Discapacitados demandan al colegio comunitario West Los Angeles

Protestan el cese de servicio de transporte para ellos en el campus

A sus 64 años y después de numerosos accidentes a través de los años, así como una lesión a su espina dorsal, Charles Guerra tiene problemas para moverse.

“Mi pierna izquierda se arrastra y tengo que usar una rodillera”, expone este hombre que utiliza bastones para ayudarse a caminar.

Por eso, agradecía un servicio de transporte dentro del campus del colegio comunitario West Los Angeles, que lo llevaba desde su auto hasta la puerta de sus salones de clase, la biblioteca u otros edificios del plantel. Solo llamaba y en pocos minutos el carrito los recogía y los llevaba a donde necesitan ir.

Sin embargo – y sin previo aviso, según Guerra, que busca una certificación para el tratamiento de alcohol y drogas en la escuela de Culver City antes de transferirse a una universidad el próximo año – en febrero de este año la escuela canceló ese servicio.

Desde entonces, él ha tenido problemas para llegar a sus clases y hasta sufrió un par de caídas.

“Te puedes estacionar cerca, pero todavía tienes que caminar cientos de yardas para llegar a las clases”, dijo Guerra sobre el hecho de que el campus no permite un acceso rápido y fácil a los edificios.

Chrystal, Karlton Bontrager y Charles Guerra son los demandantes en la querella presentada contra el colegio comunitario West Los Angeles. /Suministrada
Chrystal, Karlton Bontrager y Charles Guerra son los demandantes en la querella presentada contra el colegio comunitario West Los Angeles. /Suministrada

Además, explicó, el plantel tiene colinas, escaleras y elevaciones que dificultan el acceso para las personas discapacitadas.

“Para mis amigos que tienen tanques de oxígeno, no se puede hacer (caminar)”, dijo Guerra. “Estamos estancados”.

Estas dificultades llevaron a Disability Rights California (DRC), una agencia no lucrativa creada en 1978 para abogar por las personas con discapacidades, a presentar una demanda federal en contra de West Los Angeles College y el Distrito de Colegios Comunitarios por “discriminar en contra de estudiantes con discapacidades al no proveerle el transporte necesario para navegar el campus, que está construido en una colina”, según lee la querella.

Aparte de Guerra, dos otros alumnos del plantel – Chrystal y Karlton Bontrager – son los demandantes.

La demanda pide que la escuela restaure el servicio de transporte o provea una alternative para que los demandantes puedan asistir a sus clases y otras actividades.

También pide una orden preliminar a la corte para que la escuela y el distrito provea el transporte mientras sigue el litigio.

El campus de West Los Angeles College tiene varias escaleras por estar situado en una colina. (Aurelia Ventura/ La Opinion)
El campus de West Los Angeles College tiene varias escaleras por estar situado en una colina. (Aurelia Ventura/ La Opinion)

El Distrito responde

Maria Iacobo, vocera del Distrito, explicó a La Opinión que “nos hemos reunido con los estudiantes y les hemos ofrecido estacionamiento especial lo más cerca posible para que puedan llegar a sus clases, así como un paso seguro para moverse, ya sea con transporte motorizado propio o por sus propios medios” a través del campus.

También señaló que la Ley de Estadounidenses con Discapacidades (ADA) no “requiere que ofrezcamos un servicio individual a los estudiantes”.

Dijo además que al parecer este servicio no era algo sancionado por el Distrito o la escuela.

“Los cadetes del Sheriff hacían esto por buena voluntad. Pero estos carritos no cumplen con los requisitos del ADA y (los cadetes) no estén entrenados para manejar a estudiantes discapacitados”, explicó Iacobo. “Si los estudiantes se hubieran hecho daño, habría sido peor”.

 West Los Angeles College se ubica en Culver City. (Aurelia Ventura/ La Opinion)
West Los Angeles College se ubica en Culver City. (Aurelia Ventura/ La Opinion)

Autumn Elliott, abogada que representa a los estudiantes, dice que eso está mal.

“La ADA y leyes similares sí requieren que una institución como West LA College se aseguren de que sus programas sean accesibles para las personas con discapacidades”, dijo Elliott.

“En un terreno tan difícil como West LA College, la escuela necesita hacer algo para que sus estudiantes puedan llegar a sus clases”, agregó. “West LA no tiene estacionamiento justo frente a la entrada de los edificios. Muchos de los edificios principales donde están los servicios estudiantiles están en un área central y el estacionamiento están en un lugar lejos y a diferente elevación”.

“El propósito de los colegios comunitarios es proveer una educación que es accesible a todos. El que la escuela tome pasos que excluyan a una porción significante de personas con problemas de movilidad, es contrario a este propósito”, agregó Elliott.

Por su parte, Guerra dice que no presentó la demanda solo por él, sino por otros estudiantes con su mismo desafío.

“(El transporte) era una bendición, permitía ir a la escuela”, dijo. “Queremos que los carritos regresen. Es lo correcto. No está bien lo que hizo la escuela”.