México: “Yo venderé mi voto”

Mercenarios políticos y pobladores se preparan en México para comprar, vender y coaccionar el voto en la elección de 2018, una más importante del país donde se juega la presidencia
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México: “Yo venderé mi voto”
Fidela Ortiz y su hijo Esteban (de espaldas) en Jumiltepec, Morelos

Jumiltepec, México –  No hace mucho que hubo elecciones en este pueblo ubicado en las faldas del volcán Popocatépetl y sin embargo los pobladores ya se preparan para “la grande” –como llaman a los comicios presidenciales- en 2018 cuando se reparten a diestra y siniestra paquetes de comida enlatada, útiles escolares, gorras, playeras, materiales para construcción y mucho “mucho” dinero en efectivo.

Hace tiempo que dejamos de creer en las promesas y mejor aceptamos lo que nos dan cuando todavía son candidatos porque después ya no vemos nada”, dice Fidela Ortiz, de 82 años, que camina por el tianguis del pueblo del brazo de su hijo Esteban Escobar, de 42.

Hortensia y Esteban viven en uno de los barrios más pobres de Jumiltepec, donde el agua sólo llega cuatro meses al año y el resto deben caminar 40 minutos hasta el manantial.

Cada vez que los visita una candidato o sus respectivos operadores políticos les piden lo mismo: “agua”, pero la respuesta llega siempre del cielo con la época de lluvias porque los políticos no cumplen con la promesa del agua potable.

“Aquí han gobernado de todos los partidos: ahora el verde, antes el PAN y ahora el PRI y sólo quieren llegar al poder para enriquecerse personalmente y la gente no les importa más que en campañas”.

Edgar Brito, un operador político que se mueve en diversos municipios de la región de Morelos y Guerrero, reconoce en entrevista con este diario que el ciudadano tiene más valor político en campaña. “Se le trata de manera muy seria, no es improvisado”, cuenta.

Para el 2018 los operadores ya empiezan a movilizarse, a visitar casa por casa, los presidentes municipales empiezan a palomear (darle el visto bueno) a las familias “afines” a su partido para beneficiarlas con programas sociales; los gobernadores y todos los que creen que pueden ganar hacen lo suyo.

“No es que llegues con las despensas, el material para construcción o el dinero a dárselos así como así porque se indignan. La cosa es más sutil: hay que ganarse su confianza, a veces comerse unos tacos con ellos o invitarlos una cerveza, visitarlos una y otra vez y luego, ¡zas! les ofreces lo que crees que van a aceptar”.

En pueblos donde hay muchas mujeres, por ejemplo, mandan 15 o 20 muchachos “de bien ver” o chicas guapas cuando la población de género es a la inversa.

A Hortensia Ayala, de 43 años, le basta con una despensa. “Si lo que yo trabajo y me da mi marido no me alcanza no veo por qué no voy a recibir un paquete de alimento si lo necesito”, dice con certeza mientras prepara unos tlacoyos de haba, requesón y frijol que vende en el mercado de esta comunidad con un 40% de población indígena.

Ayala forma parte de uno de los grupos que engrosan las denuncias que en cada jornada electoral llenan de papeles a la Fiscalía Especializada para los Delitos Electorales y aunque incurran sanciones a los partidos no se prevé una solución a corto plazo que erradicar las prácticas de compra y coacción de votos.

El consejero presidente del Instituto Nacional Electoral (INE), Lorenzo Córdoba, dijo hace unos meses que mientras en México haya 55.5 millones de pobres (de una población total de 121 millones) persistirá la compra y venta de votos. “Lo digo con toda franqueza: eso no lo vamos a resolver por la vía electoral”, señaló.

La vieja practica de la compra del voto en México.
La vieja practica de la compra del voto en México.

VIVIR DEL PRESPUESTO

Al profesor Carlos Hank González, uno de los ideólogos del PRI, se le atribuye la frase “vivir fuera del presupuesto es vivir en el error” en un México donde pocos negocios dejan más beneficios que la política y mucho menos en sitios apartados como Jumiltepec donde la actividad principal es la agricultura de temporal (no hay agua).

Por eso aquí –como en muchos municipios del país- la democracia no es un lujo sino una necesidad que se negocia, concluye Javier Pineda, un comerciante de yogurt que de vez en cuando le da por la política para luego decepcionarse cuando comprueba que a pesar de ser diferentes partidos siguen las mismas reglas del juego.

“En las pasadas elecciones una familia se dividió estratégicamente para sacar provecho: el esposo se fue con un candidato y la esposa con otro para buscar un puesto político con cualquiera que ganara”.

Denuncias de pobladores señalaron al actual presidente Hugo Badilla de vender los cargos públicos entre quienes lo apoyaron. Como si fueran mercancías puso precio a la dirección de obras, a la de salud, a la tesorería…“Es muy triste pero la verdad es que aquí no hay democracia hay intereses de los políticos y de la gente”, remata Pineda.

DENUNCIAS DEL PASADO 5 DE JUNIO

CDMX

El presidente del PRD , Raúl Flores, denunció la presunta compra de votos por entre 20 y 35 dólares (en su equivalente en pesos) en diversos puntos de la ciudad por parte de integrantes del partido Morena.

Hidalgo

El PAN denunció el hallazgo de al menos cuatro bodegas con despensas, condones, cervezas y electrodomésticos para favorecer a Omar Fayad, candidato del PRI a la gubernatura. Acusó al gobierno de Francisco Olvera de entregar esos artículos a través del DIF estatal. Asimismo, acusaron al mandatario estatal de utilizar el helicóptero oficial para asistir a eventos partidistas en horas de trabajo.

Oaxaca

Morena y un medio local difundieron videos donde se observa el hallazgo, en dos bodegas, de miles de despensas, juguetes, electrodomésticos y muebles que presuntamente serían utilizadas por el PRI en los comicios.

 Veracruz

El senador del PAN, Fernando Yunes, a través de redes sociales donde exhibió una foto para denunciar que una colaboradora del candidato del PRI, Héctor Yunes, empaca maletas de dinero para la compra del voto. En respuesta, el PRI acusó montaje.

Zacatecas

Morena denunció el hallazgo de tres bodegas con despensas que serían repartidas por el PRI para beneficiar a su candidato, Alejandro Tello.