¿Objetivo? Ser la herramienta clave de los servicios de carros

El argentino Daniel Di Fabrizio lanza con otros tres socios latinos una empresa, Tossymobile, para hacer eficiente el servicio de despacho de taxis en las ciudades

Daniel Di Fabrizio pidió a su padre una moto como regalo cuando cumplió los 18 años. No hubo moto, pero a cambio Di Fabrizio consiguió un billete para volar desde su Argentina natal a Nueva York por primera vez. “Y ahí comenzó mi idilio con la ciudad”.

En Nueva York tenía amigos y familiares y aquel viaje solo fue el primero. Cuando terminó de estudiar comunicación social en Mendoza, ya casado y con dos hijos, volvió a la ciudad para establecerse. Entonces trabajaba en una empresa como freelance, hizo multimedia, producción de radio, escribía una columna cultural. Tras muchas idas y venidas a Argentina, la última vez volvió solo y aunque trabajaba en un show de radio, “no daba mucho para vivir”. Uno de sus tíos tenía un car service en Astoria, Queens, y “me ofreció trabajar con él como telefonista”.

Era una salida que admite que fue un “choque cultural” que obviamente ha superado con ganas de plantar cara a los grandes del sector Uber y Lyft.

“En esa época, cuando empecé a trabajar, había una gran mesa en un lado, tres telefonistas con tres teléfonos cada uno que no dejaban de sonar y volaban los papeles. El telefonista pasaba la llamada al dispatcher que pedía y coordinaba la ubicación de los carros por radio. Era una cuestión medio loca pero llegué a ser dispatcher. No había muchos y se hacía dinero”, explica Di Fabrizio. “Unos $1,500 cash a la semana”, explica.

Pero el trabajo se vino abajo. Perdió calidad y los sueldos bajaron. Se empezaron a crear los primeros sistemas de despacho de carros en computadores y Di Fabrizio empezó a ahorrar.

Con otro socio compró dos empresas de sevicios de carros con una flota de unos 200. “Teníamos buenas cuentas, dábamos servicios a ejecutivos. Teníamos un buen negocio”. En ese momento Di Fabrizio se dio cuenta que el software que usaban para despachar autos era caro e inestable porque dependía de servidores locales que se caían con frecuencia y causaban un cierto caos. Él empezó a pensar en servicios en nube como alternativa, algo que ya estaba haciendo una naciente compañía llamada Uber.

Di Fabrizio y su socio vendieron la empresa de servicios de carros hace cinco años y se centraron en desarrollar un software que ayudara a gestionar el despacho de estos de forma eficiente. Para ello se asoció a otras dos personas más, dos colombianos, con experiencia en tecnologías de la información y Finanzas. “Juntos trabajamos en Cyberwarp, una empresa cuyo producto es Tossymobile Dispatch System”.

Se trata de una plataforma integral para el despacho automatizado de taxis. Se gestiona a través de una aplicación y el conductor tiene los datos del pasajero, cada vez que el servicio le asigna una llamada. La dirección, el destino, el costo y la ruta con GPS.

El cliente puede solicitar el servicio a través de la aplicación y puede especificar si necesita que le ayuden con maletas además del destino y el tipo de auto que necesita o cuantas personas viajan. Cuando se hace la llamada la recoge el carro que más cerca esté sea de la base que sea. Di Fabrizio admite que quien no tenga el sistema no podrá competir con efectividad en este mercado ya acostumbrado a que la tecnología guíe las necesidades del taxi.

La experiencia Di Fabrizio de una década despachando carros le permitió diseñar el flujo de información necesaria para que funcionara esta aplicación. Es algo en lo que lleva tres años y de momento 27 compañías de servicios de carros en NYC la están usando. Además hay otras empresas en Perú, Brasil y Buenos Aires que están usando este sistema en Beta (prueba) que se lanza la semana que viene de forma oficial para seguir las pruebas y definitivamente a finales de año.

La base (la compañía de servicio de carro) paga una comisión mensual por el servicio y el conductor $5 por semana. De momento Tossymobile no genera beneficios pero este argentino espera que se entre en números positivos en los próximos seis meses cuando hagan una agresiva campaña de mercadotecnia en medios sociales. Él no deja de soñar que este sistema se puede instalar en NYC, en Los Ángeles en India, en Brasil… todo el mundo a pesar de que su desarrollo y la inversión que han hecho en la empresa es modesta, unos $150,000.

Para Di Frabrizio Tossymobile es “un recurso tecnológico a bajo costo” para las empresas que pueden competir y crear su propia imagen de marca personal. “Puede prestar los mismos servicios que Uber y el conductor no tiene los gastos que le supone el servicio de esta empresa. Les da independencia a las bases que han sido afectadas por Uber y Lyft para que puedan competir a nivel tecnológico y de mercado”.

Este argentino no da rodeos. “Uber abrió una veta tecnológica que ya existía pero que no se veía pero a las compañías de black car nos perjudicó por las técnicas empresariales monstruosas que usaron y cómo se atacó a la pequeña base”.

En Cyberwarp son ambiciosos. El creador de esta aplicación dice que puede conectar bases en todo el mundo y que el cielo es el límite y que entra definitivamente a competir con el gigante. La disrupción del disruptor.