“La píldora de Dios” tiene el secreto de la eterna juventud

Imagina no ponerte viejo...o al menos, no sentirte ni verte envejecido
“La píldora de Dios” tiene el secreto de la eterna juventud
Samumed busca que las células de las personas que envejecen se reconstruyan como las de un feto en desarrollo.
Foto: (Shutterstock)

La “fuente de la juventud”  quedó desbordada en la historia. Pero la llamada “píldora de Dios” promete, en pleno siglo 21, hacer realidad lo que, desde miles de años, filósofos y hasta el explorador español Juan Ponce de León le atribuían al agua milagrosa: revertir el proceso de envejecimiento.

La “startup” de biotecnología Samumed asegura que cuenta con el secreto para eliminar las arrugas, la caída del cabello y hasta la artritis, propias de la vejez.

Según indicó al medio Forbes el fundador de la empresa, el turco-estadounidense Osmar Kibar, el proyecto para crear la píldora ya ha recaudado, aproximadamente, $220 millones a través de entidades privadas como IKEA, personas anónimas con un elevado patrimonio neto y una firma de capital emprendedor. Convertirla finalmente en producto requerirá de una inversión de unos $6,000 millones.

La iniciativa, según el científico, constaría de fases.

Los primeros fármacos estarían dirigidos a regenerar el cabello en hombres calvos y devolver el color original a las personas canosas. También eliminaría las arrugas. Otro medicamento serviría para reparar los cartílagos en las rodillas afectadas por la artritis.

Finalmente, la píldora podrá usarse para regenerar discos en  la columna vertebral, eliminar cicatrices en los pulmones y tratar el cáncer.

Eventualmente, la meta de Kibar es atacar la causa principal de la ceguera y evitar el Alzheimer.

En resumen, Samumed busca que las células de las personas que envejecen se reconstruyan como las de un feto en desarrollo.

Los estudios realizados al momento prueban que los fármacos son lo suficientemente seguros y hacen crecer el cabello, controlar dolores y mejorar las funciones en personas con artitris. Pero todavía quedan por realizarse otros experimentos para probar la eficacia del medicamento.

Adicional a lo anterior, es importante considerar que el 80 % de las nuevas drogas que alcanzan este nivel de evaluación no llegan al mercado.