Una empresa sinónimo de servicio

Guía de Regalos

Una empresa sinónimo de servicio
Sniffle Buddies

Como por accidente, Kelly Mayes convirtió las alergias de su hijo Tate en una empresa.

Su carrera como emprendedora inició como una alternativa a pasársela corriendo detrás de su pequeño para que no se restregara la cara luego de rascarse la nariz.

Una noche en la sala de emergencias, a la que acudió para atender las complicaciones del menor, fue lo que la llevó a todo lo demás.

Primero le dió a Tate un calcetín recortado, que luego de investigar transformó en una muñequera hecha de fibra de bambú antibacterial y antifúngico.
Y así nació Sniffle Buddies.

Primero lo ofreció a los niños y a sus padres que sufrían con las alergias de éstos y más adelante lo vendió también como un combo que servía a los adultos para limpiarse la cara al hacer actividades al aire libre, desde caminar hasta esquiar.

De ahí pasó a familias que no sabían cómo controlar el babeado de sus chicos autistas. A estas personas en particular, Kelly siente el orgullo de haberles permitido atender esas necesidades de manera más digna e independiente, para unos y otros.

Más adelante creó su página web happysimplesolutions.com y ha promovido y comercializado sus creaciones en ferias sectoriales o a través de otros sitios web como Amazon.com, en donde ha colocado alrededor de 7,000 unidades.

Su carrera de madre “de tiempo completo” y su trabajo en la industria de la producción de comerciales en Los Ángeles no parece dejarle mucho espacio para una mayor dedicación.

Crear artículos para servir a personas con necesidades específicas y especiales siempre ha sido el origen de sus creaciones.

Y aunque obviamente no rechaza la idea de hacer dinero, las ganancias monetarias nunca han sido el motor que la impulsa.

Los comentarios de madres agradecidas por productos que les han hecho la vida más fácil parece ser, por el contrario, uno de los estímulos que la mueven a trabajar en sus inventos.

Y sin embargo, las cifras están de su lado. Los productos dirigidos hacia las mujeres y en especial hacia las madres representan una de las puntas de lanza de una economía en la que ellas son un componente clave en el 85% de las decisiones de compra, desde casas hasta vacaciones. Pasando, sí, por productos para los niños.

Y claro está, tampoco hay nada de malo en aprovechar que en la década siguiente las mujeres controlarán unas dos terceras partes de la riqueza en este país.