La década que los braceros ahorraron más dinero “de lo que uno se puede imaginar”

Así cubrió La Opinión el periodo de 'deportaciones e importaciones' de trabajadores mexicanos
La década que los braceros ahorraron más dinero “de lo que uno se puede imaginar”
Braceros mexicanos reclaman el pago de sus ahorros.
Foto: Archivo

Entre 1936 y 1946, los acuerdos entre México y Estados Unidos se caracterizaron por el ir y venir de “importaciones y deportaciones” de trabajadores mexicanos.

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Los cambios de políticas migratorias coincidían y se alternaban según los periodos de estabilidad o de crisis económica de EEUU. Durante el periodo de solvencia económica de los años 20 y cuando hubo necesidad de mano de obra barata, los mexicanos eran autorizados a trabajar en los campos del país del norte.

Pero en los años 30 y la crisis, llegaron las deportaciones masivas. A causa de la Segunda Guerra mundial, miles de jóvenes estadounidenses se incorporaron a las fuerzas militares y se produjo una escasez de trabajadores en el sector agrícola.

Braceros en un centro de reclutamiento.
Braceros en un centro de reclutamiento. (Foto: Suministrada)

En 1942, los gobiernos de México y EEUU firmaron el acuerdo Mexican Farm Labor Program que buscaba contratar 50,000 braceros mexicanos (llamados así por su trabajo con los brazos) para trabajar en los campos estadounidenses.

El acuerdo no tuvo en cuenta las masivas deportaciones que se efectuaban en ese momento.

“A consecuencia de un arreglo especial celebrado entre los gobiernos de México y Estados Unidos, millones de obreros agrícolas mexicanos irán a radicarse temporalmente en los Estados de California, Colorado y Nuevo México, para aliviar la escasez de mano de obra que reina en los campos de la gran República norteña¨, indicaba La Opinión, en su edición del 7 de agosto de 1942.


La Opinión: de 1936 a 1946


En junio del siguiente año, el periódico anunciaba la llegada de 25,000 trabajadores mexicanos a EEUU, a razón de 2,000 trabajadores por semana. “El 10 por ciento de sus ganancias están siendo depositadas en los Bancos de la Ciudad de México y están ahorrando más dinero de lo que uno se puede imaginar”, señaló La Opinión.

Según Lorence I. Hewes, entonces director regional de la Administración de Seguridad Agraria, el “propósito para 1943 era alcanzar una importación de 50,000 braceros para la resolución de las cosechas del año en curso”.

Al mismo tiempo, Hewes se refería al número de trabajadores deportados. “Desde el pasado mes de septiembre, 1,700 mexicanos han regresado a su país después de cumplir con sus obligaciones con el gobierno”.

Sin embargo, en la mayoría de los casos, los repatriados no contaban con suficiente dinero para suplir los pasajes de sus familias y regresar a sus ciudades de origen.

Un artículo publicado años antes, el 16 de febrero de 1936, mencionaba los “pasajes gratuitos para los repatriados” que el gobierno mexicano expidió para las familias de aquellos que llegaban a Ciudad de Juárez, “en muy precaria situación económica”.

El programa braceros fue extendido hasta 1964 a través del acuerdo Migrant Labor Agreement de 1951. Según el Archivo Histórico Bracero del Centro de Historia y Nuevos Medios (CHNM), en esos 20 años más de 4.6 millones de contratos fueron firmados, incluyendo los de muchos trabajadores que regresaban varias veces con diferentes contratos.

Hoy en día, la Unión Binacional de Ex Braceros continúa luchando por el pago de ese “10 por ciento de sus ganancias”, que nunca llegó al bolsillo de los braceros.