El peligro del tabaco para los inquilinos latinos

En Los Ángeles, los latinos que viven en edificios de apartamentos son más propensos a sufrir por la exposición al humo de segunda mano

No es ningún secreto que la falta de vivienda asequible en la ciudad de Los Ángeles está poniendo a muchas familias en grandes aprietos, ya que se ven forzados a gastar casi todos sus escasos recursos para pagar el alquiler.

Cuando uno considera que muchos de los que encuentran un apartamento a su alcance están luchando además para respirar aire limpio porque el humo de segunda mano se filtra en sus viviendas desde los apartamentos de los vecinos o de afuera, esto se convierte en un asunto de preocupación social.

Para la mayoría de estas familias afectadas, mudarse de su apartamento no es una opción que esté a su alcance. Así que no tienen más remedio que seguir estando sujetos a un ambiente insalubre, en el que están constantemente expuestos a humo de segunda mano que puede causar enfermedades crónicas e incluso la muerte.

Tomemos el caso de Carolina López. Todos los días batalla para respirar aire limpio, puesto que el humo del cigarro entra en su apartamento en Los Angeles de un apartamento de un vecino cercano. López dice que es alérgica al humo del cigarrillo, y que todo lo que ha hecho para convencer al dueño de su apartamento a que tome acción ha sido inútil. Además, su vecino que fuma es indiferente, así que López sigue sufriendo a medida que su salud se deteriora.

Ella no está sola.

En Los Ángeles, los latinos que viven en edificios de apartamentos son más propensos a sufrir por la exposición al humo de segunda mano, puesto que el 68% de ellos viven en viviendas de alquiler, según la Encuesta sobre la Comunidad Estadounidense de 2014.

En vista de las pocas opciones de viviendas asequibles, es aún más urgente eliminar el humo de segunda mano en los apartamentos. Esto es especialmente importante entre los latinos, ya que tienden a sufrir de una alta tasa de enfermedades crónicas sensibles al humo de segunda mano tales como el asma, las enfermedades cardíacas y el cáncer.

En muchas zonas de la ciudad, el uso del tabaco es generalizado en las comunidades en los que hay una alta concentración de apartamentos. La meta debería ser reducir el consumo de tabaco y eliminar la exposición al humo de segunda mano en los apartamentos porque sabemos que ambos son perjudiciales para la salud.

Sin embargo, nunca se debe tener la intención de desplazar o desalojar a los inquilinos que fuman. En lugar de ello, además de eliminar la exposición al humo de segunda mano, es esencial ofrecer a los que fuman la ayuda para dejar el hábito de fumar.

En California, la carga del tabaquismo para el sistema de salud es tan elevada que le cuesta al Estado cerca de $10 mil millones por año en costos de salud. Sin embargo, las restricciones sobre el uso del tabaco en los edificios de apartamentos de Los Ángeles brillan por su ausencia. Esto a pesar de que muchas ciudades de los alrededores como Huntington Park, El Monte, Compton y Baldwin Park tienen leyes que prohíben o restringen el fumar en edificios de apartamentos.

En la actualidad se realizan esfuerzos para abordar los problemas de salud en California relacionados con el tabaquismo, incluido el aumento de los impuestos sobre la venta de cigarrillos en $2 por paquete a través de la Proposición 56, que figurará en la boleta electoral de noviembre. Además, el Departamento Federal de Vivienda y Desarrollo Urbano ha propuesto prohibir el fumar en todas las viviendas públicas a su cargo en todo el país.

Una encuesta del Centro de Investigaciones para Políticas de Salud de UCLA dado a conocer en abril encontró que alrededor del 40% de casi 1,000 inquilinos de Los Ángeles entrevistados, de los cuales más de la mitad eran latinos, informaron que el humo de segunda mano se había filtrado a sus apartamentos en el último año.

La encuesta también encontró que cuatro de cada cinco inquilinos – incluso el 74% de los inquilinos latinos encuestados, y más de la mitad de los inquilinos que fumaban – creen que los propietarios deben aplicar una política que prohíbe el fumar en espacios comunes, o dentro de los mismos apartamentos.

Otro estudio de UCLA mostró que una mayoría de los propietarios de apartamentos de Los Ángeles que no regulan el fumar en sus edificios apoyan las normas contra el tabaquismo en las zonas comunes de los complejos residenciales y adentro de los apartamentos.

En vista de que el humo de segunda mano es una de las principales causas de muerte prevenibles en los Estados Unidos de más de 41,000 personas que no fuman cada año, ahora es el momento para hablar de la prohibición de fumar en los apartamentos a fin de proteger la salud de los residentes. Esto es especialmente cierto cuando se trata de poblaciones vulnerables cuyas opciones de vivienda asequible son limitadas.

Las compañías tabaqueras alegan que se les debe permitir a las personas fumar en su propia casa. Después de todo, dicen ellas el tabaco es un producto legal. Sin embargo, cuando la opción de fumar es incompatible con el derecho de otras personas a respirar aire limpio, eso causa problemas. Cuando afecta a la gente de una manera desigual en las distintas comunidades, las necesidades de la comunidad pesan más que los deseos de una persona.

Es por eso que los líderes de la ciudad y la comunidad deben unirse para encontrar la mejor forma de proteger a los niños, personas mayores y otros para que no tengan que respirar el humo de segunda mano contra su voluntad en sus hogares. Al hacerlo se asegurará que las comunidades estén más saludables, ¡y que miles de angelinos gocen de una mejor calidad de vida!