Repunta el crimen y los homicidios en San Bernardino

La muerte de un niño de 9 años afuera de una licorería es la última de muchas tragedias que se viven en esta ciudad
Repunta el crimen y los homicidios en San Bernardino
Hasta el sábado 9 de julio se habían registrado 38 homicidios en San Bernardino. /Alejandro Cano

El asesinato de dos adultos y un niño de 9 años de edad la noche del viernes pasado en las afueras de una licorería en la ciudad de San Bernardino, ha elevado a 38 el número de personas asesinadas en lo que va del año, dijeron las autoridades.

Estos últimos homicidios ocurrieron en una de las zonas más peligrosas de la ciudad de San Bernardino, donde hasta el mes de abril se había registrado el doble de crímenes comparado con en el mismo periodo de tiempo del 2015, de acuerdo con las estadísticas más recientes disponibles.

El trágico incidente, donde murieron los dos adultos y el menor, ocurrió alrededor de las 9:20 p.m. en las afueras de la licorería Superior ubicada en el 2950 de la Avenida Del Rosa en la ciudad de San Bernardino.

Según las autoridades, las víctimas, Samathy Mahan, de 25 años de edad, así como Travon Lamar Williams, de 26 años de edad, y su hijo Travon Williams, de 9 años de edad, fueron baleados por un sospechoso que se dio a la fuga al salir de la licorería.

Según el jefe de policía de la ciudad de San Bernardino, Jarrod Burguan, el menor de edad sucumbió a las heridas de bala recibidas en la cabeza en la acera del establecimiento, mientras que uno de los adultos sucumbió a escasos metros.  La tercera víctima murió rumbo al hospital de la Universidad de Loma Linda, aseguró Burguan.

Investigaciones preliminares indican que Mahan, un pandillero registrado por las autoridades y quien recientemente fue liberado de prisión, pudo haber sido el blanco y que tanto Williams como su hijo estuvieron en el lugar equivocado a la hora equivocada.

Residentes de San Bernardino están consternados por la ola de crímenes recientes. /Alejandro Cano
Residentes de San Bernardino están consternados por la ola de crímenes recientes. /Alejandro Cano

Durante la mañana del sábado, amigos, conocidos y residentes consternados, depositaron flores y veladoras en las afueras del establecimiento.  Saif Baji, cajero de la licorería, dijo a La Opinión que el menor de edad era un cliente que vivía en la zona.  Baji, quien vio al niño morir, dijo no haber presenciado el tiroteo pero aseguró escuchar alrededor de 9 disparos de bala.

El sábado en la mañana, mientras Baji atendía a los clientes, Juan Meza, residente local, dijo a este periódico estar preocupado ante la situación.

“Es muy triste y da mucho miedo.  Pero tristemente esto no es algo fuera de la común, constantemente ocurre, constantemente hay disparos”, añadió Meza, de 62 años de edad.

 

Liberación de reos

Las autoridades adjudican el incremento de violencia a la Ley AB 109 y a la Proposición 47, las cuales realinearon el sistema carcelario, reclasificando algunas felonías a casos menores.

En una carta abierta, el alcalde Carey Davis dijo que dichas leyes han hecho que muchos criminales anden por las calles en lugar de estar en prisión, situación que pone en riesgo la vida de inocentes.

“Es importante que la comunidad sé una para combatir y ponerle fin al ciclo de violencia.  Es bien sabido que San Bernardino requiere de muchos recursos para adecuadamente proveer el nivel de servicio que la comunidad requiere.  Proteger a la comunidad es prioridad para nosotros”, indicó Davis en una carta escrita el pasado 29 de abril.

Senales de pandillas pueden ser vistas a lo largo y ancho de la ciudad de San Bernardino-- ciudad azotada por una ola de violencia que parece no dar tregua.  /Alejandro Cano
Senales de pandillas pueden ser vistas a lo largo y ancho de la ciudad de San Bernardino– ciudad azotada por una ola de violencia que parece no dar tregua. /Alejandro Cano

Para Eva Campoverde, de 65 años de edad y su hija Jolene Quesada, de 25 años de edad, residentes de la zona desde 2009, la violencia no disminuirá mientras exista fácil acceso a armas, fácil acceso a las drogas y la ciudad no implemente programas proactivos.

“Los arrestan y a los tres días están afuera.  Es un área muy peligroso, en donde sea consigues droga, mucha vagancia, muchos hombres sin oficio ni beneficio”, dijo Campoverde.  “A mí me da miedo venir a la tienda sola, y con esto ya no dejare que nadie de mi familia ande solo”.

Para reportar cualquier información que dé con el paradero del sospechoso, favor de contactar a los detectives Marco Granado y Robert Sullivan a los teléfonos (909) 953-4675 y (909) 384-5663.