Adiós a la grasa corporal

Opciones a tu alcance, desde cirugías hasta tratamientos no invasivos
Adiós a la grasa corporal
No todo es cirugía.
Foto: Shutterstock

La lucha contra la grasa que se acumula en el cuerpo es una constante entre personas de diversas edades que llegan hasta las oficinas de los cirujanos plásticos en busca de soluciones permanentes.

Como prueba de ello, las estadísticas de la Sociedad Americana de Cirujanos Plásticos señalan que la liposucción fue la segunda cirugía cosmética más buscada el año pasado, tanto por mujeres como por hombres.

Los datos recopilados por esta entidad demuestran que, en comparación con el año anterior, este procedimiento invasivo tuvo un aumento de un 5% en el 2015, lo que se traduce a 22,051 personas que encontraron en éste el método adecuado para eliminar el exceso de grasa de su cuerpo.

“Mayormente empiezan a buscarlo las personas más jóvenes, entrando a la segunda o tercera década de vida. Antes lo buscaban más a partir de los 30 años, ahora son más jóvenes porque hay más sentido de la estética. Está el grupo de quienes simplemente quieren bajar la grasa y está el grupo de los que hacen ejercicio, pero no pueden definir porque se les hace difícil bajar grasa del área baja del abdomen”, explica el cirujano plástico Luis Rodríguez Terry, director médico de Plastic Sugery Institute.

cirugia

Para quiénes se recomienda

El cirujano plástico Ian Marrero, de Marrero Reconstructive and Plastic Surgeons, asegura que la liposucción sigue siendo el procedimiento más común para eliminar la grasa, sola o en conjunto a otro procedimiento el contorno corporal como es la abdominoplastía.

Por su parte, Antonio Busquets, cirujano plástico de Busquets Plastic Surgery, destaca que no se trata de un procedimiento para rebajar, sino que está recomendado para aquellas personas que están en un buen peso pero que no logran deshacerse de la grasa localizada en áreas como debajo del cuello, pechos, abdomen, flancos, espalda, muslos o hasta los tobillos.

“Los candidatos para esta cirugía son pacientes no fumadores porque la nicotina del cigarrillo causa vasoconstricción que hace que los vasos sanguíneos se pongan más pequeños y que no llegue sangre al área que se está operando. Si es fumador tiene que dejarlo de cuatro a seis semanas antes y después de la operación. El diabético se puede operar, pero tiene que estar controlado”, agrega Busquets.

Además, el experto añade que en la evaluación previa a la cirugía se debe tomar en cuenta si además de exceso de grasa hay un exceso de piel. Si este es el caso, ese exceso puede ser el responsable de que la piel no tenga la habilidad de volverse a contraer y haya que optar por una abdominoplastía.

Cómo es el procedimiento

La liposucción se realiza introduciendo unas cánulas pequeñas a través de incisiones que se realizan en lugares estratégicos para no dejar cicatrices visibles.

En la liposucción tradicional se usa una cánula con un orificio al final que está conectada a una máquina. Esta va entrando y saliendo mientras extrae las células de grasa. Mientras que en la liposucción ultrasónica la cánula vibra miles de veces por segundo, lo que hace más fácil el proceso.

Cirugía plástica

Para realizar este procedimiento también se utiliza la tecnología láser para quemar la grasa y luego succionarla. “En casos donde además de grasa hay mucho tejido fibroso, como en la ginecomastia, la liposucción ultrasónica es muy conveniente”, añade Busquets.

Siempre hay que tomar en cuenta que la remoción de grasa tiene un límite, pues de lo contrario representaría un riesgo para la salud del paciente. Busquets señala que en su práctica se limita a extraer no más de ocho litros de grasa al paciente. De esta manera se ve una diferencia en el cuerpo de la persona sin atentar contra su bienestar.

Rodríguez Terry menciona que algunos pacientes aprovechan el exceso de grasa que se extrae en la liposucción para transferirla a otras áreas en las que desean mayor volumen, como es el caso de los glúteos o en la parte superior del pectoral (en hombres) para darle mayor definición a esa zona.

Buen resultado

La liposucción es un procedimiento invasivo que se hace en sala de operaciones, casi siempre bajo anestesia general y requiere un periodo de descanso de unos tres días antes de comenzar a integrarse a la rutina diaria. No obstante, es necesario que se suspenda todo tipo de ejercicio por las primeras dos semanas.

Los expertos recomiendan que se utilice una faja de compresión que ayudará a que todo el tejido quede firme. El resultado final puede comenzar a verse entre seis y ocho semanas luego de la intervención.

Opciones no invasivas

El ejercicio y la buena alimentación son elementos indispensables a la hora de bajar el porcentaje de grasa en el cuerpo. Sin embargo, con esta combinación no siempre logras la definición corporal que deseas. Si éste es tu caso y no estás preparada para una cirugía estética, a continuación encontrarás algunos de los tratamientos no invasivos que más se están utilizando en la actualidad.

Cavitación – Es un tratamiento que utiliza la tecnología ultrasonido para encoger la célula grasa, luego se aplica un masaje de drenaje linfático y sale por la orina. “Para resultados rápidos lo ideal son dos tratamientos a la semana y combinarlos con masajes linfáticos y maderoterapia, en donde se usan bambúes para hacer masajes que estimulan la linfa. Va a tener un olor diferente en la orina y va a sudar diferente, por lo que es importante tomar agua para desintoxicar el cuerpo”, explica Carly Cabeza, doctora en medicina tradicional china y propietaria de Cuvée Boutique Spa.

Lipolaser – Un tratamiento en el que se colocan placas de metal en las áreas del cuerpo que tienen mayor acumulación de grasa y se dejan por 20 minutos. Cabeza destaca que el procedimiento está disponible para personas que quieren perder grasa pero que no son obesas. Una persona que tenga grasa localizada puede ver la mejoría con un promedio de cinco a 10 sesiones.

– Liz Sandra Santiago

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