Asambleísta estatal no trabaja pero sigue cobrando

Hernández ha recibido pagos relacionados con viajes a Sacramento, aunque éste presentó una notificación médica para ausentarse de la Asamblea
Asambleísta estatal no trabaja pero sigue cobrando
El asambleísta de California Roger Hernández.

El asambleísta estatal Roger Hernández, quien representa a West Covina, ha recibido un pago de $176 al día a pesar de su ausencia laboral por enfermedad y de que la Asamblea lo expulsara de sus comités, luego de que un juez le impusiera una orden de restricción por presuntamente golpear a su esposa.

Hernández, quien compite por una curul en el Congreso contra la legisladora federal Grace Napolitano, recibió pagos relacionados con viajes a Sacramento, aunque presentó una notificación médica para ausentarse durante ese tiempo de la Asamblea, según reveló una investigación del periódico Los Angeles Times.

El escándalo persigue a Hernández desde que su esposa, Susan Rubio —concejal de Baldwin Park— denunció que el asambleísta la había golpeado severamente a lo largo de su matrimonio y logró que un juez extendiera una orden de restricción contra éste en julio. Ahora están en proceso de divorcio.

A pesar de ello, Hernández no ha renunciado a su puesto aunque que el presidente de la Asamblea, Anthony Rendon, le pidió que lo hiciera para evitar otro escándalo en el ala demócrata de la legislatura estatal.

Este lunes, de acuerdo al citado rotativo angelino, Hernández presentó una nota médica afirmando que se ausentaría por una semana y media por enfermedad.

Al cierre de este avance informativo no se logró obtener ningún comentario de Hernández, pero su vocera declaró a la prensa que su jefe estaba bajo licencia médica y que se debía respetar su privacidad.

Esta situación ha abierto el debate en torno a la aplicación de la Proposición 50, una ley aprobada por los votantes en junio que permite a los legisladores suspender a un colega sin goce de sueldo.

Legisladores de ambos partidos han declarado que tal acción sería justa.

Otros escándalos en California

La controversia de Hernández se presenta unas semanas después del hundimiento del clan de los hermanos Calderón, que estuvo presente en la legislatura de California durante tres décadas.

Esto sucedió luego de que el exsenador estatal Ron Calderón se declarara culpable de un cargo federal por corrupción y que aceptara haber recibido cuantiosos sobornos.

Poco antes, su hermano Thomas Calderón, un exasambleísta estatal que se convirtió en consultor político, aceptó su culpabilidad en un cargo federal por lavado de dinero, al permitir que las dádivas ilegales llegaran a su influyente familiar.

Ron Calderón, de 58 años y vecino de Montebello, admitió el pago de sobornos que recibió del dueño de un hospital de Long Beach para que una ley permaneciera en vigor y seguir cosechando millones de dólares en ganancias ilícitas de un separado esquema fraudulento.

También aceptó haber recibido dádivas de agentes encubiertos de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) que fingieron ser cinematógrafos independientes que querían beneficiarse de cambios en el programa de Créditos Fiscales de Cine en California