El desaire a Michel Temer en la Asamblea General de la ONU

Los representantes de Costa Rica, Bolivia, Ecuador, Venezuela y Nicaragua abandonaron la sala cuando el presidente brasileño iniciaba su discurso

El Gobierno de Costa Rica informó que el presidente Luis Guillermo Solís y su canciller, Manuel González, salieron de la sesión de ayer de la Asamblea General de las Naciones Unidas para no escuchar el discurso del mandatario brasileño Michel Temer.

“Nuestra decisión, soberana e individual, de no escuchar el mensaje del señor Michel Temer en la Asamblea General obedece a nuestra duda de que ante ciertas actitudes y actuaciones, se quiera aleccionar sobre prácticas democráticas”, indica la Cancillería costarricense en un comunicado.

En el texto se señala que el gobierno costarricense ha dado seguimiento a la situación en Brasil y al proceso que llevó a la destitución de la expresidenta Dilma Rousseff, cuyo cargo ahora ocupa Temer.

El gobierno costarricense agregó en su declaración oficial que ha “seguido rigurosamente todas las formas diplomáticas y de respeto sobre el proceso político en Brasil” y expresó su “preocupación por la situación en ese país”.

El embajador de Costa Rica en la ONU, Juan Carlos Mendoza, permaneció en su asiento durante el mensaje de Temer, explicó la Cancillería.

Sobre la salida de la sala de las delegaciones de Bolivia, Ecuador, Venezuela y Nicaragua durante el discurso de Temer, el Gobierno de Costa Rica indicó que no le corresponde referirse a la motivación de esos países.

Durante su discurso, Temer expresó el “compromiso inquebrantable con la democracia” en su país, tras el reciente juicio político que culminó con la destitución de Rousseff, lo cual calificó como un “ejemplo al mundo”.

“Brasil acaba de vivir un proceso largo y complejo, dirigido por el Congreso Nacional y la Corte Suprema”, afirmó Temer, al referirse al “proceso de destitución” que terminó el 31 de agosto pasado, cuando fue despojada de su mandato Rousseff.

“He de recalcar que todo tuvo lugar en el absoluto respeto del orden constitucional”, recalcó el gobernante brasileño.
“Este ejemplo que hemos dado al mundo -insistió-, demuestra claramente que no puede haber democracia sin estado de derecho”, puntualizó.