“No soporto tus manías”…

Algunas mujeres consideran insoportables estos comportamientos de sus parejas
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“No soporto tus manías”…
La cantaleta, los reclamos y las peleas constantes por cosas que quizá no tienen importancia van distanciando a la pareja.
Foto: Shutterstock

Debes haberlo escuchado o, peor aún, quizás lo has vivido: una manía, por más simple que parezca, puede llegar a desatar una guerra campal entre una pareja.

La convivencia está llena de retos y no en pocas ocasiones ocurre que esas  cosas que se han soportado, pero no confrontado, se van convirtiendo en situaciones monumentales que pueden afectar las relaciones.

La sexóloga Alicia Fernández destaca la importancia de la inteligencia emocional para enfrentar estos asuntos. “Hay que lidiar con estas situaciones con inteligencia emocional; donde exista la tolerancia, la empatía, la comprensión. La capacidad de poder aceptar a una persona tal y como es, porque la persona no va a cambiar cuando nosotros queramos que cambie, sino cuando decida cambiar. Ese es un proceso interno”, afirmó Fernández.

El diálogo es imprescindible para encarar estas situaciones, sin embargo, no es tan común que las parejas entren en él. Y ocurre que cuando la otra parte hace algo que molesta a su pareja, ésta reacciona con reclamos.

“Todas aquellas cosas que entendemos que la otra persona puede modificar, uno tiene que hacerle los acercamientos de manera tranquila. Por ejemplo, ‘no puedo dormir por tus ronquidos, vamos a buscar ayuda’. Le estás poniendo la bola en su cancha. Así se logra más una modificación que sacar el dedo índice, que yo digo que esa es un arma blanca, y decirle ‘tú no me dejas dormir, porque te pasas roncando’. Esa amenaza hace que la persona se ponga a la defensiva y no en la posición de buscar solución al conflicto”, destacó la también psicóloga.

Fernández recalca que hay manías que son fáciles de modificar, sin embargo, en términos generales, y en comparación con otros hábitos y situaciones, a veces vale la pena ignorarlas.

Hay manías que tenemos que no nos afectan a ninguno de los dos. No te metas en la cabeza lidiar con eso. Deja que cada cual sea feliz porque todos tenemos manías que no nos afectan. Aquellas que sí afectan la convivencia hay que darles el diálogo de pareja, donde se trabaje la razón por la que está afectando y el poder que yo veo que tú tienes para resolverlo”, destacó Fernández.

La cantaleta, los reclamos y las peleas constantes por cosas que quizá no tienen importancia van distanciando a la pareja y afectando las relaciones sexuales, según destacó la experta. Por ejemplo, situaciones como que colocan al revés los vasos para que se escurran no valen la pena una pelea.

Si lo puso boca arriba lo que hago es que lo volteo y ya. Las mujeres tendemos a que las cosas en la casa se hagan como las hacemos nosotras y él las va hacer a la manera que las puede hacer. Y en la convivencia hay que ayudarlos a que desarrollen las destrezas. Es cuestión de educación y hay que reconocer su deseo de cooperar y ayudar, no hay que matárselo”, concluyó Fernández.

– María Ivette Vega Calles