Se declara culpable del asesinato de su esposa en 2014

Daniel Diego Pérez estranguló a su esposa y la metió en el maletero, para después protagonizar una sonada persecución con 4 de sus hijos en el auto
Se declara culpable del asesinato de su esposa en 2014
En 2014, Pérez mató a su mujer y puso en peligro a cuatro de sus hijos al intentar escapar de la policía (Fotos: Department of Motor Vehicles, Montebello Police Department)

El jueves Daniel Diego Pérez, de 45 años y vecino de Montebello, admitió haber asesinado a su mujer, metido su cuerpo en un coche y haberse dado a la fuga con sus hijos pequeños, de acuerdo al despacho del Fiscal del condado de Los Ángeles.

Erica Pérez, de 39 años, fue asesinada por Pérez y su cuerpo fue escondido en el maletero de un coche que la policía encontró el 10 de diciembre de 2014, aparcado en 2nd Street y Harding Avenue en Montebello, cerca de su residencia. Sus familiares habían denunciado el día 9 la desaparación de toda la familia, que no había sido vista desde el 5 de diciembre.

El forense señaló asfixia por estrangulamiento manual como la causa de su muerte, pero además la víctima presentaba fuertes golpes y la policía cree que recibió una paliza antes de morir. La pareja tenía un historial de violencia de género, según contaron sus familiares.

Pérez intentó fugarse rumbo a México llevando consigo a cuatro de sus hijos, de 6, 8, 9 y 11 años y motivando que se declarara una Alerta Ámbar. Unos días después, el 11 de diciembre, la policía encontró su coche en El Cajon, en el condado de San Diego, gracias  un dispositivo localizador colocado en el vehículo.

Tras negarse a detenerse, hasta 15 coches de policía iniciaron una persecución que terminó cuando Pérez paró bruscamente en medio del puente de conexión entre la carretera estatal 52 en dirección este y la 67 hacia el sur.

Dos de los niños salieron entonces del vehículo y corrieron hacia los agentes, pero Pérez permaneció cerca de una hora en el interior del coche con los otros dos niños de solo 8 y 6 años poniendo en peligro a los pequeños, tal y como acusó el fiscal del distrito Miji Vellakkatel. Cuando finalmente salió del auto, hablando por el celular, la policía lo derribó prque durante un instante pareció que iba a saltar del puente o, incluso, arrojar a uno de los pequeños.

Los menores fueron recuperados sanos y salvos y dejados al cuidado de familiares.

En un principio, Pérez dijo ser inocente de los cargos de los que se le acusaba, que inicialmente incluían el secuestro. Ayer Pérez se declaró culpable de los cargos de abuso infantil por haber arriesgado la integridad física de sus hijos y de asesinato en segundo grado.

La juez Leslie Swain lo ha sentenciado a cadena perpetua con posibilidad de libertad condicional después de 22 años (7 años y 4 meses de cárcel por los cargos de abuso infantil y a otros 15 años por homicidio).