Latino condenado erróneamente se une a campaña para abolir la pena de muerte

En la elección de noviembre, los californianos deberán votar a favor o en contra de la proposición 62 que reemplazaría la pena máxima por cadena perpetua

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Latino condenado erróneamente se une a campaña para abolir la pena de muerte
Francisco Carrillo quien pasó 20 años en prisión por un crimen que no cometió habla a favor de poner fin a la pena de muerte en California y reemplazarla por la cadena perpetua. (Araceli Martínez/La Opinión).

Francisco Carrillo, quien pasó 20 años de su vida en prisión por un crimen que no cometió, fue uno de los primeros en salir en apoyo de la proposición 62, una medida que estará en la boleta electoral de noviembre y que busca reemplazar la pena de muerte por cadena perpetua sin derecho a libertad condicional en California.

Cinco años se llevó investigar mi caso y encontrar al asesino de un hombre de Lynwood por cuya muerte me sentenciaron a cadena perpetua. Pero tuve que pasar 20 años injustamente en prisión. Cuánta gente podría haber sido condenada a la pena de muerte y ser inocente”, cuestionó Carrillo, quien hace cinco años probó su inocencia y salió libre. Este año se graduó como sociólogo de la Universidad Loyola Marymount.

Francisco Carrillo injustamente en prisión 20 años
A los 16 años de edad, Francisco Carrillo fue condenado a cadena perpetua por un crimen que no cometió y por el que tuvo que pasar 20 años de su vida en prisión. Esa experiencia lo hizo decidirse a apoyar la proposición 62 para abolir la pena de muerte en California. (Araceli Martínez/La Opinión).

En California, 66 personas han conseguido que sus sentencias de asesinato sean echadas abajo cuando nuevas evidencias mostraron que eran inocentes.

El hispano erróneamente condenado a vida en prisión se unió a una coalición de exdefensores de la pena de muerte, familiares de víctimas, agentes de policía, líderes de derechos civiles, religiosos y laborales en el lanzamiento oficial del apoyo a la proposición 62.

Mike Farrell, el patrocinador de la medida 62, dijo que de aprobarse le ahorrarían 150 millones de dólares al año al estado ya que la pena capital cuesta 18 veces más que la cadena perpetua.

“Acabaría con el negocio de matar a la gente y garantizaría que los criminales no salieran nunca de prisión, además de que tendrían que trabajar para pagar la indemnización a los familiares”, explicó.

Francisco Carrillo
Francisco Carrillo, condenado erróneamente a prisión por un delito que no cometió fue parte de la coalición de grupos que lanzó la campaña para poner fin a las condenas a muerte en California al votar si a la proposición 62 en la elección de noviembre. (Araceli Martínez/La Opinión).

Dolores Huerta, la legendaria líder campesina se unió al “Sí a la 62″ y dijo que hasta ahora la pena de muerte no ha demostrado detener el crimen. También señaló que hay una tendencia a condenar a gente de color que no tiene los recursos para contratar un abogado que los defienda.  

Es tiempo de poner fin a la pena de muerte que no trae de regreso a nadie ni paz a las familias”, expresó Huerta.

Desde el restablecimiento de la pena máxima en 1978, 1,000 personas han sido enviadas al pabellón de la muerte y 13 han sido ejecutadas. El costo por ejecución es de 348 millones de dólares. En la actualidad hay 750 personas sentenciadas a la pena de muerte en cárceles de California.

En la boleta electoral de noviembre aparecerá también la medida 66 apoyada por los fiscales de California y varias familias de las víctimas que busca acelerar las ejecuciones de los condenados a la sentencia capital.