La madre hispana que pide poner fin a la pena de muerte en California

En el estado dorado, se espera que en la boleta electoral de noviembre, los votantes decidan entre reinstalar la pena de muerte o reemplazarla por prisión de por vida
La madre hispana que pide poner fin a la pena de muerte en California
Los fiscales piden que le sentencie a la pena de muerte.
Foto: Suministrada

Al tiempo que en California aumenta el debate entre aquellos que hacen esfuerzos por restablecer la pena de muerte y otros que luchan por abolirla, algunos padres latinos con hijos en proceso de ser condenados a la máxima sentencia, piden poner fin a la sentencia capital.

La madre de Elías López Carmona, quien no quiso dar su nombre por razones de seguridad, dijo que teme por su hijo de 29 año,s quien lleva desde los 18 años detenido en distintas prisiones del estado.

Lo van a enjuiciar y le quieren dar pena de muerte”, dijo llena de tristeza esta madre inmigrante mexicana.

Lo acusan de la muerte de dos personas, pero él asegura que es inocente y yo le creo. Es verdad que andaba en pandillas, pero no es un asesino, deben investigar bien”, urgió desesperada.

Añadió que ha habido muchas injusticias en el caso y que sólo la anima que el condado de Riverside le asignó una muy buena abogada.

López Carmona enfrenta dos cargos por asesinato en primer grado y dos delitos agravados por presuntamente participar en la muerte de Erineo Pérez el 10 de octubre de 2004 y Martin García el 26 de octubre del mismo año.

Los fiscales buscan que se le sentencie a la pena de muerte.

Boleta electoral

El mes pasado se entregaron 593,000 firmas a la Secretaría de Estado de California para poner en la boleta electoral de noviembre una medida que reinstale la pena de muerte en los casos más atroces.

La iniciativa fue propuesta por el exjugador de la liga NFL, Kermit Alexander, quien durante 30 años ha buscado justicia para su madre, hermana y dos sobrinos asesinados en 1984. Los fiscales de California la apoyan, incluyendo  Jackie Lacey, titular del condado de Los Ángeles, .

La justicia no es fácil y ciertamente no es suave. Pero la justicia negada no es justicia”, dijo Alexander.

“La gente de California consecutiva y sistemáticamente votamos para reinstalar y preservar el uso de la pena capital a pesar de los esfuerzos de aquellos que se rehusan a hacer cumplir con una ejecución”, indicó.

Carcel

Cientos de víctimas esperan justicia

De acuerdo a los proponentes de la reinstalación de la pena capital, los presos en el pabellón de la muerte han asesinado a más de 1,000 víctimas, incluyendo 226 niños y 43 agentes de policiales, 294 víctimas fueron violadas y/o torturadas antes de ser asesinadas.

El patíbulo de la muerte en California incluye asesinos de masas, seriales, de policías, de niños y aquellos que matan por odio.

De aprobarse por los electores, la Ley de Reforma de la Pena de Muerte en California 2016 ampliaría el número de fiscales para que las apelaciones pudieran proceder rápido; obligaría a asignar un abogado al acusado al momento de su sentencia en lugar de que tenga que esperar años; permitiría al Departamento de Prisiones ofrecer alojamiento más económico a los condenados a muerte con menos privilegios especiales.

También impondría que los condenados a muerte trabajen y paguen una compensación a las víctimas. Le daría a la Corte Suprema de California supervisión sobre la agencia estatal que maneja las apelaciones por sentencia de muerte.

Esfuerzos por abolirla

Al mismo tiempo, ya se encuentra en la boleta electoral de 2016 una medida para repeler la pena de muerte en California y sustituirla por cadena perpetua, es decir, prisión de por vida sin posibilidad alguna de libertad condicional. Tendría efecto retroactivo para quienes ya están sentenciados a muerte.

Eliminar la pena de muerte le ahorraría a California 150 millones de dólares al año, dicen los proponentes.

Desde 2006 no ha habido ninguna ejecución en California. En la actualidad hay 750 sentenciados a la pena capital tanto en la cárcel para hombres en la Prisión Estatal de San Quentin, al norte de San Francisco como en la Cárcel de Mujeres en Chowchilla, al Centro de California.