Orgullo hispano: restaurante mexicano Avila’s El Ranchito triunfa en L.A.

Iniciaron solo con cinco mesas y hoy cumplen 50 años con el negocio; familia latina demuestra que con esfuerzo y unidad sí es posible alcanzar los sueños

Durante una cena en 1966, la familia Ávila escogía con emoción el nombre que le pondría al restaurante que recientemente había adquirido en Huntington Park.

“El Ranchito”, dijeron Margarita y Salvador Ávila. En honor al rancho de donde venimos, acordaron.

En ese entonces, ellos eran los padres de seis hijos, todos de origen mexicano.

El señor Ávila, quien había trabajado como bracero en Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial, decidió emigrar con toda su familia para quedarse en este país en 1958.

Se instalaron en la ciudad de Watts y ocho años después recibieron una oferta difícil de rechazar: un restaurante a un costo de 2 mil dólares.

La familia Ávila llegó a EEUU en 1958 y ocho años más tarde compraron su primer restaurante en Huntington Park. (Suministrada)
La familia Ávila llegó a EEUU en 1958, ocho años después compró su primer restaurante en Huntington Park. / Suministrada

La matriarca de la familia, quien disfrutaba hacer platillos mexicanos, dio el visto bueno y así invirtieron sus ahorros en el negocio. Sus seis hijos, cuyas edades oscilaban entre 10 y 19 años, fungirían como meseros y hasta el abuelo se ofreció para ser el lavaplatos. Unidos, los Ávila echaron a andar el proyecto que traería memorias para atesorar.

Han pasado 50 años y ese pequeño restaurante de Huntington Park, que contaba con solo cinco mesas, hoy se ha expandido a más del doble de su tamaño original.

Pero se han abierto, 12 restaurantes más por todo el Sur de California con tres generaciones que orgullosamente continúan con la tradición de los patriarcas.

Margarita y Salvador Ávila emigraron a EEUU en 1958. (Suministrada)
Margarita y Salvador Ávila emigraron a EEUU en 1958. Foto: suministrada

Tiempo después, la familia agregó su apellido al nombre original del negocio convirtiéndose en Avila’s El Ranchito.

En el Mes de la Herencia Hispana, los Ávila son un ejemplo de los miles de latinos que logran convertir en realidad su Sueño Americano en base a su cultura y tradición. 

“El ingrediente para la prosperidad es el amor y el respeto hacia la familia”, dijo con orgullo Margarita Ávila— hija menor de la familia y quien ahora es dueña del restaurante en Huntington Park.

“También se augura un buen futuro cuando un miembro de la familia Ávila es quien está a cargo de cada restaurante que se abre”, agregó.

Margarita hija (rojo) junto a parte del personal de su restaurante en Huntington Park. (Izq.) Carlos Raygoza supervisor, Blanca Martínez mesera, José Antonio Morales cocinero, Johnny Cerda supervisor.
Margarita hija (rojo) con parte del personal de su restaurante en Huntington Park. (Izq.) Carlos Raygoza supervisor, Blanca Martínez mesera, José Antonio Morales cocinero, Johnny Cerda supervisor.

El sazón es especial y todas las mañanas los cocineros hacen el caldo de pollo que se utiliza para los guisados del día. Las tortillas recién hechas a mano dan la bienvenida a los clientes y el olor casero invita a degustar uno de los muchos platillos que se ofrecen.

Adicionalmente, Margarita madre les ha enseñado a todos sus hijos y nietos a tomar en consideración a sus empleados, ya que ellos “son la fuerza principal” del negocio.

Y como buen ejemplo, hay empleados que comenzaron casi de la mano con los Ávila y no se han separado.

José Antonio Morales aún recuerda el momento cuando llegó a pedir trabajo con los Ávila. “Tenía 25 años y venía recomendado por un amigo que trabajaba aquí”, dijo el mexicano, quien reconoció el esfuerzo que siempre hacía el señor Ávila para levantar el restaurante.

“Él se iba por todos los negocios y a todos los bares del área a repartir cajitas de cerillos para hacerle propaganda a su negocio”, dijo Morales. “A veces nos quedábamos a trabajar hasta 15 horas en un día”, añadió con una sonrisa como reviviendo el momento en su mente.

A sus 74 años José Antonio Morales es el cocinero estrella de Avilas El Ranchito en Huntington Park. También ha entrenado a varios cocineros de los otros restaurantes. (Foto: Jacqueline García/La Opinión)
A sus 74 años José Antonio Morales es el cocinero estrella de Avilas El Ranchito en Huntington Park. También ha entrenado a varios cocineros de los otros restaurantes. (Foto: Jacqueline García/La Opinión)

A sus 74 años Morales es el cocinero estrella del restaurante en Huntington Park y parte de la familia Ávila. “Cuando intenté retirarme me aburría de no hacer nada y aquí me tratan muy bien”, dijo Morales.

Blanca Martínez, quien es mesera, recuerda haber llegado a Avila’s El Ranchito por recomendación del mismo Morales, su cuñado.

“Yo tenía 17 años y vine a cubrir el lugar de mi hermana [esposa de Morales] que había dado a luz en 1977”, recordó con una sonrisa Martínez. “Pero aquí sigo y mis patrones han sido muy buenos conmigo. Este ha sido mi primer trabajo y espero que sea el último”, agregó.

Los clientes son la otra parte de la prosperidad de todos los negocios. Los Ávila dicen sentirse bendecidos de tener clientes que han estado con ellos desde su inicio.

Virginia Flores, quien llegó el miércoles por la mañana a comer al restaurante de Huntington Park, dijo que es clienta desde 1968.

“Siempre me siento en la misma mesa”, dijo con una sonrisa y afirmando que “los tacos de carne” son los mejores.

Virginia Flores es clienta de Avilas El Ranchito y dice que siempre se sienta en la misma mesa desde 1968. (Foto: Jacqueline García/La Opinión)
Virginia Flores (der.) es clienta de Avilas El Ranchito y dice que siempre se sienta en la misma mesa desde 1968. (Foto: Jacqueline García/La Opinión)

“La familia es tan buena gente, son increíbles y te hacen sentir muy a gusto”, aseveró Flores.

Pese a que los patriarcas de la familia ya están retirados debido a su edad, ambos dicen estar orgullosos del legado que dejan a sus futuras generaciones.

“Nunca pensé que mi comida le traería una oportunidad y un futuro a mis hijos y nietos”, dijo la sra. Margarita de 91 años de edad.

“Es muy fácil decir 50 años, pero lo que pasó no fue fácil. Lo hicimos con esfuerzo, trabajo duro, fe en Dios y la unidad de la familia”, agregó el sr. Ávila de 93 años de edad.

Y como la familia es tan unida, Margarita hija dijo que actualmente todos viven a pocas casas de distancia en su vecindario del condado de Orange.

“Somos una familia mexicana. Debemos estar unidos”, agregó Margarita con una sonrisa mientras degustaba de una taza de café.

Orgullo en el Mes de la Hispanidad

En 1968 el congreso de EEUU comenzó a reconocer el aporte de los latinos con la aprobación de de la Semana Nacional de la Herencia Hispana proclamada por el entonces presidente Lyndon B. Johnson.

Originalmente, la semana incluía: el 15 de septiembre con las celebraciones de las independencias de Costa Rica, El Salvador, Nicaragua, Honduras y Guatemala; el 16 de septiembre con la independencia de México y el 18 de septiembre con la de Chile.

Veinte años después, el presidente Ronald Reagan —con la aprobación del congreso— amplió la celebración denominándola el Mes Nacional de la Herencia Hispana que cada año celebra, desde el 15 de septiembre al 15 de octubre las tradiciones, los aportes, logros y contribuciones de los latinos a EEUU.

Locaciones:

El restaurante cuenta con instalaciones en Huntington Park, Costa Mesa, Huntington Beach, Lake Forest, Newport Beach, San Ana, Sam Clemente, entre otros