Leer topless a la orilla del río está de moda en Nueva York

Es un derecho, y creemos que muchas no hacen topless por pura ignorancia o por miedo
Leer topless a la orilla del río está de moda en Nueva York
Foto: Shutterstock

Se ha hecho común eso de caminar por la ciudad en verano y cual Pokemon Go toparse con hombres desnudos de torso, y la camisa o la remera colgando del hombro, estilo cocinero. No importa cuán esplendido esté el sujeto. Así haya un infierno de 40 grados yo aprendí que las urbes son para andar con ropa y las zonas abiertas y de vacaciones, para ir sin ellas.

Así es como en las redes de citas yo y tantas mujeres descartan los perfiles de esos personajes que ostentan cueros en espacios inapropiados para su exhibición, tales como monumentos urbanos, calles concurridas, bares a la calle etc., etc. ¿Qué pasaría si la que anduviera así de fresca fuera una mujer? Recuerden nomás a la pobre Pamela Anderson hace unos años cuando visitó Punta del Este y un grupo de cavernícolas la corrió para arrancarle la bikini.

En estos días de temperaturas ardientes, las lectoras de un club de Brooklyn, NY, se instaló a orillas del divino East River a leer novelas sin corpiño, aprovechando el solecito estival. Los miembros de Outdoor Co-ed Topless Pulp Fiction Appreciation Society, se llama la asociación, dicen que no protestan ni reclaman nada sino que simplemente están poniendo en práctica los alcances de la ley local.

“Es irónico, porque a ningún hombre le han preguntado nunca por qué se muestra en público sin camiseta cuando hace calor. Ellos simplemente lo hacen y nadie se plantea nada raro. Nosotras no queremos ni más ni menos que eso, la misma libertad para estar cómodas en un parque cuando hace buen tiempo” dijo la vocera, apenas cubierta con una novelita de bolsillo.

La sonrisa vertical… Foto: toplesspulp

Así es como en Nueva York no es delito vestirte como quieras, tampoco lo es enseñar pezones en público. Las mujeres se ganaron ese derecho en 1992, unos 50 años después que los varones, algo que la mayoría de los neoyorkinos desconoce. “Es un derecho, y creemos que muchas no hacen topless por pura ignorancia o por miedo: miedo a ser las primeras en enseñar sus pechos y especialmente miedo a hacerlo ellas solas. De la misma forma que prohibir a los hombres ir sin camiseta hoy día nos parecería ridículo, dentro de 80 años las restricciones para las mujeres también nos parecerán una tontería, te lo aseguro” dijo la vocera, y agregó que antes eran unas pocas y ahora son más de 200.

“Somos un grupo de amigas, de amigas de amigas, de amigas de amigas de amigas, y de completas desconocidas a las que nos gustan los buenos libros y los días soleados y, sobre todo, disfrutar de ambos todas juntas tal y como permite la ley”.

topless ny

La campaña free nipple se viralizó contagiado a otras organizaciones que reivindican el pecho desabrigado. Un derecho claro pero limítrofe, habida cuenta de la connotación sexual inequívoca que tienen los atributos femeninos desde tiempos jurásicos. No es lo mismo que el pecho de un caballero. “Algunos ‘Free the Nipple’ tienen tendencias políticas más allá de intentar pasárselo bien. Nosotras queremos luchar por la causa de forma casual y relajada. No llevamos signos de protesta ni megáfonos, no nos cubrimos con pasamontañas ni interrumpimos eventos. Simplemente vamos al parque cuando hace bueno para dar ejemplo”.

Las pocas veces que la policía intentó detenerlas, tuvo que desistir tras confirmar que las chicas no estaban en infracción. Solo les queda enfrentar el otro inconveniente, pues tanto allá como acá nunca faltan desubicados que se excitan ante la desnudez femenina.

“De los 500 hombres que cruzan el parque en una tarde, solo dos o tres hacen algún comentario sexual, y nunca ha sido algo demasiado escandaloso. Preferiríamos que esto no ocurriera, claro, pero lo cierto es que escuchamos cosas mucho más ofensivas cuando vamos totalmente vestidas. No voy a decir que el pecho femenino no sea sexy, desde luego que lo es. Pero también el torso de un hombre puede ser muy atractivo si dicho hombre está bien. También son muy atrayentes los ojos, el pelo, las piernas, las caderas y la espalda, ¡y no estamos forzados a tapar ninguna de esas partes!” explican desde la asociación.

– Amanda Jot

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