el valor promedio es $1.25 dólares por libra. En el supermercado, el precio llega a $10 o $12. Del $1.25/libra que recibe el productor debe pagar a sus trabajadores y los gastos de producción, últimamente superiores a ese valor.
Debido a esto, cada vez es más difícil conseguir trabajadores del café. “En Colombia, los cafeteros prefieren trabajar en la construcción de caminos en lugar de cosechar café, así ganan más dinero”, dice Padilla. “Y no cualquiera puede cosechar café”.
El proyecto del café consiste básicamente en “invertir en los trabajadores y crear espacios de diálogo entre ellos y la empresa para mejorar la calidad del producto y del ambiente laboral”, asegura Padilla, quien agrega que además se busca incorporar a este diálogo a los compradores del café.
Los resultados de este proyecto son prometedores como lo muestra el acuerdo con la cadena Whole Foods, de Estados Unidos, quien pagará más del valor del mercado.
Este pago extra, o “prima”, como le llaman en Nicaragua, va directamente a los trabajadores.
La UFW quiere desarrollar una forma de diálogo entre campesinos y empleadores en Nicaragua para mejorar las condiciones de los trabajadores. /Archivo
La UFW quiere desarrollar una forma de diálogo entre campesinos y empleadores en Nicaragua para mejorar las condiciones de los trabajadores. /Archivo
“Mi esposo y yo queríamos invertir en un proyecto de responsabilidad social”, dice Cecilia Pineda, de 46 años y dueña del cafetal en Nicaragua. “Queríamos ayudar a cambiar la situación social de pobreza”.
La finca produce más de 2,200 toneladas de café de primera calidad y dispone de reglamentos de protección básica del ambiente laboral y no permite el trabajo infantil ni el acoso sexual.
Tanto Pineda como su esposo son profesionistas de manera que sus ingresos no dependen del café.
“Cada vez hay menos mano de obra, es un trabajo especializado pero mal pagado”, agrega Pineda. “El 55% del pago que recibimos se destina a mano de obra”.
Fátima Matamoros, una de los 550 trabajadores de la finca en Nicaragua, dice que sus ingresos apenas le permiten alimentar a sus dos hijos.
“Me tengo que organizar bien con los gastos, pero este proyecto nos puede ayudar, ya lo estamos viendo”.
Matamoros es una de las 12 trabajadores que componen el comité de la finca y que colabora con la planificación e implementación de proyectos y entrenamientos de superación.
Para cambiar la situación, aparte de los entrenamientos y mejoras en la calidad del producto, Pineda dice que buscan concientizar al consumidor para que su supermercado favorito compre café de productores con responsabilidad social.