La salud de las familias hispanas debe ser la prioridad de los reguladores medioambientales

La salud de las familias hispanas debe ser la prioridad de los reguladores medioambientales

La calidad del aire en nuestra región —la cual incluye los condados de Los Ángeles, San Bernardino, Orange y Riverside— es la peor del país. El regulador de la región, el Gestor de Calidad de Aire del Distrito (AQMD), estima que 5,000 personas mueren prematuramente cada año debido al aire contaminado. Esto es más que todos los accidentes de tráfico y las muertes relacionadas con el crimen en toda la región.

Los reguladores están trabajando en su Plan de Gestión de la Calidad del Aire, el cual determina finalmente si la región cumple con importantes estándares de calidad de aire o continúa robando a los californianos su aire respirable. Ellos tienen la oportunidad de protegernos a todos con un plan efectivo.

Este plan tiene que incluir pasos aplicables y comprobados que cumplan con los estándares establecidos por los expertos en salud pública. Tiene que no aprovecharse de trampas legales que impiden el cumplimiento con las metas de reducción de contaminación. La falta de claridad es la razón por la que la región de Los Angeles jamás ha cumplido con los estándares más básicos de calidad del aire.

Los reguladores también tienen que no dar más incentivos fiscales que no funcionan a los contaminadores. Los contribuyentes no deben pagar por los pecados de los contaminadores. Los incentivos pueden complementar las regulaciones, pero por sí mismos nos son suficientes para hacer el aire respirable.

Estas regulaciones tienen que acabar con las inequidades que sufren los hispanos de la región. Según la Universidad de Minnesota, nosotros respiramos aire que es mucho más sucio que la población anglosajona. Las consecuencias son mortales. Los niños hispanos tiene el séxtuple de probabilidades de morir de asma que su vecinos anglos. Cualquier plan tienen que atacar el problema de las injusticias medioambientales que sufre nuestra comunidad.

Tiene que haber un compromiso para aumentar la energía limpia y acabar con el aumento del uso de combustibles fósiles. Acabar con más emisiones tóxicas fomentaría el crecimiento de la energía limpia, un sector que emplea a 400,000 californianos — de los cuales el 40% se identifica como persona de color.

Los reguladores de nuestra región dicen que no pueden hacer nada sobre los carros y camiones. Pedro sí pueden adquirir más vehículos oficiales limpios que reduzcan el número de camiones sucios en las horas de más tráfico.

Los reguladores del aire del Sur de California tiene la autoridad legal en virtud de la Ley de Aire Limpio que nos permita respirar aire limpio. Esperamos que este año tengan la voluntad de hacerlo.