Batalla por ley “PROMESA” para Puerto Rico pasa al Senado

El Senado podría someter a voto la medida la próxima semana, pero ésta afronta un futuro incierto ante la oposición de muchos líderes demócratas, incluyendo el precandidato presidencial demócrata, Bernie Sanders

La actual crisis en la isla ha provocado el mayor éxodo de puertorriqueños hacia EEUU en años recientes.
La actual crisis en la isla ha provocado el mayor éxodo de puertorriqueños hacia EEUU en años recientes.
Foto: El Nuevo Día

WASHINGTON.- Tras varios meses de retrasos y agrias negociaciones con la Casa Blanca y el Departamento del Tesoro, la Cámara de Representantes ha enviado la ley “PROMESA” para reestructurar la deuda de Puerto Rico al Senado, donde no hay entusiasmo por la medida pero sí una urgencia para aprobarla.

La votación de la iniciativa, 297-127, fue un raro gesto de trabajo bipartidista en la Cámara Baja, donde la norma es mantener agrios desacuerdos, y ésta en particular no fue una excepción: el legislador demócrata de Maryland, Steny Hoyer, la describió como un “trago amargo”.

El legislador republicano de Iowa, Raúl Labrador, de origen boricua, fue clave para recabar apoyo de los conservadores, aunque culpó al gobierno de la isla por la crisis actual, por el aparente apetito de obtener préstamos y el mal manejo de sus finanzas.

Sin embargo, Labrador expresó confianza ayer de que la iniciativa contribuya a que la isla se encamine a la “responsabilidad fiscal y un futuro más brillante”.

Pero el proyecto de ley no es perfecto y ha generado gran controversia tanto en EEUU como en Puerto Rico, donde los partidarios de la polémica medida, entre éstos el comisionado residente de Puerto Rico ante la Cámara Baja, Pedro Pierluisi, perdieron en las primarias del pasado fin de semana.

El legislador demócrata por Illinois, Luis Gutiérrez, dejó en claro, en inglés y en español, su oposición a la medida, al insistir en que “el pueblo de la Isla del Encanto merece algo mejor”.

“Esta no es mi promesa; mi promesa es que al pueblo de Puerto Rico se le respete y que no se le trate como si fueran esclavos colonizados. Yo rechazo esta propuesta, y les digo que mi promesa es clara; continuar mi labor para defender a Puerto Rico. Como dice un dicho del pueblo de Puerto Rico: preciosa, no importa cuál tirano te trate con negra maldad, preciosa serás.”

Los que apoyan a regañadientes la medida señalan que es el “menor de los males”, frente a una deuda de más de $72,000 millones, que ha provocado masivos despidos y recortes en servicios públicos, y el mayor éxodo de puertorriqueños hacia EEUU en años recientes.

Lucha contrarreloj

Aún así, los líderes del Senado reconocen que el tiempo apremia, ya que la isla está agotando sus fondos pero afrontará el plazo del próximo 1 de julio para el pago de unos $2,000 millones de su abultada deuda con los bonistas.

El líder de la mayoría republicana en el Senado,  Mitch McConnell, ha dicho que está “ansioso” de someter a voto lo que aprobase la Cámara Baja, pero el asunto quedó pendiente previsiblemente para la próxima semana, aunque no hay fecha exacta.

El “número dos” de la bancada republicana, el senador John Cornyn, de Texas, resumió recientemente lo que está en juego: la isla “está en bancarrota, y si no actuamos lo que sucederá es que habrá otra exigencia de un rescate a costa de los contribuyentes”, a lo que él se opone.

Tampoco la Casa Blanca cree que este proyecto de ley tiene suficientes protecciones para los pensionistas y los trabajadores, pero advirtió de que el Congreso tiene que darse prisa antes de que empeore la crisis.

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¿Qué quedó en la iniciativa?

Aunque la legislación sufrió cambios a través de siete enmiendas aprobadas, ésta conserva la creación de una junta de control fiscal de siete miembros –no elegidos-, que, para efectos prácticos, resta al gobierno puertorriqueño su ya reducida autonomía para la gestión de su presupuesto.

Así, la medida exige un plan fiscal que incluya la designación de fondos “adecuados” para las pensiones, y dejó intacta la propuesta de reducir el salario mínimo de $7,25 a $4,25 la hora a jóvenes de hasta 25 años,  además de que restringe el pago de horas extras y otros beneficios laborales.

Entre las enmiendas aprobadas figura una de los demócratas de Nueva York, José Serrano y Nydia Velázquez, para mantener con vida la comisión que examina la legalidad de la deuda pública, y otra que exige estudiar alternativas de desarrollo económico en Puerto Rico.

Un análisis reciente de la Oficina de Presupuesto del Congreso dijo que la medida no aumentaría el déficit de EEUU, y eso se debe a que Puerto Rico correría con todos los gastos operacionales de la junta de control fiscal, que rondan al menos $370 millones.