Transgénero mexicana consigue un permiso de trabajo

Guadalupe Sánchez se salvó de la deportación tras recibir el alivio migratorio de la discreción fiscal que ha beneficiado a miles de indocumentados

Hace 25 años que Guadalupe Sánchez huyó de México; temía por su vida debido al continuo acoso y amenazas que sufría por ser transgénero. No fue hasta apenas el 16 de septiembre pasado, que un juez de migración ordenó parar su deportación al concederle el beneficio de la discreción fiscal.

Se cumplió mi sueño de estar legalmente en Estados Unidos. Con la discreción fiscal me dieron un permiso de trabajo, ya no me pueden deportar, tengo un número de seguro social y hasta puedo sacar mi licencia de manejo”, dice Sánchez quien asegura que desde el viernes, vive los días más felices de su vida.

09/21/16/ LOS ANGELES/Transgendered woman Guadalupe Sanchez with her immigration attorney James Eric Price. (Photo Aurelia Ventura/ La Opinion)
El abogado en migración James Eric Price le consiguió a la transgénero Guadalupe Sánchez el beneficio de la discreción fiscal. (Aurelia Ventura/ La Opinión).

Me hubiera gusta obtener el asilo político y mi residencia pero lo que importa es que ya estoy aquí legalmente, y no saben lo bien que se siente. ¡Ya no vivo con miedo!”, exclama.

Sánchez nació varón en Oaxaca, México, hace 53 años. “Yo siempre desde niña, me sentí una mujer. Nunca me vi como un hombre.  Y yo les decía eso a los niños pero ellos respondían dándome de patadas y con todo tipo de golpes”, recuerda.

Para escapar de las burlas, a los 15 años decidió irse a la Ciudad de México y empezó a tomar hormonas y a vestirse como mujer; entonces la situación empeoró.

Los vecinos me decían groserías muy feas, desde sidoso hasta otras que no se pueden publicar. Me amenazaban y me decían que si no me largaba del barrio, me iban a matar”, relata.

09/21/16/ LOS ANGELES/Transgendered woman Guadalupe Sanchez (Photo Aurelia Ventura/ La Opinion)
La transgénero Guadalupe Sanchez está feliz de ya poder estar legalmente en Estados Unidos. (Aurelia Ventura/ La Opinión).

Y fue en un viaje a su pueblo en Oaxaca, cuando su propia madre la corrió y le dijo que nunca volviera. “Le dije que si ella no me aceptaba que era mi madre, cómo podía yo esperar que la gente me respetara”, comenta.

Con la ayuda de un coyote, Sánchez llegó a Los Ángeles. “Yo no sabía cómo era este país, ni con qué me iba a encontrar”, comenta.

De inmediato, buscó a un abogado de migración y le contó su historia pero éste le dijo que para los mexicanos no había asilo. Cuenta que consultó al menos con cuatro abogados de migración por más de 20 años hasta que en un programa de radio en 2014, escuchó un anuncio del abogado de migración Eric Price.

09/21/16/ LOS ANGELES/Transgendered woman Guadalupe Sanchez (Photo Aurelia Ventura/ La Opinion)
Con la discreción fiscal, la transgénero Guadalupe Sánchez ya tiene un permiso de trabajo, un número de seguro social y sacó una tarjeta de identificación del Departamento de Vehículos Motorizados (DMV). (Aurelia Ventura/ La Opinión).

“Vine una vez y tampoco me dieron esperanzas. Yo no me atreví a decirles que era transgénero”, comenta.

Sánchez regresó una segunda vez y se sinceró con ellos. “Les dije que era transgénero. Prometieron ayudarme. La verdad quise intentarlo, no me quería quedar con la duda”, indica.

Durante semanas, antes de la cita con el juez de migración el 16 de septiembre, recuerda que pasó días de mucho nerviosismo con el estómago revuelto. “Después de la audiencia, el abogado me dijo que me fuera a su despacho. Ahí me entregó la carta que decía que me daban la discreción fiscal.Pegué un grito de alegría y lloré y lloré. No lo podía creer. Aún no lo creo”, confiesa.

Lo único que no le permite hacer el alivio de la discreción fiscal es retornar a México. “Para qué quiero regresar, ¿para que me maltraten? ¿para qué me humillen? ¿para que me maten? No, nunca más quiero volver. Amo Estados Unidos. Este país me ha dado muchas oportunidades que nunca soñé”, sostiene.

Uno de los planes de Sánchez es buscar un mejor empleo. “Desde que llegué a Los Ángeles, he trabajado como costurera. Trabajo 13 horas diarias de lunes a viernes y los sábados y domingos, cinco horas al día. Ni siquiera el salario mínimo nos pagan. Lo máximo que llego a ganar son 350 dólares  a la semana”, revela.

El abogado de migración Eric Price quien llevó el caso de Sánchez dijo que en 2014 solicitaron el asilo político para Sánchez pero un juez de migración le otorgó la discreción fiscal. “Lo que sucede es que para obtener el asilo, tenía que haberlo pedido en un plazo no mayor de un año después que entró al país, y ella ya tenía desde 1991 aquí, por lo que queda excluida”, explica.

09/21/16/ LOS ANGELES/Transgendered woman Guadalupe Sanchez (Photo Aurelia Ventura/ La Opinion)
Guadalupe Sánchez muestra la carta que le dio el juez de migración en donde le conceden la discreción fiscal.
(Aurelia Ventura/ La Opinión)

“Con la Discreción Fiscal, queda protegida contra la deportación y tendrá un permiso de trabajo renovable cada año durante toda su vida –a menos que cambie la ley y haya una reforma migratoria integral rumbo a la ciudadanía”, precisa.

Ahonda que en cualquier momento, ella puede abrir su caso y solicitar cualquier otro tipo de alivio.

A tomar en cuenta

Los factores principales para obtener la discreción fiscal no solo para un transgénero sino para cualquier otra persona indocumentada es no tener antecedentes criminales serios y haber entrado al país antes de enero de 2014.

Cifras recientes han revelado que alrededor de 64,000 inmigrantes se han beneficiado de la discreción fiscal (prosecutorial discretion), una alternativa de la que dispone un fiscal para congelar un caso de deportación en la corte de migración y que es autorizada por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) desde enero de 2015.

La discreción fiscal es una negociación con el gobierno. Ellos no le dan la residencia pero acuerdan abandonar la deportación y las personas beneficiadas pueden vivir aquí por siempre sin temor a ser deportados, con un permiso de trabajo y un número de seguro social”, indica el experto en migración.