Denuncian que Cuauhtémoc Blanco no gobierna, quien decide y cobra es su mánager

Cuernavaca, la capital de Morelos, sigue sufriendo la violencia, el cobro de derecho de piso, secuestros, homicidios
Denuncian que Cuauhtémoc Blanco no gobierna, quien decide y cobra es su mánager
Cuauhtémoc Blanco, alcalde de Cuernavaca
Foto: EFE

México – José Manuel Sanz Rivera fue manejador de la carrera deportiva de Cuauhtémoc Blanco Bravo por más de una década, quien en 2000 gestionó su traslado a Europa, luego su regreso a México y quien, en 2012, finalmente anunció su retiro del futbol profesional.

Ahora que Blanco Bravo es Alcalde de Cuernavaca y Sanz Rivera es Secretario Técnico del Ayuntamiento, dice el presidente estatal del partido que los llevó al poder, el segundo es todavía quien toma las decisiones por el capitalino y, peor aún, lo hace con la lógica utilitaria de un representante futbolístico y no como servidor público.

“Básicamente, el problema está en que los discursos se los hace José Manuel, con la gente que se reúne se la dice José Manuel; José Manuel sigue siendo su mánager deportivo, y más que mánager deportivo: un mánager comercial”, dice Eduardo Bordonave Zamora, presidente del Partido Socialdemócrata de Morelos y regidor del Ayuntamiento de Cuernavaca.

“José Manuel quiere ganar de todo; si Cuauhtémoc se va a reunir con algún grupo, ‘¿qué gana Cuauhtémoc?’ Todo es un interés de ‘¿qué gana Cuauhtémoc?’; no es ‘¿qué gana Cuernavaca?”, plantea en entrevista.

Ubicado al sur de la Ciudad de México, de camino a Guerrero, Cuernavaca es uno de los municipios más afectados por la presencia de la delincuencia organizada en México. Residencia del presunto narcotraficante Arturo Beltrán Leyva hasta su violenta muerte en 2009, la capital morelense presentaba todavía en 2014 las tasas más altas de extorsión, secuestro, violaciones y robos a mano armada, como lo reportó en 2015 el Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal.

Morelos, a su vez, según el mismo reporte, ocupó el segundo lugar nacional en el número de secuestros, con 6,22 casos por cada cien mil habitantes, sólo después del Estado de Tamaulipas.

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“Los Beltrán Leyva hicieron del Estado de Morelos su ‘cuarto de abrigo’, su residencia, desde ahí operaban toda su actividad criminal y delictiva”, dijo este mes el Gobernador Graco Ramírez Garrido Abreu al periódico Noroeste, al cual afirmó también que su administración ha “reducido notablemente la actividad delictiva”.

UNA CIUDAD QUE NADIE GOBIERNA

Para el abogado José Antonio Ortega, presidente del consejo que difundió el análisis en 2015, sin embargo, la seguridad pública en Morelos ha mejorado “sólo en el discurso” mientras que, en Cuernavaca, parece que no hay Gobierno.

“Cuernavaca y buena parte de Morelos siguen sufriendo la violencia, el cobro de derecho de piso, secuestros, homicidios, y yo vería que Cuernavaca es prácticamente una ciudad que no está gobernada por nadie”, dice Ortega.

Hay un Gobernador que quiere bajar la inseguridad en el discurso y, en Cuernavaca, un futbolista que no acaba de entender que llegó al Gobierno para manejar los asuntos públicos y que su principal obligación es dar paz y seguridad a los ciudadanos”, agrega.

En entrevista, el también cofundador de la organización México Unido Contra la Delincuencia relata que en diciembre de 2015, poco antes de que Blanco Bravo asumiera la alcaldía, él fungió como mediador para que se registrara una reunión entre los militares a cargo de la 24a Zona Militar y el nuevo Presidente Municipal de esa ciudad estratégica; gestión que le había sido solicitada por el empresario y activista morelense Gerardo Becerra Chávez de Hita.

En el encuentro, sin embargo, relata Ochoa, el equipo que acompañaba a Cuauhtémoc Blanco mostró su falta de preparación mientras que el Alcalde electo guardó silencio y sólo al final firmó balones para los soldados.

“Cuando fue electo lo ayudamos, lo acercamos a las Fuerzas Armadas, le propusimos cosas, pero la reunión fue frustrante, porque a pesar de que el Ejército tenía planes y le mostraron todas las tareas que habían estado haciendo, la gente alrededor de Cuauhtémoc no iba preparada; pensaban que sólo firmando balones iban a gobernar”, dice Ortega.

El abogado identifica como parte del encuentro en esa ocasión a Roberto Yáñez, coordinador de campaña del partido local que en 2015 postuló al futbolista.

Este mes, sin embargo, Blanco rompió también con esta estructura política, destituyó a Yáñez de su cargo como Secretario General del Ayuntamiento y, junto con él, a otros tres funcionarios afines a este grupo.

La solicitud de entrevista con Blanco y Sanz hechas a través de la oficina de comunicación social de la administración municipal de Cuernavaca no fue respondida.

De acuerdo con Bordonave, las diferencias derivan de las explicaciones que el partido empezó a exigir a Sanz hace alrededor más de mes, cuando detectaron que el ex representante futbolístico estaría haciendo –afirman– gastos excesivos con cargo a los recursos públicos.

José Manuel está nervioso de que veamos el tema financiero, y lo que le dijimos básicamente fue sólo ‘regrésalo’; sin embargo, él está en un plan de que él no puede vivir con 35 mil pesos, que él no puede vivir con lo que gana, y en ese sentido pues obviamente es preocupante que en Cuernavaca esté gobernando una persona que esté pensando en el dinero antes que en el servicio público, porque a final de cuentas él está atrás de Cuauhtémoc”, dijo Bordonave en entrevista vía telefónica.

UTILIDADES VS BIENESTAR

Becerra Chávez de Ita, que es vocero de la Coordinadora Morelense de Movimientos Ciudadanos, coincidió en el diagnóstico de que, como el resto de Morelos, Cuernavaca “está mal” en términos de inseguridad y en que se ha observado la falta de experiencia del futbolista al frente del Gobierno.

“Se ha dicho que Cuauhtémoc tiene muy poco de vivir en Cuernavaca, porque, como cuando llegó a la conocida primaria Benito Juárez, le cambió el nombre (en enero pasado), producto de su misma inexperiencia”, dice.

Creo que es un hombre muy bien intencionado, pero que está en un lugar donde no debería de estar, porque para ser figura pública se requiere más que ser un crack de un equipo importante”, agrega.

En entrevista vía telefónica, Becerra menciona que habla también como padre de una funcionaria que trabaja en la administración de Blanco y que confía en que el futbolista irá aprendiendo conforme pase tiempo en el servicio público.

“Considero que habría que darle un poco más de tiempo, en beneficio de los propios cuernavaquenses”, dice.

Sobre Sanz, explica que el también empresario tiene más tiempo –“unos 10 años”, dice– de vivir en Cuernavaca y que “está más identificado entre las clase medias”. También, que a los empresarios en general se les dificulta diferenciar entre lo que se espera obtener de una empresa y lo que se obtiene al trabajar en el servicio público.

“Sé que era un empresario como yo; entonces, manejar una empresa y un Gobierno no es lo mismo. Yo siempre les digo que, si como empresarios queremos utilidades, la ciudadanía lo que quiere [de un Gobierno] es bienestar, y esto es distinto, y les cuesta trabajo”, comentó.