Hermanos de San Bernardino luchan para salvar su casa tras muerte de sus padres

Luego de la muerte de sus padres, muchachos latinos tratan de recaudar dinero para mantener la propiedad
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Hermanos de San Bernardino luchan para salvar su casa tras muerte de sus padres
Los hermanos Ascencio frente a la casa que sus padres adquirieron con mucho sacrificio y que ahora intentan salvar de un embargo. /Alejandro Cano, Especial para La Opinión

Con su rúbrica en el título, Chris Ascencio, de 23 años de edad, cedió el auto Pontiac 2008 que tanto le ha servido y que tanto le hará falta al quedarse ahora con un solo vehículo para tres personas en el hogar.

Por la venta obligada, Ascencio recibió 3,000 dólares—dinero que no usará en su persona ni para darse lujos o gustos.

“Va directo al banco. Va directo al pago de deudas que tenemos. Es solo una parte de lo mucho que necesitamos para salvar la casa del embargo hipotecario”, comentó Ascencio en tono de resignación.

Ascencio, hermano mayor de Luis y Marcos, de 21 y 16 años de edad, respectivamente, entiende que el futuro cercano será difícil, pero no pierde la confianza en que pronto los problemas se resolverán.

Chris Ascencio, hermano mayor de Luis y Marcos, ha hecho muchos sacrificios para salvar la casa que compraron sus padres. /Alejandro Cano, Especial para La Opinión
Chris Ascencio, hermano mayor de Luis y Marcos, ha hecho muchos sacrificios para salvar la casa que compraron sus padres. (Foto: Alejandro Cano/Especial para La Opinión)

Evitar el embargo

Y es que los hermanos Ascencio luchan por salvar la propiedad que con tanto trabajo sus padres, Pablo Bustos y Nora Carrera, adquirieron en la ciudad de San Bernardino en 1997. Para este sábado 1 de octubre, Ascencio deberá pagar 5,000 dólares al banco para poder restaurar el préstamo de la casa donde han vivido los últimos 19 años y evitar así el embargo hipotecario.

“Este es nuestro hogar. Aquí es donde crecimos y donde hemos vivido penas y alegrías. No conocemos otro lugar, no tenemos a donde ir. Con el favor de Dios seguiremos aquí”, añadió Ascencio.

El joven jefe de hogar habla confiado gracias a que a la lucha se sumaron cientos de desconocidos de todo el país, quienes bondadosamente donaron una cantidad según sus posibilidades en la cuenta que abrió en la página de Internet GoFundMe, un sitio que se encarga de recaudación de fondos para diferentes usos.

Para la noche del miércoles 28 de septiembre, la página titulada “Losing Our Home” había recaudado 14,125 dólares de los 15,000 deseados.

“Siento un poco de alivio ya que de verdad nunca esperé que fuera a funcionar. Ahora me doy cuenta de que hay mucha gente buena en el mundo. De verdad, les agradezco mucho a todos los que nos han apoyado”, comentó Luis, aprendiz de técnico en electricidad.

El inicio de los problemas

Los problemas económicos de los hermanos Ascencio comenzaron hace alrededor de 2 años con la muerte repentina de su padre mientras se encontraba en tratamiento médico en Jalisco, México. Bustos murió de un ataque al corazón mientras recibía tratamiento por su diabetes.

Según Ascencio, su padre nunca se repuso de la muerte de su madre hace 16 años a consecuencia de la leucemia, e incluso padeció de depresión por años.

“Es más, sus últimas palabras fueron que estaría con mi mama otra vez”, dijo Ascencio.

“Tuvimos que enterrarlo en México ya que nos cobraban entre $35,000 y $40,000 dólares para traerlo de vuelta. Desde entonces todo se vino abajo”.

Aparte de los gastos funerarios, los hermanos se vieron con deudas que complicaron su situación financiera. Unos meses antes de la muerte de su padre, éste había comprado en pagos un auto nuevo. Para poder saldar las deudas de la hipoteca, gastos del hogar mensual y del vehículo, Ascencio tuvo que obtener dos empleos, durmiendo solamente tres horas al día.

“Pero luego me descansaron, perdí todo. Los pagos de la casa se comenzaron a acumular”, añadió.

Al percatarse de la necesidad, Luis comenzó a trabajar, poniendo en pausa sus estudios. Sin embargo, el salario no era suficiente para mantener el hogar. Por fortuna, Ascencio encontró trabajo en una bodega en la ciudad de Rialto y poco a poco comenzaron a salir a flote.

Los problemas hipotecarios

Confiados en que saldarían los meses atrasados de hipoteca, los hermanos Ascencio se dispusieron a pagar, pero fue entonces cuando se llevaron la desagradable sorpresa de que necesitarían 5,000 dólares adicionales para restaurar el préstamo. Ahora, dado a que tienen que cambiar el nombre en el título de propiedad, los hermanos necesitan pagarle al estado 8,200 dólares en trámites, más gastos de abogados.

La situación puso en pausa los sueños y metas de los jóvenes Ascencio. A Luis siempre le ha apasionado la actuación, y su deseo es convertirse en actor profesional; mientras que a Ascencio le apasionaba jugar futbol americano, y su sueño era jugar profesionalmente.

El talento de Ascencio lo hizo acreedor de varias becas de universidades locales. El planea en un futuro seguir estudiando hasta conseguir un título en trabajo social para poder ayudar el sistema de niños de casas de crianzamismo al cual pertenecieron por un tiempo cuando niños.

Marcos, el menor de los tres, estudia el grado 11 en la secundaria Pacific, en San Bernardino, y está decidido a obtener una licenciatura en una rama aún por definir.

“Todo esto me ha enseñado a ser más responsable, a ser más obediente, a ser más flexible y a madurar. La única familia que tengo son ellos dos, y creo que debemos estar unidos más que nunca”, dijo Marcos.

Los hermanos agradecieron a todos por la ayuda recibida y comentaron que si les sobrara dinero lo usarían para reparar parte de la propiedad—misma que necesita alfombra y pisos nuevos, ventanas, puertas, y techo seguro, entre otras cosas.

Para unirse a la lucha, visite https://www.gofundme.com/2p33mtzc.