Aquí está Allo, el mensajero con el que Google quiere competir contra WhatsApp

¿Ofrece algo nuevo en comparación con WhatsApp y otros servicios?
Aquí está Allo, el mensajero con el que Google quiere competir contra WhatsApp
Así luce Allo, el nuevo mensajero de Google.
Foto: La Nación

Google publicó hoy Allo, su nuevo mensajero instantáneo. Lo presentó en mayo último, pero ahora está disponible para Android y para el iPhone. Y es el compañero de Duo, la aplicación de videollamadas que está disponible desde agosto. Lo estuve probando la última semana; funciona bien, pero todavía es más un laboratorio que un producto. Van aquí mis impresiones en detalle.

Qué es Allo

Allo ofrece stickers, comprobación de lectura, intercambio de fotos y audio
Allo ofrece stickers, comprobación de lectura, intercambio de fotos y audio.

La lista de contactos se crea a partir de los números de teléfono que tienen los usuarios en sus contactos. Ya no hay que recordar un nombre de usuario; si dos personas tienen al otro (con su número de celular) entre sus contactos, identificará la coincidencia y el nombre del usuario aparecerá en la lista de interlocutores disponibles; si no, ofrecerá enviarle un SMS con un link de descarga. En teoría, en Android es posible enviarle a ese contacto que todavía no es usuario de Allo un mensaje interactivo que aparece como una notificación, pero no funcionó en la versión que yo probé.

Qué trae Allo

Lo mismo que cualquier otro cliente de chat: puedes escribir textos, agregarle stickers, compartir fotos e intervenirlas con un garabato o un emoji, enviar mensajes de audio. Los mensajes tienen confirmación de entrega y lectura (uno o dos tildes) y están encriptados; incluso es posible ver la hora exacta en la que fue leído, tocando el globo con el texto. Se puede cambiar el tamaño de la tipografía del texto que se está por enviar: manteniendo presionado el botón de envío, y luego deslizando el dedo.

En Allo se pueden crear conversaciones efímeras, y el usuario define cuánto tiempo pasará antes de que se borren
En Allo se pueden crear conversaciones efímeras, y el usuario define cuánto tiempo pasará antes de que se borren.

Esto, a propósito, no sucede con los chats convencionales, que quedan como historial del teléfono y en los servidores de Google, que los analiza para alimentar su inteligencia artificial, hasta que el usuario elija eliminarlos manualmente (y a diferencia de Whatsapp, una orden judicial podría tener acceso a ellos si el usuario no los borró).

Allo también tiene sugerencias de respuestas rápidas o comunes, con botones que aparecen en el chat para elegir una frase que usamos usualmente, un emoji, etcétera.

¿No es lo mismo que traen todos los mensajeros?

En efecto. En lo que refiere al chat, por ahora Allo no tiene ninguna diferencia fundamental con otros servicios más establecidos, y es el mayor desafío de Google: lograr que alguien elija esta herramienta por sobre Whatsapp o Facebook Messenger, por citar sólo las dos alternativas más populares. No está muy claro cómo lo logrará.

Google Assistant, el diferencial de Allo

Pero: ¿nada tiene de diferente? En la práctica tiene una función extra, que es lo novedoso… hasta cierto punto. Allo integra a Google Assistant, el sucesor de Google Now. Y es posible entablar una conversación con él (o ella) dentro del mensajero. ¿Suena conocido? Claro: es un chatbot. Facebook Messenger también los tiene (aunque no unificados bajo un único usuario universal), Microsoft los tiene, Telegram los tiene… Incluso hay varias compañías nacionales que están desarrollando robots de chat.

La gran novedad de Allo es el asistente, que permite hacer consultas en lenguaje natural e incorporarlo a otro chat
La gran novedad de Allo es el asistente, que permite hacer consultas en lenguaje natural e incorporarlo a otro chat.

En este caso, Assistant (que por ahora funciona sólo en inglés) propone una interfaz conversacional para ofrecerle contenido al usuario, y el atractivo es que permite hacerlo en lenguaje natural, algo que también están probando sus competidores.

Es decir, no hay que aprender una serie de comandos para una consulta, sino que el sistema es inteligente al punto de comprender el contexto aludido en una pregunta (Viv, el asistente de la compañía que hizo la versión original de Siri, va por el mismo camino).

Por ejemplo: le pregunté “¿lloverá el fin de semana en Mar del Plata?” y me respondió que no (pero estará fresco, 13°C de máxima el sábado). Nada muy impresionante. Pero luego le pregunté, simplemente: “¿y el lunes?” y fue capaz de comprender que la consulta refería al mismo tema que la anterior (19°C y mucho sol). Parece obvio, pero para una computadora no lo es; hasta hace no mucho hubiera tenido que repetir la consulta completa, pero cambiando la fecha.

Un asistente siempre a mano

Una gran virtud es que este asistente digital se puede incorporar en otra conversación, invocándolo con un @google y luego ingresando la consulta (en inglés por ahora), por lo que la información que traiga será visible para todos los integrantes de esa conversación.

Google Assistant puede hacer mucho más: recomendar lugares para comer, ver las noticias, recibir asistencia durante un viaje (avisos de dónde sale un avión, horarios, etcétera), definir una alarma, ofrecer juegos sencillos y más cosas. ¿No es lo mismo que puede hacer Google Now? En parte, sí; aquí el cambio está en poder hacerlo como un chat, y que el pedido para ampliar información (o hacer una consulta compleja que involucra mezclar un servicio específico, un lugar, una fecha, un interlocutor, etcétera) sea comprensible por el sistema.

Por ahora, sin embargo, se enfrenta con el mismo problema que otros asistentes digitales: a veces escribir una serie de comandos es lo mejor; a veces, en cambio, la interfaz gráfica (abrir una aplicación y tocar un botón para recibir información) es más rápida, o más sencilla que escribir la consulta, sobre todo porque la inteligencia artificial de Google Assistant todavía tiene sus límites.

A futuro, la apuesta de este asistente (se use dentro de Allo, o con la interfaz clásica asociada a una consulta en Google) es que se pueda hacer una consulta cualquiera en lenguaje natural, por texto o por voz, y el sistema entienda qué se necesita y responda, sea por texto (como un chat) o por voz; ahí es bastante significativa la última publicación de Deep Mind (la empresa de inteligencia artificial de Google) sobre sus logros con WaveNet, una tecnología para cambiar cómo se sintetiza el audio para hacer texto-a-voz y lograr que la respuesta leída sea más natural, incluso cuando el sistema tiene que armar frases o usar palabras que no tenía grabadas previamente.

El futuro de Allo

¿Funciona Allo? Sí. Es estable, es fácil de usar y tiene todo lo que ofrecen los demás mensajeros. E integra el asistente a la conversación, una función muy interesante, aunque el que todavía esté solo en inglés le quita atractivo local.

¿Alcanza con eso, y con ser, a futuro, la aplicación principal de chat de Google? Difícil decirlo, pero dependerá de cuán agresiva sea la compañía a la hora de sugerir a los usuarios que Allo es mejor que Whatsapp, Facebook Messenger, Telegram, Line, Viber, etcétera (y aprovechando que Hangouts hará una transición a un futuro corporativo, según le dijo un ejecutivo de Google a Engadget); por ahora lo único realmente distinto es Assistant; y aún si está en español, no está claro que sea un punto a favor tan fuerte como para lograr una adopción masiva de este nuevo mensajero instantáneo.